lunes, 25 de julio de 2016

Ad Sanctii Iacobii

Aquel cuyos amigos son pocos es el peregrino.

Siempre le aporta ventura la perseverancia; claro y cauteloso en la aplicación de castigos: y no se arrastran querellas de un lado a otro.

Ni siquiera a través del tiempo.

Jung se muestra humilde al definirse estudioso del I King; conoce la traducción de Wilhelm y a ella elogia; desconozco que ejemplar conoció Borges; Leibnitz en 1703 se asombra de la coincidencia del libro con el sistema binario que había ideado; el asombro para mi, conforme el tiempo avanza, es que nos asombre el sistema duodecimal, desde la imposición del decimal, tan nefasto y siniestro.

Y nadie se atreve a fecharlo: todos lo dan por antiquísimo, pero nadie lo data. El estudio de la datación debe empezar por considerar en que rango, parámetro, y dimensión, configuran el tiempo quienes lo elaboran, y cuanto tiene de dimensión la leyenda y el valor de la leyenda en tal sistema cultural: sólo así se puede comprender su antigüedad; que para nosotros es desde que llega a Europa traído por los misioneros jesuítas; que para mi es desde el kárate y la inopia intelectual que nos condicionó desde el Hotel California y La gaseosa de ácido eléctrico, buscando religiones extranjeras de alta infalibilidad, que acaban siendo de abrefácil y sistemas morales con los cuales pasar la semana, lucirse el fin de semana, y luego, al siguiente modelo formal dictado por la moda: y de este modo, el tiempo dedicado a cosas que hacen perder el tiempo, nos aleja de nuestra identidad y de la naturaleza vertebral de la cultura.

Me soliviantó realmente Capra: El tao de la física, es estirar demasiado los conceptos, y realmente tiene más que ver con intentar dar una dimensión teológica profunda a la propia vida desde una concepción aparentemente aséptica, que con la física o con la dimensión teológica que se le ha querido dar al Tao te king; elaborar sistemas aparentemente litúrgicos a raíz de cualquier sistema referencial cultural no lleva a profundizar en el conocimiento, ni al examen de conciencia, lleva a elaborar liturgias ridículas, que necesitan ser asumidas sin discusión ni rechazo alguno: con lo cual el sectarismo se abona, y se fundamenta el sectarismo en el estar en posesión de una verdad, que sólo se conoce si se admite sin reticencias y con una obediencia sumisa; al ser la verdad, todos los demás están equivocados, y en ello se fundamenta ahora todo el magma social: ni conocen el estudio, ni la introspección, ni saben de su propia vida; pero se reconocen y justifican en rituales ridículos, de negación de la persona, y ahora, la moda que impone el signo de los tiempos es el sistema de adoración genital femenino, de manera tal que nunca la mujer había sido tan rebajada y objetualizada como por ellas mismas al defender y alimentar los sistemas de cosificación y ninguneo de todo lo que es la mujer; de tanto querer magnificar el hecho sencillo del dimorfismo sexual, lo que sucede es que se objetualiza y ningunea, se desprecia a la mujer en su calidad, se niega su cualidad, y una vez objetualizada, el objeto sirve para el uso que le quieran dar, y para nada más: la femineidad es algo que ya hay que rastrear para poder verla si se muestra; algunos rasgos quedan, pero ha sido sistemáticamente anulada en una concepción esteatopigética de la persona.

De tal modo, el signo de los tiempos es siniestro, zafio, ruin, y vulgar: las relaciones sociales, todas, carecen de cualquier atisbo de madurez o de reconocimiento del otro: se reconocen en la pertinencia a determinado sector del dogma impuesto, y nada más; todo son lugares comunes, vulgaridad, banalidad, que todo lo impregna y todo lo cubre: superficialidad extrema, y confusión. Para hacer el bien hay que esforzarse, y nunca se justifica, nuca se explica, cuando se ha hecho el bien, o se ha recibido, o se ha visto, nunca es explicable; la vulgaridad basada en el relativismo de lo banal tiene miles de justificaciones de todos los modos y maneras; y como una pléyade de orcos, por la red ahogan toda expresión de bondad, por inundación de consignas y maledicencias, infamias, desdoros, y descréditos; nada que no haya sucedido antes: los filisteos son la norma y sazón de los tiempos, y todos peleando por ser más filisteo, nadie se cuestiona nada, todo bajo la banalidad y la vulgaridad.

No es la manifestación diaria del mal lo peor de estos tiempos, es la banalidad y la necesaria banalización de todo, para su propia justificación, lo que hace a estos tiempos infaustos. Y al ser todo banalidad, que a todo el constructo social impregna, todo aquello que no sea banal, o cuestione la propia banalidad, se le estigmatiza; se estigmatiza previamente toda excelencia para poder ensalzar la mediocridad; se da pábulo a la ordinariez y la vulgaridad, se condena toda excelencia; día a día y en todos los ámbitos y rangos de la sociedad: la impudicia del sistema burocrático del estado opacando a la nación sólo es una muestra; la mecanización del sistema sanitario es de una degradación en la cual prima más el rango en el sistema, que las personas, que de pacientes han pasado a ser clientes y tratados como tal, en función de su rango económico; el sistema de administración de justicia es la iniquidad: ampararse hoy a la justicia es saberse en manos del juez inicuo: nada que no esté marmolado en Los Evangelios. El sistema de enseñanza lo es de estabulación y domesticación, no de desarrollo de la persona; y apenas queda esperanza en los sistemas de defensa, exterior e interior, de dar con personas honestas, y no con rangos burocráticos más preocupados por su promoción personal que por la resolución efectiva de problemas; España está sumida en el albañal.

Pero en las grietas está Dios, que acecha.

La gente vive, aunque ellos no quieran
y hagan esclavos con leyes obscenas;
Roncesvalles es pequeño, apenas una aldea
y al final de la calle está la Santa Puerta
Plaza de la Quintana, por ahí se entra:
nunc dimittis, jefe, ahora, por otra senda;
que España es más grande que lo que ahora se muestra.

 

 

……………….

Coda:

Uno

Dos

Tres

Cuatro

Cinco

Seis.

martes, 19 de julio de 2016

Cuadernos de verano “Gran jefe”

Se aprovecha para poner orden y concierto, el verano sirve para limpiar y ordenar la casa, tras el desastre que había dejado la horda, preparar el duro invierno, y la casa para aguantarlo: en esas, he encontrado la entrada original de agua, de cuando se canalizó el agua y desagües en Buñol, lo cual pues siempre aturde y alegra.

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De la Calle Nueva al huerto hay pendiente, de piedras a piedras hay caída, con lo cual el agua, por gravedad, llegaba a todas las casas: a la pila, al bibel, y a la balsa; la canalización es de piedra, conforme la Lex Augusta, y la cordura, ordenan; y la piedra de terraza que hay bajo el pvc debe ser por la rotura de la piedra que estaba en ese puesto; una marca de pulcritud de los trabajadores. Ese tubo de pvc se puso cuando yo tenía nueve años, y mi padre modernizó la casa: su criterio, de modernidad; creo que es el primer pvc que se puso en Buñol; aún vive el fontanero que hizo esa instalación, hablaré con él.

 

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Los desagües, sellados por piedra, los tengo siempre a la vista: estas piedras las puso el padre de Doña Amalia, la del horno, un gran cantero: esa generación de canteros son los que hicieron la fachada del Ayuntamiento de Valencia.

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Los sistemas modernos de gestión del agua quizá sean más eficientes, o sanitarios, pero desde luego son mucho más feos; el cemento, es, esencialmente, feo a la vista, pero la piedra es la clave angular de mi vida, de mi casa, de Buñol, de mi.

Pero hasta un cañón se quebranta a base de darle golpes.

Y en su momento la bondad dejó que los filisteos hicieran desmanes, convertidos en horda, que tal son, que no personas; recompuesto, recompongo mi casa; probablemente sea el único con las conducciones originales de las canalizaciones en Buñol, probablemente, sea el último anarquista, en un cuartel carlista; probablemente, sea, realmente, el último ciudadano romano; otro día, si eso, hablaré del huerto y su composición arquitectónica; otro día, si eso, contaré la historia de mi casa; otro día, si eso, contaré mi historia.

Para entender el espacio, y ordenar una prognosis visual, hay que contemplar la historia y estudiarla, en su concepción y evolución del espacio, y sus formas de adecuación a la naturaleza, que nos conforma y constituye: más que mirar a las cuentas corrientes y los pelotazos habientes; de ese modo se destruye a un pueblo y su identidad; con humildad y trabajo se hizo la civilización, y así debe de seguir: por el camino que vamos, todo se irá al abismo, todo se irá a la mierda.

sábado, 9 de julio de 2016

Idus caniculares

Los olivos tienen el tronco retorcido, enroscado y prieto; el pino es vertical, rectilíneo, enhiesto: es por la velocidad de crecimiento que el pino es más aparentemente vertical.

La savia sube a los árboles por la fuerza de coriolis: esta fuerza es la que impulsa el movimiento dentro del árbol; los brotes y yemas se deben a la acción del sol y al empuje de la savia cuando la actividad solar impulsa su fragor diario: cuando llegue el fragor nocturno, en La Candelaria, la mínima actividad es la que favorece el expurgue y la poda, siempre lo ideal es el menguante de enero, lo ideal es La Candelaria.

La lenta velocidad del olivo en su crecimiento da los troncos retorcidos, y una madera prodigiosamente dura y buena, la velocidad da la altura y la profusión de los pinos; y esto es la energía que da de sí la naturaleza: no busquéis más allá cursiladas de abrazar árboles y energías ocultas, que bastante hay con las evidentes: que no pocas variables agitan el universo cada vez que comemos, porque el mundo se ha llenado de vendedores de crecepelo, aspirantes a cowboys con pistola, mercachifles y estafadores, para los cuales lo que importa es su indolencia, y por todos los medios quieren despistar el tema principal: incapaces de arreglar lo que han roto, mientras buscan un culpable (los fachas, la cia, el sionismo, el anti sionismo, el capitalismo, el anticapitalismo y la globalización a favor y en contra a la vez) intentan montar esparajismos para mantenernos entretenidos. Nunca necesitareis en vuestra vida a un político; por la estructura del sistema quizá a un abogado, la policía nunca está cuando se la necesita, y es posible que necesitéis un médico: pero tres veces al día todo el mundo necesita un agricultor, y esto que Bertinat me recordó, de tan evidente, lo obviamos y ninguneamos, cuando deberían ser sacralizados conforme lo trascendió Millet con las espigadoras, con el Ángelus, con las segadoras; y estamos alejándonos de la tierra para acabar comiendo mierda de siete colores empaquetada en las cooperativas del soviet en reparto de inmundicia a la plebe: llámese mercadona o el corte ingles, y haya peculiaridades nacionales, nos llevan a la koljosianización de la producción, a las cooperativas soviéticas, a la tristeza y a la amargura: y no hay que dejarse vencer, no debemos permitirlo.

Los perros se echan a la sombra con la lengua fuera. Esto en latín se dice canícula.

La estrella más brillante es Sirio, del Canis maior, que tenía en Roma su orto helíaco a mediados de julio. César colaboró con un astrónomo de Alejandría para actualizar los cálculos que servían para predecir las inundaciones del Nilo: La ruta del orto de Sirio se va un día al año por ciclo, por lo cual había que ir ajustando el tiempo de la canícula hasta que con los cambios del calendario la cultura da la fijación precisa en España: la canícula es de Virgen a Virgen: de la Virgen del Carmen a la Virgen de agosto.

El calor que estamos pasando nos vincula directamente con Ptolomeo, Cleopatra, todas las dinastías Egipcias, Roma y los calendarios, y la evolución del estudio de la astronomía hasta que en Valencia el Padre Tosca fija el ciclo pascual tal como lo conocemos ahora.

Desde que los egipcios avanzaron hasta Roma, que tiene mucha enjundia porque lo hacían de lado, pasamos por las Thermópilas y Roma, Lepanto y Empel, La ley Augusta y el cainismo como norma y sazón, y la vida ha elaborado un artefacto de supervivencia y pervivencia cultural que ha sido el repositario del conocimiento acumulado y nuestro deambular, y ahora en rigor de un cientifismo fundamentado en rituales vudú y tonterías de sobrecillo de azúcar se inventa cada día la realidad a golpe de novedad, de estupefacción, y de proclamas de la advinencia del fin del mundo, ahora todo se quiere empezar de nuevo porque tras la siembra de la confusión todos quieren apalancarse el botín y luego “pasar página” y nadie quiere humillarse y reconocer sus errores, sus robos o latrocinios, sus flaquezas o sus sumisiones, y en eso se está fundamentando este horror de época deplorable que condiciona todo para todo y para nada vale: pero eso sí, con mucho control todo.

Entra la canícula: se adelantará el invierno, y va ser muy duro; todos hemos nacido, y todos vais a morir: en el mientras tanto, os van a hacer pagar muy caro todos los errores de la recua deleznable que nos gobierna y sus acólitos: sean por siempre malditos.

Porque la vida siempre se abre paso, porque en las grietas está Dios, que acecha, no van a salirse con la suya estos mangurrinos que nos venden como esclavos “capital humano” le llaman ahora para negarnos la condición de personas y así defenestrarnos mejor.

Entra la canícula: me miran de soslayo las espigadoras de Millet mientras rezan con la cerviz doblegada por el sol sobre la tumba de un niño muerto: entra la canícula.

Tristes tiempos éstos, en que no se puede hablar ni callar sin peligro” y si así lo dictaminaba Luis Vives, se marmola a todo tiempo dominado al mismo factor: la confusión. Todo es confusión, fárrago, tráfago, costoso, aburrido y doliente, nada hay directo, limpio ni sencillo: cualquier cosa está trufada de mil legislaciones, ordenanzas y dicterios que sólo sirven para justificar la vida de haraganes, haraganes que crecen en número bajo el paraguas de la administración y se multiplican en su propia salsa de codicia y iniquidad, bajeza y cinismo que sólo propicia la confusión, inseguros de todo lo que hacen necesitan certificarse hasta en la propia certificación: saben que actúan mal, saben que es un mal trabajo, necesitan jalearse para justificarse, y cada vez es mayor el número de sumidos en la burocracia hedionda, cada vez es mayor su soberbia y maltrato a las personas, cada vez es más evidente su incapacidad e inutilidad, cada vez la estructura a la que sirven, que debería ser de funcionamiento de España, está más degradada y es más inútil: objetivo conseguido; no funcionamos como nación, sino como el gueto de Varsovia, como presos de un campo de concentración, con la hez política halagando al amo de manera sumisa.

El sistema ha muerto, y muere matando.

Entra la canícula. La gente abonada a devaneos lleva los cuerpos tatuados: de ser un símbolo definitorio, y nunca elegante, ya su vulgaridad y ordinariez aberra: y desde luego no son ninguno el personaje de Bradbury ni el arponero del Pequod. La gente está pluscuamharta del sistema en todas sus formas y variantes, justificaciones, cinismos, alharacas, esparajismos, y numeritos de dignidades ofendidas y poses de actuación estúpidas.

Van tatuados, como reses; no son arponeros samoanos.

La confusión, la herramienta del diablo; la estupidez, la colaboración activa de los hombres; la ignorancia, que se sublima en pedantería y cursilería “visibilizar” “visionar” “repensar” “hacer el amor” “empoderar” para esconder toda ignorancia tras apariencia de conocimiento; y aun así ya el hartazgo está instalado en todo el mundo, que ya ni se altera por nada, porque todo puesto en evidencia, nadie puede defender nada de este hediondo y nauseabundo sistema, en el cual está ya claro que estamos siendo víctimas de un plan tramado y ejecutado con el concurso activo de la estupidez, y nadie está a salvo, aunque así lo crean, todos miran al soslayo que les va a deparar la fortuna, que anda casquivana.

Entra la canícula, el invierno será cruel, y doloroso.

Preludia la canícula

Van considerados en su rigor los desiertos

con tiempo, armas, y garitas. El tiempo

y los esfuerzos vanos, y la mujer bonita

siempre que lo ha sido; si al recuerdo fías

no hubo sólo un tiempo, ni una mujer,

que en un momento hay más que una vida.

Debo a Borges la luz del tiempo, el desierto

y la soledad comprendida: saber al descubrirlo

que era cosa compartida. Debo a Borges el aserto

de los libros y la vida; el cuento y la fantasía:

que nunca vas sólo, que otros había, compartías:

y con él lo comprendía. Preludian días de verano

el vigoroso rigor y la canícula; aparecen estos días

elementos que componen la trama, el vigor, y ansía

el alma el camino, el desierto, el jardín, los senderos

que acabé ya con las porfías: me dieron por Bastida

y Barallobre soy, mientras Barrantes latía

en el trazo que mi vida es: con una tiza

marcado a fuego que no va señalado por días:

vivo como Bastida aunque soy Barrantes,

Barallobre, una ría, cruzas, el Mendo, Galicia,

y muy pocos conocen la ciudad que levita

entre las brumas, y cuando aterriza

ya estás en El Apóstol, con rigor te persignas;

tercer banco a la diestra: ite missa est

¿y ahora que se hacía?

En la casa del barco la gramática ordenas;

y la preceptiva literaria impone ya rimas

cánones y párrafos; escrita está la leyenda

aunque los que nunca leyeron ahora tendrán certezas:

de Castroforte y soldados, las de Dumas y Santa Teresa,

y no habrán comprendido ni su infamia siquiera.

Que Montecristo salió de la celda, que el Cid juramento hubiera;

que el Rey León es Hamlet, Otelo la secuela;

y ¡ay! de quien se interponga entre Achab y su ballena.

Que el tiempo tiene rigores más sinuosos que la arena

de Borges leído en posada donde Don Juan viera

pasar a su entierro ¿la hostería del Laurel?

en ella estáis, caballero; Santa Cruz con amigos:

noche que fué trasegando hasta el amanecer

copas y confidencias, alegría y saber, exuberante

al alba de Triana el río se abrió.

Llega la canícula; la gente percibe confusamente

una realidad que yo ya sé escrita.

Con desiertos y reyes, sagas y espejos: la ciudad, dormita

Montecristo ya no vela; Richelieu tiembla por insidia.

en punto de amanecer, la ballena sabría

del vigor de Achab en su porfía;

Los invasores aterrados: de un disparo

ya saldrán en estampida;

que las tramas trazadas al final el tiempo las cumple,

Y que un libro no lo es si no es una vida, si no es todas las vidas.

martes, 28 de junio de 2016

Han votado.

Lo único que sigue asombrándome es la absoluta falta de humildad de todo el mundo. Todos saben cual es la verdad y cual es la dirección correcta, el voto correcto. Cuando no te sueltan que van “en el lado correcto de la historia” lo cual ya de por sí es repugnante.

Todos saben todo de todo, expertodos.

A poco que sepas de algo, los pillas, siempre.

A poco que hayas vivido, ves la trayectoria del vividor F. Glez, que quiere asesinar a los ancianos por serlo, creyéndose que es un chico ye-ye, y es otro anciano, malo, siniestro, pérfido y degenerado, y culpa del voto que no le gusta a los ancianos. Insinúa exterminios.

Los mandamases de Pablemos también han soltado perlas de negación de sectores sociales que son auténticos casos de xenofobia, y esto sí lo es, no el mantra de la propaganda. Los disidentes, al gulag; es disidente todo aquel que no piense lo que yo ordeno.

Napoleón imponía a donde invadía la obligación de la constitución, que era en si una declaración de sumisión a Francia bajo “el lado correcto de la historia” sometía a  pueblos “modernizándolos” nunca tuvo en tan poco tiempo más atraso todo el mundo, que bajo la hégira de 1789, y siguen en ello.

Ahora, a cambiar la constitución es el mantra: más sumisión, el amo nos devorará.

Lo que no dirá ninguno de estos es de cambiar la ley electoral, voto directo.

Que no me cante nadie milongas: ni son republicanos, ni socialistas, ni de derechas ni nada; todos conservadores, a conservar el sistema, y un burdo modo de privilegios, caciquismo, y dictadura, enmascarado en toneladas de propaganda.

Nadie ha dicho de cambiar la ley electoral.

No quieren el voto nominal, hay que elegir entre lo que el amo os diga que debéis elegir.

Y encima la gente se cree que porque lo llamen democracia, es bueno: la peor dictadura imaginable, todos esclavos, y alardeando de serlo.

No hay buenas noticias, excepto para la plutocracia, regodeándose de la estulticia de la gente.

El sistema ha muerto, muere matando, los muertos sois vosotros, y encima los jaleáis.

sábado, 25 de junio de 2016

Ínclitas

Los expertodo habrán dictaminado según los intereses de las empresas que los contratan; erróneas o no, ya no hay ideologías a la vista, sólo intereses: ya no hay pensamiento o corrientes, sólo el dictado del signo de los tiempos, y el descrédito y la damnatio memoriӕ a todo aquel disidente.

Desconozco todas las claves de lo que han votado los británicos, sus ideas, intereses o descargos; apenas puedo sino pensar en mi, y mi inmediato entorno.

Europa no desaparece. Ni los vínculos entre las personas; la gente a mi alrededor está harta de este sistema burocrático y falaz, dictatorial, enmascarado en formas y propaganda, pero dictatorial, caciquil, sumiso, y déspota con los gobernados, donde toda burocracia es bienvenida y todo trabajo es sistemáticamente boicoteado: la gente que no vive de una u otra manera del sistema burocrático, está harta de tanto descaro, engaño, sinvergonzonería y desmán de los funcionarios: todos han aprobado una oposición muy dura a la que sólo se habían presentado ellos, y era para ellos el puesto: la administración, de tal modo se llena de incompetentes, y de soberbia a raudales. En la sanidad en Valencia ya están saltando los casos de denuncias de casos, por desesperación; el sistema social es sectario y perverso: el resultado es que la gente ya no se siente atendida sanitariamente, pero disimulan.

La gente no soporta que para poder echar los productos necesarios para que las tomateras den tomates, deban sacarse un carnet para poder comprar productos fitosanitarios; la gente está harta de que si tienen gallinas han de ser clandestinas porque no se cuantas leyes locales, autonómicas, municipales y europeas lo impiden; la gente está harta de la desvergüenza con que los funcionarios, empleados y demás asociados a la administración tratan a  la gente; la gente está que trina con el sistema social de denigrar los toros, del afán en prohibir la caza, del signo de los tiempos en los cuales todo ha de ser tamizado por un permiso burocrático.

En Francia prohíben a la gente calentarse con leña, es una forma de exterminar a los pobres; en España la caza y los toros son la excusa para condicionar toda relación con la naturaleza a través de los mantras de la burocracia; No sé si los demás quieren la unión europea: pero tal cual funciona sólo es una justificación burocrática para que los votos no sean más que excusas siniestras, y a  los que ahí mandan se les elige por el poder plutocrático, que ni por asomo la gente; el banco central lo domina la plutocracia, y aquí la gente cada día está mas harta.

Los expertodo han dictaminado: las cosas importantes no hay que consultárselas a la gente. Es decir: los plebeyos que sigan a lo suyo y no se metan en las cosas de los caciques, que ellos son los que saben la verdad: con esa frase oída en varias emisoras y leída en varios blogs, queda sentenciada la democracia como lo que es: la justificación de un sistema inmundo.

La Europa que diseñó Willy Brandt muere, de su propia entropía, el sistema muere, y muere matando, y los muertos somos nosotros.

Quizá esto es lo que han pensado los votantes ingleses abrumadoramente: si hubiera habido poco margen, estoy seguro que de alguna forma se habría empujado la balanza para que se inclinara hacia el lado decidido.

Todos estamos hartos del sistema, de charlatanes, vendedores de crecepelo, pomposos banales y ridículos zafios: sólo engañan a quien algo debe, a quien quiere ser engañado: no es cuestión de partidos, es cuestión de acabar con el sistema, antes de que acabe con nosotros en su propia estupidez.

Rubén Darío dictaminó, y yo, acato:


Abominad de la boca que predice desgracias eternas

jueves, 23 de junio de 2016

La bestia numeral

El verano empieza cuando pasa la procesión del Corpus. Acaba cuando el Santo de tu pueblo vuelva a la ermita; la cosecha segada, y el invierno preparado para seguir el ritmo solar. El verano certifica su rigor ineluctable la noche de San Juan, que en su apocalipsis decía que los que no fueran marcados con el símbolo de la Bestia no podrían comprar ni vender.
Apoc. 13, 16-18:
Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Conviene ir tomando noción del Apocalipsis, dado lo que se nos avecina, que ruido de tormenta trae, y fulgores de refriega asoman, y esto se ha ido  todo al traste: a pesar de todo, y a pesar de todos, la gente celebrará la Noche de San Juan, porque todos queremos la alegría de la luz y la consagración de la unión del hombre con su medio, el tiempo, y la tierra, y como toda celebración tradicional, ha querido ser transformada y vituperada en su proceso desde su original primigenio en el cual las chicas se ponen vestidos ceñidos, y tacón: que no quieren usar zapato bajo ni vestir de formal, porque sólo quieren a su príncipe enamorar, dijo Marisa Monte, y lo clavó; el cante está demostrando ser un repositorio de sabiduría consuetudinaria cada vez más presciente.
En Valencia se extendió la costumbre de que en base a una magia de gineceo había que mojarse los pies en el mar; la malvarrosa empezó a llenarse en los 80 a cuenta de tal tradición mágica y mistérica y de brujas y de cotorreos, y se generó una tradición milenaria que tiene, al menos, veinte años.
Valencia, tan llena de inteletuales y estudiosos, sabios de la legua, y demás sapientes en general, se llenó de explicaciones de una presunta antropología, que es realmente parapsicología y vudú alineando chakras, con muchas publicaciones sobre el tema: no acierta ni una.
Las mujeres  iban la noche de San Juan a la malvarrosa como metanoche, el mojarse los pies es la metáfora.
Iban buscando preñarse. En tiempos de guerras, no buscaban novios ni maridos, sino preñarse para poder tener a quien las mantuviera en su vida; eso y nada más es la explicación. Nada de feminismos ni brujerías, nada más valenciano ni más femenino, tener un hijo para amargarle la vida, y nada más.
Simplemente había que estudiar, escuchar, leer, saber, y aplicar la navaja de Ockham.
San Juan, Evangelista o apocalíptico, se celebra, y los que no, buscan una excusa para celebrar la Noche de San Juan: como ornitorrincos en celo esta noche en Valencia y Alicante, y en el mediterráneo civilizado en general, es fiesta máxima; noche de hogueras, por toda la costa: en Alicante, espectacular: la gente ya presionada por tanto calor saldrá al anochecer, y festejarán que están vivos, que es verano, que la vida se abre paso que aunque los cenizos congresuen, los falaces gobiernen y no haya dinero, la gente sigue viva y tiene alegría, que se celebra San Juan, y no otra cosa, San Juan en la playa de Barcelona, con una mujer rusa, San Juan en Alicante, con varias holandesas; San Juan en Los Cristianos, no apto para menores, es la noche de San Juan, y debemos cerrar el invierno tan duro, tan triste tan dolido y empezar con alegría el verano: es la noche de San  Juan; en Brasil, la noche de São João; y Buñol está en el interior: con Gal Costa, Festa do interior 


Addenda: ...."Y ella sólo quiere a su principe enamorar..."

 





martes, 21 de junio de 2016

Génesis de hábitos

Contra toda tradición, se duchan al amanecer: uno se ducha al acabar el día, o se lava, que es la terminología apropiada; ducharse demasiado a menudo es antihigiénico e insalubre; hacen deporte –siempre el que dicta la moda- a cualquier edad, sin considerar que a partir de cierta edad se pierde masa muscular, porque la vida, no puedes negarla, ni puedes saltarte tránsitos: la negación de las etapas de la mujer y la incomprensión de la menopausia está dando verdaderas aberraciones en las personas.

No es una cuestión de deporte: el deporte se hace en la juventud, y ahora lo hacen los mismos que me denigraban porque lo practicaba cuando la carrera; no es una cuestión de higiene tanta pulcritud aparente: es una foto fija y sólida: la imagen que quiero dar, el olor que quiero exhalar, el aspecto que quiero lucir: todos sonríen en todas las fotos; se hacen autorretratos a menudo y sobre todo, hacen público toda la imagen que tienen de su propia vida, de modo que reflejándose hacia el público, se convencen a sí mismos de una imagen estereotipada y falsa de eterna juventud, de una leyenda personal que el tiempo niega, desdibuja y destruye; pero, también se niega la muerte; se oculta vergonzantemente toda enfermedad, excepto la lesión deportiva, que da caché, todo en una foto fija de eterna juventud y apolínea belleza que deslumbra en la juventud, pero que es deplorable en ancianos, en señoras estupendas que deberían ser estupendas madres, en abuelas, en gente que quiere asumirse a una eterna juventud fundamentada en toda moda.

Y el aspecto es la clave, el verse en un espejo como una figura sólida, ineluctable, e impasible al tránsito del tiempo. Se pintan el cuerpo: los tatuajes ya son un aburrimiento de tanta profusión que tienen, pero generan un aspecto que el espejo les devuelve, una imagen pintada, un cuerpo enmarcado en una serie de adornos que todo desdibujan y ensalzan la fealdad; y los nuevos pendientes por todo el cuerpo: piercing les llaman, pretendiendo resaltar aspectos, posiciones, o significantes que ellos quieren creer.

Tatutajes, piercings: duelen, y son molestos en los movimientos: esto son autolesiones, la gente se mutila por la apariencia; son operaciones de tetas, de culos, de todo, para ver en el espejo una apariencia en la cual el narcisismo prima, y no la propia imagen; y vidas que sólo reflejan el negarse a la aceptación de la propia vida; la psiquiatría actual no se fija en esto como autolesiones, que es lo que son, sólo en las claves que da un modelo de enfermo que acomodar a un esquema prefabricado de tratamiento en jaulas químicas y cárceles de medicamentos.

El problema real que tiene España hoy está en la configuración de la persona como un escaparate, un mostrador de un producto, una categorización del aspecto sobre la persona; con todo lo que conlleva de inmadurez e instalación en una perpetua adolescencia de perpetuo acomodo a la moda imperante a cualquier precio, sin haber generado una vida, un hábito, un esquema o una manera propia para las cosas, que es la madurez.

No tenemos un problema de elecciones, es un problema de electores: los votantes son gente que va a hacerlo conforme a un criterio de narcisismo y vanidad de tal modo que votará lo que acomode a su falsa imagen de su falsa identidad, de tal modo que la insatisfacción personal se proyecta a toda la sociedad y la confusión se adueña de todo, porque no se vota a un sistema de intereses que se adecúa a ellos, sino que votan a un sistema de apariencias que se acomoda a la imagen de su leyenda personal, y ese camino es lo que va hundiendo todo por todas partes, independientemente de que el sistema democrático tiene sus propias reglas para perpetuarse a sí mismo a pesar de lo que digan los electores, incluyendo el saltarse las normas, pucherazos, y demás estafas reales.

El problema es la confusión, instalada como norma y dogma de la vida social, lo demás, irrelevancias para justificar vidas de parlanchines, charlatanes, y vividores de la legua: la negación de la persona es la clave, y una vez conseguido, sólo les convencen de que su vanidad quedará a salvo si vota a mi ideología de todo a cien, sobrecillo de azúcar y sistemas vitales que cambian cada semana y no se renuevan ni analizan: siempre se habla de realidades fantásticas, y la realidad que se ve es deplorable, como las abuelas vestidas de adolescentes.

miércoles, 8 de junio de 2016

La cerviz al sol

 

Como las espigadoras de Millet.

Ahora, es verano.

La calle Nueva, la calle Cid, el Puente Nuevo, el Viejo, la calle del Río, La Capitana y Cervantes tienen un momento en el cual es imposible ir a la sombra: porque no hay; exactamente ése momento es mediodía.

Y según los relojes, el mediodía es cada día a una hora distinta: porque la vida no es métrica, ni dimensionable, ni nada es igual, ni existe la uniformidad: cada día tiene su afán, cada tiempo su ritmo, cada estación su avatar, su faena y su rigor: sean las frías témporas de adviento, sea el palio del vigor canicular lo que nos acecha, no hay dos días iguales, no hay dos personas iguales, no hay dos vidas iguales, y nada tiende a la igualdad: los esparajismos matemáticos son abstracciones para comprender la realidad y poder explicarla a los que vienen después, no contienen la realidad, intentan explicarla; la física intenta averiguar, que no definir; los estudios de la naturaleza y la biología, las clasificaciones, rangos, y modelos de sistemas nos sirven para analizar, no son la medida a la que atenerse, sólo son métodos de estudio o de explicación.

Más fácilmente se comprende a los hombres en su medio que en un modelo al cual encajarlos: en esto la sanidad nos está dando la lección: todos somos tratados iguales, y hay una mecánica de actuación (le llaman protocolos a los procedimientos: el protocolo es la forma de tratar y dar prioridad a las autoridades, el procedimiento es la forma de actuar) y en esa mecánica de actuación nos meten a todos en un saco, como a caracoles, como objetos, en una concepción mecánica que quieren llamar científica, pero tan sólo es mecánica, tecnológica, lejos de toda ciencia, lo que aberró a García Lorca

Cieno de números y leyes

Juegos sin arte, sudores sin fruto

(…)

En impúdico reto de ciencia sin raíces

Claro que hablaba de Nueva York, ciudad planificada, que no construida sobre el ritmo de la historia, y en ese caso todo es muy sencillo: se cuadricula, norte, sur, este, oeste, se numera, y adelante: como en Tintín en América: pero cuando Colón llegó a América, Buñol ya existía, y se iba conformando según los criterios del tiempo y la necesidad, con una simbiosis en la cual el medio conformaba y condicionaba a los hombres en la misma medida que los hombres condicionan al medio: nadie mata lo que le da de comer, y ni la caza ni la agricultura per se son sino una expresión de la vida, del avatar, del minotauro en su laberinto al que matan a menudo en las plazas de toros, porque no nacimos anteayer ni en base a una constitución, venimos de Grecia, y vamos a la estación espacial: y en el medio, la actitud adolescente acomplejada ha querido hacer científico todo, planeándolo sobre términos tecnológicos cuando no simplemente mecánicos: al final, se acaba dando prioridad al dinero, y el dinero todo lo ensucia, todo lo mancha, todo lo desperdicia, y ya nadie lo considera un medio, sino un fin en sí mismo.

Si consideramos los puntos cardinales, nunca nada saldrá bien; si añadimos la orografía, vamos mejorando; si estudiamos la historia, quizá empecemos a acertar; si nos atenemos a la Lex Augusta, ya vamos camino del acierto: porque sólo así se ha llegado hasta ahora, en el cual la imposición de la modernidad por decreto conlleva una dicotomía entre las vidas enseñadas, fingidas sobre modelos, imagino que de televisión y películas, sobre un sustrato en el cual, al poco que mires, ves a la castilleja, a la ventera, al haragandul y al holgazángano, al trabajador, a la chismosa y al pueblo hondo y sentido, que no la apariencia de barra y copa de moda, de vidas vividas en pantallas de guionistas ajenos, en una estructura capitalista de relaciones y medidas ajenas a toda condición humana, pero que interesa al poder, a la plutocracia, al dinero, y nos aleja del ser como personas.

Las apariencias y actitudes, son más propias de Beverly Hills, como señala una lectora vascuence, que de mi pueblo; a poco que rasques sale el pueblo real; a poco que emponzoñes, sale la maldad que nos define y condiciona en ésta reholína del tiempo, y en la cual se fundamenta el sistema que nos ahoga y asfixia con exacciones, que no impuestos, y murgas de obligatoria obediencia social, que nada tienen que ver con la vida, ni con nosotros.

Todo lo que están dando de sí los medios de comunicación, las comunicaciones del poder y el magma en que nos movemos se dirige a las partes más indignas de la persona: la envidia, la ira, la rabia, la codicia, la soberbia; y nada a las virtudes, nada a las diferencias reales, nada a la especificidad, de mi pueblo, del tuyo; de mi vida, de la tuya: y si no somos diferentes y todo es mecánicamente tecnológico, que no científico,

Ya no quedarán margaritas de amores deshojados

Lo sufro en Buñol, me temo que hablo de España. Si a cada día inventamos la realidad, siempre hay un futuro nuevo, con religiones de todo a cien a renovar cada semana, y un futuro a cada necesidad del poder, siempre irrevocable, siempre falso y génesis de ansiedades; si nos atenemos a la modernidad, sólo tenemos vanidad y apariencia, y eterno afán del dinero para poder estar en la estructura social; la adolescencia pasa, pero en España ahora estamos en una perpetua adolescencia de la primera generación de la historia que va a dejar a los siguientes menos de lo recibido: los superprogres se han jubilado, y son ancianos sin haber sido jamás adultos: el roto, lo dejan a los demás, y ahora vienen tiempos recios, en los cuales toda confusión, toda vacuidad, jaleada desde el poder y alentada por el magma social sólo nos arrastra a un abismo de miseria y banalidad.

lunes, 6 de junio de 2016

El entretenimiento

Como norma y dogma: por ambos lados hay que ir montando follones y alarmas para mantener enervadas a las bases, pero me temo que el resultado de las elecciones advinentes ya está decidido y organizado, y el gobierno ya debidamente previsto y aleccionado: por mucho que parloteen, esto encamina a que haya dos partidos como en USA, al servicio de las grandes corporaciones, como en USA, y en lugar de elecciones hay formas de propaganda que esencialmente son publicidad, a ver quien vende más, sea envases vacíos o productos envenenados, el asunto es a ver quien vende más, y entretiene mejor, y nada más.

De camino al abismo, pero todos discutiendo e intentando creer a los suyos y denigrar a los contrarios.

Es más fácil engañar a la gente que convencerla de que han sido engañados, dijo Mark Twain, y acertó.

 

Scripta, scripti

jueves, 25 de noviembre de 2010

Adelanté que si volvía a primera línea F. González significaba que cambiábamos al Borbón por el Letizio: en todas las jugadas palaciegas, González ha estado por medio

viernes, 27 de agosto de 2010

ya preparan el cambio del Borbón por el Letizio, y todo son gestitos y alharacas y aspavientos, pero ya nadie engañan

lunes, 30 de mayo de 2011

F.González ya ha dado las órdenes, normas y estrategias a seguir a sus aparceros del poder: todos apuntan a Rub Al Kaaba, pero los conocidos franquistas son los que están dictando y pactando para ahora, cuando la estrategia de propaganda lo determine, cambiar al sucesor de Franco por el Letizio, seguir montando follón y órdagos y entreteniendo a la gente y despreciándolos, haciéndoles perder su vida en memeces para ellos “salirse con la suya” con el cinismo y la hipocresía como arma letal, y simplemente con eso, porque detrás de la fachada, no hay nada.

viernes, 11 de marzo de 2011

Avancé, y reitero: la vuelta de F.González es para allanar el camino al Letizio, pretendiendo una transición pacífica, mientras desaparecen las estructuras actuales del sistema, intentando “pilotar” esa transición: habrá un nuevo partido, el socialdemócrata, quedando el psoe, si queda, como el pce, un resquicio del pasado para contentar a algunos y enseñar a los turistas; no sé que será del pp,  ni me importa, pero esto está cambiando: en breve veremos como se va disolviendo el papel de los sindicatos verticales de una u otra manera.

miércoles, 3 de abril de 2013

Tiene que hacer la transición para que su amigo el usurpador infame deje el puesto en herencia al Letizio, y todo se le pone en contra, porque si en un gesto de magnífica magnanimidad magna abdica, puede acabar ante un juez: y si hubiera jueces honrados, en la cárcel, de donde no debería haber salido jamás esa dinastía: por méritos dinásticos a los cuales cada individuo aporta su propio meritaje. Y anda en suspiros el pobre de F. Glez porque la empresa que tanto le costó montar y dotar, con sus SGAE, eres y demás artimañas para que le pagaran el ejército de esclavos que lo jalean, se hunde de su propia entropía

jueves, 28 de marzo de 2013

sigamos adelante mientras su líder y epítome F. González urde tramas para que el Letizio sustituya al ilegítimo y esto acabe siendo “democracia real ya” o sea: una emulación de USA negando nuestra historia, decurso y creación, porque no se os considera personas sino piezas intercambiables.

sábado, 4 de junio de 2016

La Coruña, Moore, Granados

 

La modernidad debe ser no cuestionada, sino anulada, porque vaya tiempos: pero para poder saberlo, hay que haberlo estudiado, y ya iba yo teniendo ganas de leer un libro ameno, documentado, serio, riguroso y de redacción ágil y seductora.

Son tiempos banales, en los cuales el zeitgeist llena librerías de banales libros de historia de justificación, y no de estudio: frente a esto, Granados nos cuenta la historia de Moore, la historia de La Coruña, el panorama de España durante la guerra, y la historia de Granados: los que perpetramos la historia más allá de modas y dictámenes al uso, llega un momento en que fijas tus objetivos, y ahí el desarrollo de Granados es claro: nos habla de su evolución ideológica y personal desde que la historia entra en tu vida a lo largo de toda su obra, y Moore es revelador de sus filias y fobias: la modernidad, La Coruña, los liberales, y la condición humana: analiza con la misma frialdad y pasión a unos y otros: no toma partido, muestra simpatías hacia actitudes y no hacia bandos, cuenta la historia con rigor y exactitud y consigue ser ameno.

He disfrutado leyendo la Guerra de Moore.

Y sobre todo me ha gustado ver una obra que se sale de la norma imperante, donde historias fantásticas opacan la realidad para justificar egos y vanidades, y leer un libro de historia que me ha apasionado.

Y además con gozo: el batallón literario; la huida de Moore, tienen su reflejo alrededor de la trama sobre la estatua del Almirante Ballantyne’s en La Saga/fuga de JB; También Torrente Ballester era gallego, y bien se refleja en la estatua del parque; también Torrente rinde homenaje a Rosalía; también García Lorca se fijó en el personaje, por Rosalía de Castro; y al final, el historiador se da cuenta de que sigue una trama por toda la difusión de la cultura que acaba a todos llevándonos a los lugares donde pace el conocimiento, y se nos va la vida en ello.

Por eso cuesta encontrar buenos libros de historia en esta época de corrección política. Este es uno de ellos.

 

 

moore

viernes, 27 de mayo de 2016

Los rigores tejieron la madeja

Soy lo que lees de noche cuando todos se van a dormir:

donde intuyes las botellas vacías, la soledad, y el eterno frenesí;

donde lees y te acomodas: lo que hay escrito lo hice para ti.

donde buscas lo que encuentras porque sólo te lees: al fin

hallaste la voz que te declama, el aullido a la luna, el confín

entre tu y el mundo: y si no,

lo comentas y se acabó.

Soy el blog que se trama al trasfondo de una canción;

soy el escrito del drama, soy producto de la pasión

y del absurdo de la vida: soy la búsqueda y la comprensión.

Soy la voz que al mundo necesita y lo escribe:  como una oración,

y una mujer anhelada; ya basta, se acabó:

que de ahí te echaron ¿no quieres verlo?

inventa al fin otra ecuación, que sume piedras y barras:

noches de farra y alcohol; navegaciones imposibles

y una vida que siempre existió. Soy la lectura que has elegido;

soy el bálsamo que genera un dolor atroz.

Soy el confort que te sosiega:

soy todos tus monstruos en un callejón.

Sólo soy un blog y tu lo lees

y tramas con ello tu composición

de tu vida, de este momento: ¿que bebes?

¿porqué abominas de tu condición?

¿que dolor tan profundo aquí te trajo?

¿que curiosidad? ¿te dañó la pasión?

¿que camino se torció y tu vida se vino abajo?

¿que triunfo celebras?

como una oración,

La Galaxia se trama a sí misma en eterna generación.

Y a cada día su afán: como un Ave María

del rosario infinito que la vida te dio.

Rebusca sus fondos, encuentra la canción

que a ti sólo te canta: es un post hecho a medida

para que lo tengas en tu ocasión; la noche boca arriba:

tu sosiego y descargo, la voz que porfió su vida;

La galaxia recóndita del eterno fragor

de peleas y qasars, héroes y acción

en mundos imposibles: lo que a ti la vida te dio

y la realidad te niega, hasta en la ficción.

aquí andas leyendo: el circulo cuadró

y tu vida pasa ahora por este rincón

tramado en los afectos dolidos y la inquisición

de la propia vida, la anatomía de la destrucción:

El amor es la vida: la galaxia es un blog

que en la red infinita tu camino cruzó.

 

(del 2009)

miércoles, 25 de mayo de 2016

Europa es una canción de Santana

La concepción de Europa que padecemos como epítome de la democracia es el modelo de Willy Brandt, que se nos impuso por sobresaturación de propaganda por F. González; de aquellos polvos, tales lodos, que no es ajena la desgracia actual en España a tal disparate; y parece que en el resto de países de Europa tampoco tienen toda la conformidad: se activa la propaganda llamando ultraderechista a todo aquel que no transija con los dogmas, y ya hasta eso cansa: en el único país donde la propaganda sigue, cansina, es en España.
El directorio de la revolución, y sobre todo con Napoleón, exigía la elaboración de constituciones, que en sí eran un tratado de sumisión a Francia: la modernidad por obligación.
Y persiste la perseverancia en el error: no es que sea un planteamiento absurdo, es “que la gente no entiende” o “se ha aplicado mal” las mismas murgas que justifican aún hoy a los países comunistas: el vigor de la propaganda es certificable.
Como socialistas, somos la raza superior, y debemos imponernos” dictaminó León Blum; y ha demostrado Austria que “no importan los votos, importa el que cuenta los votos” como sentenció I. Stalin: ahora, sigamos el signo de los tiempos, el zeitgeist, aparentemos vidas preciosas de película americana, y adecuemos nuestro parecer a lo que la norma social dicta: el miedo está acabando con todo, por la sumisión de la gente, y aun así, esto no se sostiene, por ningún lado: pero seguiremos oyendo murgas nuevas cada poco, que no decaiga el ánimo de los ciudadanos, no vayan a pararse a pensar: y si no es un victimismo, será otro; pero al final, el hambre resolverá las situaciones en que la inepcia y la perfidia sumisa de los políticos nos enquistan en vidas tasadas: yo soy una persona, no un ciudadano.
Presiento que el reparto de diputados ya está decidido; el gobierno, obedecerá al directorio, y la economía nos la gestionan desde el banco central alemán; el que quiera creer que va a cambiar algo con unas elecciones, anda perdido: este disparate cae, el sistema muere, y muere matando, generando confusión para poder huir con el botín: nada que no haya sucedido ya antes.

viernes, 20 de mayo de 2016

Manual para ganar elecciones

El indoeuropeo: admitimos como hipótesis de estudio que hubo en algún momento una lengua unificada de la que derivaron todas; lo cual es el equivalente a asumir que no tenemos ni idea, pero con apariencia científica, y todo por negar el compendio de conocimiento acumulado y asumir la Torre De Babel y todas esas cosas; a veces hay que dejarse llevar por la sabiduría compendiada en La Biblia para poder comprender, hay que comprender demasiado a menudo que demasiadas cosas no comprendemos, para acrecentar nuestra humildad.
Pero como a todo hay que darle su barniz de cientifismo, que sólo es una pátina de tecnología que disfraza una absoluta sumisión al sistema, fundamentaremos todo en cualquier  teoría que nos venga al pelo, y en caso de duda tenemos los mandalas, el karma y los chakras para poder tener un punto de fuga, siempre y cuando obviemos y neguemos al Evangelio.
Así que la lengua unificada desciende del indoeuropeo, del mismo modo que eran una raza común, homogénea, de la cual descendemos todos: el concepto de teoría lingüistica transfundió a todo, y su más conocido ejemplo es que es el referencial de la supremacía de los arios sobre todo lo demás.
Y con esto todo adelante; la supremacía se demostraba en todo, y los nazis, con la propaganda, magnificaban sus éxitos, ninguneaban o ignoraban sus fracasos, e intentaban cazar para la causa a los sobresalientes para justificar tal disparate; sus experimentos de eugenesia, tan en boga hoy día, sus proyectos y maquinaciones en la demostración de la superioridad de la raza, de todos son conocidas; el resultado es un montón de seres que, sabiéndose superiores, por tal magma de propaganda disfrazada de educación se veían ínfimos frente a la apabullante realidad, frente a la enorme génesis autopoietica.
Y por supuesto, como epítome, los cánones de belleza, de los cuales debían ser –obviamente- lo más elevado.
Y a pesar del enorme constructo de genéticas modificadas de hoy día, de partos a la carta e hijos por catálogo, la génesis de la creatividad sigue siendo un insondable, sin reglas ni adecuaciones, ni bellezas de canon impuestas por la propaganda.
Y con todo, ha sido un enorme éxito.
Todas las reglas de norma social, todo el magma de propaganda, todo el zeitgeist de ésta época va fundamentado en la misma base: el narcisismo.
La exagerada valoración de los propios logros, que vemos en todas las redes sociales (hoy he corrido tanto, hoy he hecho tantas flexiones) y la magnificación constante de las propias hazañas fundamentadas en una presunción de mejora respecto a sí mismos, no son cosas íntimas, sino universalmente compartidas, y jaleadas por los del mismo jaez: es narcisismo, en su grado más superlativo: y banal; no se busca una excelencia en cuerpo y alma, sino en una superación presunta de unos límites musculares, no en una mejora de la persona como entidad única; y ha de ser dado a conocer, para que la gente pueda jalear los logros inexistentes; este fenómeno, fomentado por la propaganda, y por los gobiernos, prohibiendo fumar, satanizando beber, y dictando hasta las normas del sexo, es el rasgo de los tiempos hoy día, el narcisismo en todas sus versiones, fomentado por el poder de la plutocracia, que en si misma, a la vez lo cuantifica como enfermedad psiquiátrica.
Eterna paradoja,
de números y leyes,
de los juegos sin arte, de sudores sin fruto.