sábado, 25 de junio de 2016

Ínclitas

Los expertodo habrán dictaminado según los intereses de las empresas que los contratan; erróneas o no, ya no hay ideologías a la vista, sólo intereses: ya no hay pensamiento o corrientes, sólo el dictado del signo de los tiempos, y el descrédito y la damnatio memoriӕ a todo aquel disidente.

Desconozco todas las claves de lo que han votado los británicos, sus ideas, intereses o descargos; apenas puedo sino pensar en mi, y mi inmediato entorno.

Europa no desaparece. Ni los vínculos entre las personas; la gente a mi alrededor está harta de este sistema burocrático y falaz, dictatorial, enmascarado en formas y propaganda, pero dictatorial, caciquil, sumiso, y déspota con los gobernados, donde toda burocracia es bienvenida y todo trabajo es sistemáticamente boicoteado: la gente que no vive de una u otra manera del sistema burocrático, está harta de tanto descaro, engaño, sinvergonzonería y desmán de los funcionarios: todos han aprobado una oposición muy dura a la que sólo se habían presentado ellos, y era para ellos el puesto: la administración, de tal modo se llena de incompetentes, y de soberbia a raudales. En la sanidad en Valencia ya están saltando los casos de denuncias de casos, por desesperación; el sistema social es sectario y perverso: el resultado es que la gente ya no se siente atendida sanitariamente, pero disimulan.

La gente no soporta que para poder echar los productos necesarios para que las tomateras den tomates, deban sacarse un carnet para poder comprar productos fitosanitarios; la gente está harta de que si tienen gallinas han de ser clandestinas porque no se cuantas leyes locales, autonómicas, municipales y europeas lo impiden; la gente está harta de la desvergüenza con que los funcionarios, empleados y demás asociados a la administración tratan a  la gente; la gente está que trina con el sistema social de denigrar los toros, del afán en prohibir la caza, del signo de los tiempos en los cuales todo ha de ser tamizado por un permiso burocrático.

En Francia prohíben a la gente calentarse con leña, es una forma de exterminar a los pobres; en España la caza y los toros son la excusa para condicionar toda relación con la naturaleza a través de los mantras de la burocracia; No sé si los demás quieren la unión europea: pero tal cual funciona sólo es una justificación burocrática para que los votos no sean más que excusas siniestras, y a  los que ahí mandan se les elige por el poder plutocrático, que ni por asomo la gente; el banco central lo domina la plutocracia, y aquí la gente cada día está mas harta.

Los expertodo han dictaminado: las cosas importantes no hay que consultárselas a la gente. Es decir: los plebeyos que sigan a lo suyo y no se metan en las cosas de los caciques, que ellos son los que saben la verdad: con esa frase oída en varias emisoras y leída en varios blogs, queda sentenciada la democracia como lo que es: la justificación de un sistema inmundo.

La Europa que diseñó Willy Brandt muere, de su propia entropía, el sistema muere, y muere matando, y los muertos somos nosotros.

Quizá esto es lo que han pensado los votantes ingleses abrumadoramente: si hubiera habido poco margen, estoy seguro que de alguna forma se habría empujado la balanza para que se inclinara hacia el lado decidido.

Todos estamos hartos del sistema, de charlatanes, vendedores de crecepelo, pomposos banales y ridículos zafios: sólo engañan a quien algo debe, a quien quiere ser engañado: no es cuestión de partidos, es cuestión de acabar con el sistema, antes de que acabe con nosotros en su propia estupidez.

Rubén Darío dictaminó, y yo, acato:


Abominad de la boca que predice desgracias eternas

jueves, 23 de junio de 2016

La bestia numeral

El verano empieza cuando pasa la procesión del Corpus. Acaba cuando el Santo de tu pueblo vuelva a la ermita; la cosecha segada, y el invierno preparado para seguir el ritmo solar. El verano certifica su rigor ineluctable la noche de San Juan, que en su apocalipsis decía que los que no fueran marcados con el símbolo de la Bestia no podrían comprar ni vender.
Apoc. 13, 16-18:
Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.
Conviene ir tomando noción del Apocalipsis, dado lo que se nos avecina, que ruido de tormenta trae, y fulgores de refriega asoman, y esto se ha ido  todo al traste: a pesar de todo, y a pesar de todos, la gente celebrará la Noche de San Juan, porque todos queremos la alegría de la luz y la consagración de la unión del hombre con su medio, el tiempo, y la tierra, y como toda celebración tradicional, ha querido ser transformada y vituperada en su proceso desde su original primigenio en el cual las chicas se ponen vestidos ceñidos, y tacón: que no quieren usar zapato bajo ni vestir de formal, porque sólo quieren a su príncipe enamorar, dijo Marisa Monte, y lo clavó; el cante está demostrando ser un repositorio de sabiduría consuetudinaria cada vez más presciente.
En Valencia se extendió la costumbre de que en base a una magia de gineceo había que mojarse los pies en el mar; la malvarrosa empezó a llenarse en los 80 a cuenta de tal tradición mágica y mistérica y de brujas y de cotorreos, y se generó una tradición milenaria que tiene, al menos, veinte años.
Valencia, tan llena de inteletuales y estudiosos, sabios de la legua, y demás sapientes en general, se llenó de explicaciones de una presunta antropología, que es realmente parapsicología y vudú alineando chakras, con muchas publicaciones sobre el tema: no acierta ni una.
Las mujeres  iban la noche de San Juan a la malvarrosa como metanoche, el mojarse los pies es la metáfora.
Iban buscando preñarse. En tiempos de guerras, no buscaban novios ni maridos, sino preñarse para poder tener a quien las mantuviera en su vida; eso y nada más es la explicación. Nada de feminismos ni brujerías, nada más valenciano ni más femenino, tener un hijo para amargarle la vida, y nada más.
Simplemente había que estudiar, escuchar, leer, saber, y aplicar la navaja de Ockham.
San Juan, Evangelista o apocalíptico, se celebra, y los que no, buscan una excusa para celebrar la Noche de San Juan: como ornitorrincos en celo esta noche en Valencia y Alicante, y en el mediterráneo civilizado en general, es fiesta máxima; noche de hogueras, por toda la costa: en Alicante, espectacular: la gente ya presionada por tanto calor saldrá al anochecer, y festejarán que están vivos, que es verano, que la vida se abre paso que aunque los cenizos congresuen, los falaces gobiernen y no haya dinero, la gente sigue viva y tiene alegría, que se celebra San Juan, y no otra cosa, San Juan en la playa de Barcelona, con una mujer rusa, San Juan en Alicante, con varias holandesas; San Juan en Los Cristianos, no apto para menores, es la noche de San Juan, y debemos cerrar el invierno tan duro, tan triste tan dolido y empezar con alegría el verano: es la noche de San  Juan; en Brasil, la noche de São João; y Buñol está en el interior: con Gal Costa, Festa do interior 


Addenda: ...."Y ella sólo quiere a su principe enamorar..."

 





martes, 21 de junio de 2016

Génesis de hábitos

Contra toda tradición, se duchan al amanecer: uno se ducha al acabar el día, o se lava, que es la terminología apropiada; ducharse demasiado a menudo es antihigiénico e insalubre; hacen deporte –siempre el que dicta la moda- a cualquier edad, sin considerar que a partir de cierta edad se pierde masa muscular, porque la vida, no puedes negarla, ni puedes saltarte tránsitos: la negación de las etapas de la mujer y la incomprensión de la menopausia está dando verdaderas aberraciones en las personas.

No es una cuestión de deporte: el deporte se hace en la juventud, y ahora lo hacen los mismos que me denigraban porque lo practicaba cuando la carrera; no es una cuestión de higiene tanta pulcritud aparente: es una foto fija y sólida: la imagen que quiero dar, el olor que quiero exhalar, el aspecto que quiero lucir: todos sonríen en todas las fotos; se hacen autorretratos a menudo y sobre todo, hacen público toda la imagen que tienen de su propia vida, de modo que reflejándose hacia el público, se convencen a sí mismos de una imagen estereotipada y falsa de eterna juventud, de una leyenda personal que el tiempo niega, desdibuja y destruye; pero, también se niega la muerte; se oculta vergonzantemente toda enfermedad, excepto la lesión deportiva, que da caché, todo en una foto fija de eterna juventud y apolínea belleza que deslumbra en la juventud, pero que es deplorable en ancianos, en señoras estupendas que deberían ser estupendas madres, en abuelas, en gente que quiere asumirse a una eterna juventud fundamentada en toda moda.

Y el aspecto es la clave, el verse en un espejo como una figura sólida, ineluctable, e impasible al tránsito del tiempo. Se pintan el cuerpo: los tatuajes ya son un aburrimiento de tanta profusión que tienen, pero generan un aspecto que el espejo les devuelve, una imagen pintada, un cuerpo enmarcado en una serie de adornos que todo desdibujan y ensalzan la fealdad; y los nuevos pendientes por todo el cuerpo: piercing les llaman, pretendiendo resaltar aspectos, posiciones, o significantes que ellos quieren creer.

Tatutajes, piercings: duelen, y son molestos en los movimientos: esto son autolesiones, la gente se mutila por la apariencia; son operaciones de tetas, de culos, de todo, para ver en el espejo una apariencia en la cual el narcisismo prima, y no la propia imagen; y vidas que sólo reflejan el negarse a la aceptación de la propia vida; la psiquiatría actual no se fija en esto como autolesiones, que es lo que son, sólo en las claves que da un modelo de enfermo que acomodar a un esquema prefabricado de tratamiento en jaulas químicas y cárceles de medicamentos.

El problema real que tiene España hoy está en la configuración de la persona como un escaparate, un mostrador de un producto, una categorización del aspecto sobre la persona; con todo lo que conlleva de inmadurez e instalación en una perpetua adolescencia de perpetuo acomodo a la moda imperante a cualquier precio, sin haber generado una vida, un hábito, un esquema o una manera propia para las cosas, que es la madurez.

No tenemos un problema de elecciones, es un problema de electores: los votantes son gente que va a hacerlo conforme a un criterio de narcisismo y vanidad de tal modo que votará lo que acomode a su falsa imagen de su falsa identidad, de tal modo que la insatisfacción personal se proyecta a toda la sociedad y la confusión se adueña de todo, porque no se vota a un sistema de intereses que se adecúa a ellos, sino que votan a un sistema de apariencias que se acomoda a la imagen de su leyenda personal, y ese camino es lo que va hundiendo todo por todas partes, independientemente de que el sistema democrático tiene sus propias reglas para perpetuarse a sí mismo a pesar de lo que digan los electores, incluyendo el saltarse las normas, pucherazos, y demás estafas reales.

El problema es la confusión, instalada como norma y dogma de la vida social, lo demás, irrelevancias para justificar vidas de parlanchines, charlatanes, y vividores de la legua: la negación de la persona es la clave, y una vez conseguido, sólo les convencen de que su vanidad quedará a salvo si vota a mi ideología de todo a cien, sobrecillo de azúcar y sistemas vitales que cambian cada semana y no se renuevan ni analizan: siempre se habla de realidades fantásticas, y la realidad que se ve es deplorable, como las abuelas vestidas de adolescentes.

miércoles, 8 de junio de 2016

La cerviz al sol

 

Como las espigadoras de Millet.

Ahora, es verano.

La calle Nueva, la calle Cid, el Puente Nuevo, el Viejo, la calle del Río, La Capitana y Cervantes tienen un momento en el cual es imposible ir a la sombra: porque no hay; exactamente ése momento es mediodía.

Y según los relojes, el mediodía es cada día a una hora distinta: porque la vida no es métrica, ni dimensionable, ni nada es igual, ni existe la uniformidad: cada día tiene su afán, cada tiempo su ritmo, cada estación su avatar, su faena y su rigor: sean las frías témporas de adviento, sea el palio del vigor canicular lo que nos acecha, no hay dos días iguales, no hay dos personas iguales, no hay dos vidas iguales, y nada tiende a la igualdad: los esparajismos matemáticos son abstracciones para comprender la realidad y poder explicarla a los que vienen después, no contienen la realidad, intentan explicarla; la física intenta averiguar, que no definir; los estudios de la naturaleza y la biología, las clasificaciones, rangos, y modelos de sistemas nos sirven para analizar, no son la medida a la que atenerse, sólo son métodos de estudio o de explicación.

Más fácilmente se comprende a los hombres en su medio que en un modelo al cual encajarlos: en esto la sanidad nos está dando la lección: todos somos tratados iguales, y hay una mecánica de actuación (le llaman protocolos a los procedimientos: el protocolo es la forma de tratar y dar prioridad a las autoridades, el procedimiento es la forma de actuar) y en esa mecánica de actuación nos meten a todos en un saco, como a caracoles, como objetos, en una concepción mecánica que quieren llamar científica, pero tan sólo es mecánica, tecnológica, lejos de toda ciencia, lo que aberró a García Lorca

Cieno de números y leyes

Juegos sin arte, sudores sin fruto

(…)

En impúdico reto de ciencia sin raíces

Claro que hablaba de Nueva York, ciudad planificada, que no construida sobre el ritmo de la historia, y en ese caso todo es muy sencillo: se cuadricula, norte, sur, este, oeste, se numera, y adelante: como en Tintín en América: pero cuando Colón llegó a América, Buñol ya existía, y se iba conformando según los criterios del tiempo y la necesidad, con una simbiosis en la cual el medio conformaba y condicionaba a los hombres en la misma medida que los hombres condicionan al medio: nadie mata lo que le da de comer, y ni la caza ni la agricultura per se son sino una expresión de la vida, del avatar, del minotauro en su laberinto al que matan a menudo en las plazas de toros, porque no nacimos anteayer ni en base a una constitución, venimos de Grecia, y vamos a la estación espacial: y en el medio, la actitud adolescente acomplejada ha querido hacer científico todo, planeándolo sobre términos tecnológicos cuando no simplemente mecánicos: al final, se acaba dando prioridad al dinero, y el dinero todo lo ensucia, todo lo mancha, todo lo desperdicia, y ya nadie lo considera un medio, sino un fin en sí mismo.

Si consideramos los puntos cardinales, nunca nada saldrá bien; si añadimos la orografía, vamos mejorando; si estudiamos la historia, quizá empecemos a acertar; si nos atenemos a la Lex Augusta, ya vamos camino del acierto: porque sólo así se ha llegado hasta ahora, en el cual la imposición de la modernidad por decreto conlleva una dicotomía entre las vidas enseñadas, fingidas sobre modelos, imagino que de televisión y películas, sobre un sustrato en el cual, al poco que mires, ves a la castilleja, a la ventera, al haragandul y al holgazángano, al trabajador, a la chismosa y al pueblo hondo y sentido, que no la apariencia de barra y copa de moda, de vidas vividas en pantallas de guionistas ajenos, en una estructura capitalista de relaciones y medidas ajenas a toda condición humana, pero que interesa al poder, a la plutocracia, al dinero, y nos aleja del ser como personas.

Las apariencias y actitudes, son más propias de Beverly Hills, como señala una lectora vascuence, que de mi pueblo; a poco que rasques sale el pueblo real; a poco que emponzoñes, sale la maldad que nos define y condiciona en ésta reholína del tiempo, y en la cual se fundamenta el sistema que nos ahoga y asfixia con exacciones, que no impuestos, y murgas de obligatoria obediencia social, que nada tienen que ver con la vida, ni con nosotros.

Todo lo que están dando de sí los medios de comunicación, las comunicaciones del poder y el magma en que nos movemos se dirige a las partes más indignas de la persona: la envidia, la ira, la rabia, la codicia, la soberbia; y nada a las virtudes, nada a las diferencias reales, nada a la especificidad, de mi pueblo, del tuyo; de mi vida, de la tuya: y si no somos diferentes y todo es mecánicamente tecnológico, que no científico,

Ya no quedarán margaritas de amores deshojados

Lo sufro en Buñol, me temo que hablo de España. Si a cada día inventamos la realidad, siempre hay un futuro nuevo, con religiones de todo a cien a renovar cada semana, y un futuro a cada necesidad del poder, siempre irrevocable, siempre falso y génesis de ansiedades; si nos atenemos a la modernidad, sólo tenemos vanidad y apariencia, y eterno afán del dinero para poder estar en la estructura social; la adolescencia pasa, pero en España ahora estamos en una perpetua adolescencia de la primera generación de la historia que va a dejar a los siguientes menos de lo recibido: los superprogres se han jubilado, y son ancianos sin haber sido jamás adultos: el roto, lo dejan a los demás, y ahora vienen tiempos recios, en los cuales toda confusión, toda vacuidad, jaleada desde el poder y alentada por el magma social sólo nos arrastra a un abismo de miseria y banalidad.

lunes, 6 de junio de 2016

El entretenimiento

Como norma y dogma: por ambos lados hay que ir montando follones y alarmas para mantener enervadas a las bases, pero me temo que el resultado de las elecciones advinentes ya está decidido y organizado, y el gobierno ya debidamente previsto y aleccionado: por mucho que parloteen, esto encamina a que haya dos partidos como en USA, al servicio de las grandes corporaciones, como en USA, y en lugar de elecciones hay formas de propaganda que esencialmente son publicidad, a ver quien vende más, sea envases vacíos o productos envenenados, el asunto es a ver quien vende más, y entretiene mejor, y nada más.

De camino al abismo, pero todos discutiendo e intentando creer a los suyos y denigrar a los contrarios.

Es más fácil engañar a la gente que convencerla de que han sido engañados, dijo Mark Twain, y acertó.

 

Scripta, scripti

jueves, 25 de noviembre de 2010

Adelanté que si volvía a primera línea F. González significaba que cambiábamos al Borbón por el Letizio: en todas las jugadas palaciegas, González ha estado por medio

viernes, 27 de agosto de 2010

ya preparan el cambio del Borbón por el Letizio, y todo son gestitos y alharacas y aspavientos, pero ya nadie engañan

lunes, 30 de mayo de 2011

F.González ya ha dado las órdenes, normas y estrategias a seguir a sus aparceros del poder: todos apuntan a Rub Al Kaaba, pero los conocidos franquistas son los que están dictando y pactando para ahora, cuando la estrategia de propaganda lo determine, cambiar al sucesor de Franco por el Letizio, seguir montando follón y órdagos y entreteniendo a la gente y despreciándolos, haciéndoles perder su vida en memeces para ellos “salirse con la suya” con el cinismo y la hipocresía como arma letal, y simplemente con eso, porque detrás de la fachada, no hay nada.

viernes, 11 de marzo de 2011

Avancé, y reitero: la vuelta de F.González es para allanar el camino al Letizio, pretendiendo una transición pacífica, mientras desaparecen las estructuras actuales del sistema, intentando “pilotar” esa transición: habrá un nuevo partido, el socialdemócrata, quedando el psoe, si queda, como el pce, un resquicio del pasado para contentar a algunos y enseñar a los turistas; no sé que será del pp,  ni me importa, pero esto está cambiando: en breve veremos como se va disolviendo el papel de los sindicatos verticales de una u otra manera.

miércoles, 3 de abril de 2013

Tiene que hacer la transición para que su amigo el usurpador infame deje el puesto en herencia al Letizio, y todo se le pone en contra, porque si en un gesto de magnífica magnanimidad magna abdica, puede acabar ante un juez: y si hubiera jueces honrados, en la cárcel, de donde no debería haber salido jamás esa dinastía: por méritos dinásticos a los cuales cada individuo aporta su propio meritaje. Y anda en suspiros el pobre de F. Glez porque la empresa que tanto le costó montar y dotar, con sus SGAE, eres y demás artimañas para que le pagaran el ejército de esclavos que lo jalean, se hunde de su propia entropía

jueves, 28 de marzo de 2013

sigamos adelante mientras su líder y epítome F. González urde tramas para que el Letizio sustituya al ilegítimo y esto acabe siendo “democracia real ya” o sea: una emulación de USA negando nuestra historia, decurso y creación, porque no se os considera personas sino piezas intercambiables.

sábado, 4 de junio de 2016

La Coruña, Moore, Granados

 

La modernidad debe ser no cuestionada, sino anulada, porque vaya tiempos: pero para poder saberlo, hay que haberlo estudiado, y ya iba yo teniendo ganas de leer un libro ameno, documentado, serio, riguroso y de redacción ágil y seductora.

Son tiempos banales, en los cuales el zeitgeist llena librerías de banales libros de historia de justificación, y no de estudio: frente a esto, Granados nos cuenta la historia de Moore, la historia de La Coruña, el panorama de España durante la guerra, y la historia de Granados: los que perpetramos la historia más allá de modas y dictámenes al uso, llega un momento en que fijas tus objetivos, y ahí el desarrollo de Granados es claro: nos habla de su evolución ideológica y personal desde que la historia entra en tu vida a lo largo de toda su obra, y Moore es revelador de sus filias y fobias: la modernidad, La Coruña, los liberales, y la condición humana: analiza con la misma frialdad y pasión a unos y otros: no toma partido, muestra simpatías hacia actitudes y no hacia bandos, cuenta la historia con rigor y exactitud y consigue ser ameno.

He disfrutado leyendo la Guerra de Moore.

Y sobre todo me ha gustado ver una obra que se sale de la norma imperante, donde historias fantásticas opacan la realidad para justificar egos y vanidades, y leer un libro de historia que me ha apasionado.

Y además con gozo: el batallón literario; la huida de Moore, tienen su reflejo alrededor de la trama sobre la estatua del Almirante Ballantyne’s en La Saga/fuga de JB; También Torrente Ballester era gallego, y bien se refleja en la estatua del parque; también Torrente rinde homenaje a Rosalía; también García Lorca se fijó en el personaje, por Rosalía de Castro; y al final, el historiador se da cuenta de que sigue una trama por toda la difusión de la cultura que acaba a todos llevándonos a los lugares donde pace el conocimiento, y se nos va la vida en ello.

Por eso cuesta encontrar buenos libros de historia en esta época de corrección política. Este es uno de ellos.

 

 

moore

viernes, 27 de mayo de 2016

Los rigores tejieron la madeja

Soy lo que lees de noche cuando todos se van a dormir:

donde intuyes las botellas vacías, la soledad, y el eterno frenesí;

donde lees y te acomodas: lo que hay escrito lo hice para ti.

donde buscas lo que encuentras porque sólo te lees: al fin

hallaste la voz que te declama, el aullido a la luna, el confín

entre tu y el mundo: y si no,

lo comentas y se acabó.

Soy el blog que se trama al trasfondo de una canción;

soy el escrito del drama, soy producto de la pasión

y del absurdo de la vida: soy la búsqueda y la comprensión.

Soy la voz que al mundo necesita y lo escribe:  como una oración,

y una mujer anhelada; ya basta, se acabó:

que de ahí te echaron ¿no quieres verlo?

inventa al fin otra ecuación, que sume piedras y barras:

noches de farra y alcohol; navegaciones imposibles

y una vida que siempre existió. Soy la lectura que has elegido;

soy el bálsamo que genera un dolor atroz.

Soy el confort que te sosiega:

soy todos tus monstruos en un callejón.

Sólo soy un blog y tu lo lees

y tramas con ello tu composición

de tu vida, de este momento: ¿que bebes?

¿porqué abominas de tu condición?

¿que dolor tan profundo aquí te trajo?

¿que curiosidad? ¿te dañó la pasión?

¿que camino se torció y tu vida se vino abajo?

¿que triunfo celebras?

como una oración,

La Galaxia se trama a sí misma en eterna generación.

Y a cada día su afán: como un Ave María

del rosario infinito que la vida te dio.

Rebusca sus fondos, encuentra la canción

que a ti sólo te canta: es un post hecho a medida

para que lo tengas en tu ocasión; la noche boca arriba:

tu sosiego y descargo, la voz que porfió su vida;

La galaxia recóndita del eterno fragor

de peleas y qasars, héroes y acción

en mundos imposibles: lo que a ti la vida te dio

y la realidad te niega, hasta en la ficción.

aquí andas leyendo: el circulo cuadró

y tu vida pasa ahora por este rincón

tramado en los afectos dolidos y la inquisición

de la propia vida, la anatomía de la destrucción:

El amor es la vida: la galaxia es un blog

que en la red infinita tu camino cruzó.

 

(del 2009)

miércoles, 25 de mayo de 2016

Europa es una canción de Santana

La concepción de Europa que padecemos como epítome de la democracia es el modelo de Willy Brandt, que se nos impuso por sobresaturación de propaganda por F. González; de aquellos polvos, tales lodos, que no es ajena la desgracia actual en España a tal disparate; y parece que en el resto de países de Europa tampoco tienen toda la conformidad: se activa la propaganda llamando ultraderechista a todo aquel que no transija con los dogmas, y ya hasta eso cansa: en el único país donde la propaganda sigue, cansina, es en España.
El directorio de la revolución, y sobre todo con Napoleón, exigía la elaboración de constituciones, que en sí eran un tratado de sumisión a Francia: la modernidad por obligación.
Y persiste la perseverancia en el error: no es que sea un planteamiento absurdo, es “que la gente no entiende” o “se ha aplicado mal” las mismas murgas que justifican aún hoy a los países comunistas: el vigor de la propaganda es certificable.
Como socialistas, somos la raza superior, y debemos imponernos” dictaminó León Blum; y ha demostrado Austria que “no importan los votos, importa el que cuenta los votos” como sentenció I. Stalin: ahora, sigamos el signo de los tiempos, el zeitgeist, aparentemos vidas preciosas de película americana, y adecuemos nuestro parecer a lo que la norma social dicta: el miedo está acabando con todo, por la sumisión de la gente, y aun así, esto no se sostiene, por ningún lado: pero seguiremos oyendo murgas nuevas cada poco, que no decaiga el ánimo de los ciudadanos, no vayan a pararse a pensar: y si no es un victimismo, será otro; pero al final, el hambre resolverá las situaciones en que la inepcia y la perfidia sumisa de los políticos nos enquistan en vidas tasadas: yo soy una persona, no un ciudadano.
Presiento que el reparto de diputados ya está decidido; el gobierno, obedecerá al directorio, y la economía nos la gestionan desde el banco central alemán; el que quiera creer que va a cambiar algo con unas elecciones, anda perdido: este disparate cae, el sistema muere, y muere matando, generando confusión para poder huir con el botín: nada que no haya sucedido ya antes.

viernes, 20 de mayo de 2016

Manual para ganar elecciones

El indoeuropeo: admitimos como hipótesis de estudio que hubo en algún momento una lengua unificada de la que derivaron todas; lo cual es el equivalente a asumir que no tenemos ni idea, pero con apariencia científica, y todo por negar el compendio de conocimiento acumulado y asumir la Torre De Babel y todas esas cosas; a veces hay que dejarse llevar por la sabiduría compendiada en La Biblia para poder comprender, hay que comprender demasiado a menudo que demasiadas cosas no comprendemos, para acrecentar nuestra humildad.
Pero como a todo hay que darle su barniz de cientifismo, que sólo es una pátina de tecnología que disfraza una absoluta sumisión al sistema, fundamentaremos todo en cualquier  teoría que nos venga al pelo, y en caso de duda tenemos los mandalas, el karma y los chakras para poder tener un punto de fuga, siempre y cuando obviemos y neguemos al Evangelio.
Así que la lengua unificada desciende del indoeuropeo, del mismo modo que eran una raza común, homogénea, de la cual descendemos todos: el concepto de teoría lingüistica transfundió a todo, y su más conocido ejemplo es que es el referencial de la supremacía de los arios sobre todo lo demás.
Y con esto todo adelante; la supremacía se demostraba en todo, y los nazis, con la propaganda, magnificaban sus éxitos, ninguneaban o ignoraban sus fracasos, e intentaban cazar para la causa a los sobresalientes para justificar tal disparate; sus experimentos de eugenesia, tan en boga hoy día, sus proyectos y maquinaciones en la demostración de la superioridad de la raza, de todos son conocidas; el resultado es un montón de seres que, sabiéndose superiores, por tal magma de propaganda disfrazada de educación se veían ínfimos frente a la apabullante realidad, frente a la enorme génesis autopoietica.
Y por supuesto, como epítome, los cánones de belleza, de los cuales debían ser –obviamente- lo más elevado.
Y a pesar del enorme constructo de genéticas modificadas de hoy día, de partos a la carta e hijos por catálogo, la génesis de la creatividad sigue siendo un insondable, sin reglas ni adecuaciones, ni bellezas de canon impuestas por la propaganda.
Y con todo, ha sido un enorme éxito.
Todas las reglas de norma social, todo el magma de propaganda, todo el zeitgeist de ésta época va fundamentado en la misma base: el narcisismo.
La exagerada valoración de los propios logros, que vemos en todas las redes sociales (hoy he corrido tanto, hoy he hecho tantas flexiones) y la magnificación constante de las propias hazañas fundamentadas en una presunción de mejora respecto a sí mismos, no son cosas íntimas, sino universalmente compartidas, y jaleadas por los del mismo jaez: es narcisismo, en su grado más superlativo: y banal; no se busca una excelencia en cuerpo y alma, sino en una superación presunta de unos límites musculares, no en una mejora de la persona como entidad única; y ha de ser dado a conocer, para que la gente pueda jalear los logros inexistentes; este fenómeno, fomentado por la propaganda, y por los gobiernos, prohibiendo fumar, satanizando beber, y dictando hasta las normas del sexo, es el rasgo de los tiempos hoy día, el narcisismo en todas sus versiones, fomentado por el poder de la plutocracia, que en si misma, a la vez lo cuantifica como enfermedad psiquiátrica.
Eterna paradoja,
de números y leyes,
de los juegos sin arte, de sudores sin fruto.

jueves, 19 de mayo de 2016

De los alejandrinos proféticos.

 

El escrito se aferra y torce la senda: no hay final porque es el camino:

una novia antigüa, un lío indefinido; un amago de soledad

con restos de escritos, notas antigüas; acumulado a lo vivido

cántigas y endechas; un descanso en la noche, algo de verdad:

vida acumulada en la espalda; pensamientos sufridos,

noches en la barra; un plazo y un gesto, el llegar la mañana.

Una promesa vivida, un dolor aherrojado;

un misterio profundo, un pulso muy sentido,

una mujer de las que duelen; un desencanto jodido.

un escrito que no cuenta; que amaga lo vivido,

cuya mayéutica esconde el trazo recorrido.

Son copas vacías, con secretos escondidos;

son sentimientos ocultos, son las trazas del destino:

las variantes ocultas, la senda y el camino.

Es el viento helado en el que la tumba adivino;

un misterio profundo, un rezo compartido

en la profundidad del insondable infinito

en el que tu sólo ya te has convertido.

Es la tierra, el nudo en el olivo;

el viento que trajo el dolor tan sentido

lo quieras o no quieras, la leña y el destino

campos y paisajes: tu pueblo, el mío.

Una botella de ron, una cuadrilla de amigos

una paella con Juan, una sesión con cariño;

un arroyo que pasas que se convertirá en un río

y las piedras hablan; un hombre que es tu amigo.

La cueva oculta, el sentimiento escondido.

una chica que pasa: que jamás supo; un vino

a mitad de la mañana, una obra, un destino,

un clavo que clavas, y tu padre contigo:

ya tantos años muerto, ya todo está hundido.

El proyecto de casa, que abarcaba la cama;

los niños usados, el sentimiento vacío,

la infancia dolida: los baños, el río

en horas de clase, se llamó hacer novillos.

El seiscientos cargado, de ilusión y camino.

Una novia lejana, un sentimiento sufrido;

una traición evangélica, una venganza en sentido.

Un horror de ver la infamia, y el delito

de asumir el mundo que has vivido

no comprendiendo nada; no siendo admitido.

Es un escrito tan sólo, es palabra que queda

como plata brillando al fondo del agua

y ella se lava el pelo: con la niña pasabas.

Es una capilla aislada, una catedral abandonada

es tu casa y tu vida, no es nada, es divertido

caminar la mañana; una noche, es calor y es frío.

Es la letra indolente, es el trabajo y gemido

lamento que pones al filo

de esta historia que empieza, que no fue: que es, y que ha sido.

Es el proyecto y la casa, tu cuerpo y el mío;

es el placer y el rezo, la oración, el camino:

la senda infinita: Paco y el destino.

Es lo que nos conforta, sólo es un gemido:

Un arranque hondo queda aquí, así rendido.

 

…..y así concluye la Matemática Lítica.

 

Supongo que los Benedictinos celebraban el acabar un códice miniado; luego se pasó a celebrar ediciones: se redujo el número de las tiradas hasta que se empezó a celebrar el número de ejemplares vendidos; por razones de guarismos, la Matemática lítica tiene algo que celebrar, y así es como acaba la obra, que me temo que nunca acaba.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Tango del candidato

 

Vengan a verlos, por las tv,

con la sonrisa hasta las orejas:

les prometerán a las viejas

que les darán mucha paga.

Dilapidarán el dinero

en cenas, y prostíbulos,

en tugurios clandestinos,

putas, y efebos mugrientos.

Dirán frases elaboradas:

con elaborados metros;

prometerán madrugadas

De soles totalmente nuevos.

Insinuaran, hasta novios,

a las muchachas desfloradas 

prometerán amores nuevos,

y hasta la margarita deshojada.

Y son ladrones, arribistas,

cobardes, impertinentes:

vestidos, como mandan revistas,

y ladrones, cual su historia manda.

Ningún problema los angustia:

ninguna causa los desbarata.

Para eso, viven como quieren

y si hace falta, matan:

cuando se les acaba la estafa.

siempre fue su vida una lacra.

De 26 de mayo de 2007, me temo que sigue en vigor.

domingo, 8 de mayo de 2016

Londinium, Londinium

El Conde Belisario fué el mejor general de la historia; y además con honestidad y honor. Sin género de duda, el mejor soldado y el mejor capitán, El Cid: con honor, honra, lealtad, más allá de la propia vida, más allá de la muerte.

Cervantes se batió contra el turco en el golfo de Lepanto; Calderón era otro soldado de infantería, como yo, como Garcilaso y San Juan de Ribera; García Lorca aberraba las cosmópolis y adoraba los Carmenes, como yo; como yo, era de pueblo y lector; Los Panero son de la última ciudad romana que existe: Astorga, tan de pueblo como yo de Buñol, sólo que en Astorga no tienen el nivel de malasombrez que adorna Buñol; en la nómina de repaso a lo que me habita y conforma está Paco de Lucía, Dorantes, Bolita, Dalí, los supraescritos y la enorme nómina de escultores de la imaginería sacrosanta; el Cristo de Mena, la legión y los tercios, los últimos de Filipinas y todos los soldados españoles; la nómina de mujeres que me sublevan siempre han sido fieles, a los suyos, a España, a sí mismas, y con decoro y sosiego, se han liado a tiros contra el invasor cuando ha hecho falta, sin arremangarse las faldas, sin alharacas ni esparajismos. Capitán Trueno y el Jabato, Mortadelo y Filemón, Superlópez, me confortan y organizan.

En el plazo de veinte años, los que haya por aquí tendrán como antepasados a Saladino, Abderramán, Fumanchú y el chino de los flanes, un magma aberrante de supuesta evolución, porque todos saben cual es la “posición correcta ante el devenir de la historia” o sea: saben el futuro cual ha de ser y nos guían: y además, dicen aberraciones de los profetas de La Biblia: lógico, ellos son los que saben la verdad. Pero la riqueza de la cultura que ha dado la evolución hasta éste momento se habrá disipado: ya lo están haciendo disolviendo en un magma de superficialidad y relativismo con presunción de ciencia o espiritualidad a la gente: adoran al karma sin saber ni lo que es, y todo aquello que tenga apariencia tecnológica lo denominan ciencia.

Mi historia es la de España, mi educación y mi lengua me conforman y me colocan en la adecuada línea del tiempo, que viene del pasado, me guste o no, y lo poco que puedo hacer es mantenerlo, mejorarlo en lo posible, y pasarlo al que viene detrás: en esto consiste la tradición: lo que hemos recibido, debemos devolverlo a la siguiente generación corregido y aumentado.

Y ahora, mor de la progrhez, vivimos en la hégira de la primera generación en la historia de la humanidad que va a dejar a los siguientes menos de lo que han recibido de los anteriores, y todo se suaviza en términos de relativismo y una pseudoideología de sumisión y esclavitud asumida.

Es el signo de los tiempos.

Ha caído Londonistán. Bin Laden, cuando dinamitó los Budas gigantes en la fatua declaró que conquistarían Europa con el vientre de sus mujeres: y además, cuenta con la sumisión, cobardía, entrega y colaboración de toda la gente subsumida en la vorágine del signo de los tiempos, la modernidad por decreto y la esclavitud por control burocrático total de todas las personas: a cualquiera pueden amargarle la vida: mejorársela, sólo a los burócratas.

Entre mis antepasados está El Cid. Entre los de los de la siguiente generación, Saladino, Fumanchú, Jackie Chan y Bruce Lee, y el anuncio de paseaba por la kasbah, que también hay que joderse, vaya tiempos de cursis, pedantes y pelmas, además nos condenan al aburrimiento.

domingo, 1 de mayo de 2016

Amartillando

La vida contemplativa es superior a la vida ajetreada: aversión a la modernidad, generan estos tiempos de zozobras y metas a plazo fijo que condicionan cualquier menester. “María eligió la mejor parte, y no le será arrebatada” y dicho por Cristo, dicho queda.
Nietzsche definió la modernidad como un padecimiento de un virtuosismo impuro, y tal se manifiesta; todo el mundo se pasa el día apurado y sin tiempo: si no hacen deporte (obligatorio en estos tiempos de sumisión al espíritu imperante, el zeitgeist) tienen citas imperdonables, incluyendo la obligatoria borrachera semanal, la asistencia social a ritos semanales de presencia y alarde; sumisión a toda moda, con complacencia y entrega.
Ahora conmemoran la “fiesta de los trabajadores” por real decreto del imperio plutocrático: los trabajadores hacen cosas durante unas horas tasadas, siempre más de ocho, por supuesto, sin queja, ni protección ninguna por los sindicatos del régimen, que sólo han servido como nido de holgazanes y refugio de trapacerías: y encima el presidente del gobierno otorga a los jefes de estas cuadrillas de facinerosos la medalla al mérito en el trabajo: es que aún nos pasa poco, la verdad, menuda recua tenemos en todos los ámbitos del poder.
Es San José Artesano: la fiesta del trabajo. El carpintero ha de hacer un mueble, se lo plantea, lo hace, lo acaba, y a otra cosa; sin agobios, un trabajo bien hecho, y bien ejecutado: y luego, al siguiente. El alarde de cientifismo sólo es una sumisión a la tecnología de tal modo que la gente ya no sabe ni de qué trabaja, ni para qué, ni si tiene algún valor, ni en que moneda cobra, ni si tiene valor esa moneda.
Ése es el trabajo que redime, se disfruta, causa gozo, cansa, y vale. Una rutina de horas haciendo algo tecnológicamente rutinario y sin valor: lo dejó definido CHaplin en su película; el trabajo moderno es una justificación del sistema para su propia justificación, y todos a servir al sistema cumpliendo las modas obligatorias: sea corriendo, práctica que denominan en inglés, y se visten conforme dicta un canon; sea de fiesta, bebiendo lo que la moda dicta, con la ropa adecuada……y celebrando halloween, la fiesta del trabajo… antes, el de la mujer trabajadora, que quedó en día de la mujer a cuenta de este escrito mío; y todos sometiéndose al becerro de oro tan bien reflejado en la adoración al dólar de la plutocracia.
Todo en sajón, todo en beneficio del bando heresíarca de Trento, de adoración al dinero, y no del dinero como herramienta y no fin en si mismo.
Y la modernidad sólo se justifica en su propia justificación: las famosas ocho horas que ahora los sindicatos nada deploran, son por una huelga en CHicago, y la de alaridos, algaradas y animaladas que hemos padecido a cuenta de las ocho horas y los derechos de los trabajadores: derechos que ahora, en España, en Buñol, son pisoteados, y nadie dice ni mu, ni defiende a los trabajadores.
Y se está llenando todo de lumpenproletariado, pero olvidan su propio lengüaje conforme convenga, Gramsci dixit, ellos acatan.
Pero claro, todo se fundamenta en la modernidad; la tradición ha de ser relegada para justificar esta animalada que padecemos, porque no nos vamos a sujetar a las leyes de Indias:


Por la Ley VI, Libro III, Título VI, Felipe II, en 1593, ordena: “Todos los obreros trabajarán OCHO HORAS CADA DÍA, cuatro en la mañana y cuatro en la tarde en las fortificaciones y fábricas que se hicieren, repartidas a los tiempos más convenientes para librarse del rigor del Sol, más o menos lo que a los Ingenieros pareciere, de forma que no faltando un punto de lo posible, también se atienda a procurar su salud y conservación.

Pero claro, esto es muy antigüo, y no lleva el aderezo adecuado de la propaganda, sólo cuatrocientos años antes de CHicago los españoles ya cuidaban a los suyos. ¿Y la sanidad? ahora quieren hacer doctorados en enfermería, licenciados en barrendero, y les convalidan para cardenales, pero por lo civil.
Los hospitales son los sitios que las órdenes monacales crearon y mantuvieron, para descanso y alivio de los peregrinos; por las obligaciones de la misericordia, todos los monasterios atendían a los enfermos: y si hacía falta médico, se le llamaba, y pagaba la Orden, que la pobreza siempre ha existido y los médicos eran escasos: las monjas cuidaban, curaban, sanaban y aliviaban casi todo, menos donde no llegaban, que se llamaba al médico: pero esto nunca ha existido, la enfermería la inventó una Nightingale sajona con mucho ego y propaganda; nunca los hospitales y conventos han atendido enfermos. No; inventémonos una Edad Media de oscuridad, opresión y terrible, mezcla de serie de tv y horrores varios, y mucha inquisición: olvidemos que si funcionaba la justicia en España era por el sistema procesal establecido por la Inquisición: cualquier acusado por ésta, tenía más garantías que cualquier reo de la administración de justicia hoy.
Pero es que no es moderno.
Tampoco lo era el Padre Jofre cuando hizo el primer hospital para enfermos mentales del mundo en Valencia: la enfermedad mental es algo que existe según la moda de las farmacéuticas y sus productos, y según el tratamiento, se clasifica la enfermedad, y así el sistema se mantiene, y si no, se encierra a quien sea en una cárcel química espantosa, y se mantiene al enfermo en su infierno, sin alivio ni consideración, pero con mucho bombo y mucha psicología que clasifica según dictamina el DSM IV, que el V no lo han sacado por las discrepancias de los colectivos homosexuales de San Francisco: quieren, ellos, mantener la homosexualidad como enfermedad mental, y que no se desclasifique como tal, y en ello están mientras lo que en sí es una herramienta de control de gasto de las compañías de seguros médicos, el DSM, es prefigurado como el vademecum de la enfermedad mental.
Apañados estamos.
Se les trata según los fármacos, no según la compasión, la consideración o el respeto. Igual a un analfabeto que al más ilustrado, en términos de “eficacia y eficiencia
Loor de la modernidad; todo tecnológicamente ideado, y mal ejecutado, porque es imposible; pero justificando la tecnología como ciencia, tenemos el corpus de justificación de la sumisión a la plutocracia y la adoración al becerro de oro justificada: gano tanto, ergo soy; y no, no es así: los que son, no lo son por el dinero; y siempre es una herramienta, no un fin: ser persona no es tasable, cuantificable, mensurable ni mucho menos validable: la tradición nos condiciona a que cada uno somos únicos, personas, e irrepetibles en nuestro propio valor, medida y dimensión, a todos los efectos, y cada cual aplique su albedrío; la modernidad nos rebaja a ciudadanos: todos iguales, ergo todos han de bailar al mismo son, y todos han de ser igualmente despreciados, y sólo valorados en función de su cuenta corriente.

Maria autem meliorem partem elegit, quae non auferetur ab ea.