domingo, 27 de noviembre de 2016

Adviento

Me recuerda Orlando la entrada del adviento; los lectores de La Galaxia son mejores que yo.

Témporas de adviento

En el rigor de las témporas, fragor del adviento
y todo en España da augurios siniestros:
medraron sin freno los mercaderes del templo
y todos los arúspices se alegraron por ello,
cuando no se apuntaron a los bajos deseos.
Nadie dijo nada, nadie opuso freno,
cuando no se sumaron a tan grave saqueo.
Obispos recatados, cardenales siniestros,
deanes rijosos, capellanes perversos:
clerecía abonada a salones y devaneos
ejerciendo en política, abandonando su ministerio;
olvidando su honra, negando a Cisneros,
negando de España su ser más entero:
que en increíble pericia denuncia el chalaneo.
España hundida, y todo el mareo
consiste en trucos, prestidigitaciones, jaleos
que sólo confunden mientras perdura el saqueo.
con la hez al mando ejerciendo con parsimonia
el papel que no hubiera querido la puta de Babilonia:
concupiscentes viciosos, nombran la democracia
pervirtiendo las palabras con asaz felonía
que hasta del lengüaje mudaron el rigor: la academia
se presta al juego, la saca ha de estar llena;
y todos alegres en televisiones se asean,
cuentan su podredumbre, entre ellos se jalean:
entretienen así al vulgo, la chusma, la plebe se marea
entre tanta noticia de vaginas siniestras,
políticos ladrones, periodistas de la legua
que ladran soflamas para que bien les vean
quien les paga la infamia y sus vicios alienta.
La gente aturdida, triste, enteca
atiende el rigor del adviento en certeza:
ignorando que lo hacen; no saben la secuencia
de los tiempos y mementos, de la vida, de la pena
y el adviento los pone reflexivos, serios, en vela;
pero la liturgia fué proscrita, vino condenada,
y como salvajes a gritos denuestan
lo que su propia vida les dice, su condición delicada.
Lo que aventan son odios: así, alejan certezas,
e implacables se aproximan a religiones verdaderas
de fin de semana, abrefácil y un collar de cuentas;
que en llegando nuevas modas a ellas alientan
y se sumen en rituales de memeces y bajezas.
Es el adviento el que da las medidas
de la condición humana, de esta tristeza
que el pacto con la tierra el evangelio conserva
aunque quieran negarlo, la cosa ya está hecha,
y ni políticos rijosos, ni reyes de opereta
ni clerecías infames, con tanta bajeza
pueden evitar que la gente en su fondo, sea.
Hay políticos y obispos, jueces, un rey, ralea
que anda enturbiando a la gente en su vida plena.
Hay follones y desdoro, descréditos y academias
alentando la confusión, el lío, la algarabía
para beneficiarse en corto lo que a otros beneficia,
y negando a cada paso toda la historia plena
que con rotundas certezas a todos señala
como ejecutores de tramas siniestras.
España ahora amanece, hace frío, las témporas
de adviento con su nombre lo aciertan.
La gente vive, aunque ellos no quieran
y hagan esclavos con leyes obscenas;
Roncesvalles es pequeño, apenas una aldea
y al final de la calle está la Santa Puerta
Plaza de la Quintana, por ahí se entra:
nunc dimittis, jefe, ahora, por otra senda;
que España es más grande que lo que ahora se muestra.
(18 diciembre 2010)

 

Adviento

Habiendo concluído que el universo es macizo:
y que los niveles del agua deploran a la ciencia;
habiendo olvidado el rigor de algún rizo
(manejando en certeza la propia miseria)
sabiendo que el tiempo tiene senderos largos
deducido es que el rigor, en el tiempo
mantiene fisuras: Dios siempre acecha.
La vida fluye y escapa, la razón impone riendas
y de repente todo se dió la vuelta.
Habiendo tanto vivido, no se si decirlo
o será mejor callarlo, contar
o dejar para el futuro historias sin premura.
Aunque el calendario marca con x la fecha de mi muerte
epónimo lo hicieron: lo hicieron tantas veces
que vendrá de repente, con su santa compaña
y los recuerdos serenos de suspiros. Empaña
el recuerdo bajezas: quizá vehemencias
y tránsitos ávidos de engaños al tiempo.
La fecha pregona la señal de la muerte
el frío arrecia; el mal asiente
el adviento aclama su rigor implacable
y la noche presenta soledades urgentes.
Amarrados los barcos, la flota de juerga
acabaron los momentos de dejar a las fieras
creer sus rugidos. El ciclo se cierra
y tanto inútil alrededor han hecho mella.
Liberando al mundo de tanta bajeza
habrá que hacer ver que es lo que cuenta
que es lo que hubo, que lo que hubiera.
Que faltó por hacer; que cosas bien hechas.
Que mujeres (en serio) son las que recuerdas
y cuales no fueron sino excusa siniestra.
Vienen ya los idus; el almanaque acecha
pregona a los vientos una muerte cierta
que acaba el adviento: la vida ya empieza.
Que mas da quien falte, que importa quien muera:
lo que la galaxia esconde la galaxia lo cuenta
y planta confesiones rotundas, de leyenda
en la puerta santa, se entra por la Quintana.
Tercer banco a la diestra: ite missa est
y ahí se acaba. Los marinos navegan
y una chica se peina; que mas da quien muera.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Certidumbre

La única certidumbre es el principio de incertidumbre. Heisenberg formula que para analizar un sistema, nunca se puede hacer desde dentro del mismo sistema; el único análisis válido hoy pues es de todo aquel que ande fuera del sistema: sea por voluntad, sea debajo de un puente, sea por hartazgo o por conciencia: sólo valen esos análisis.

Cansan las justificaciones acerca del fracaso del sistema por gente apesebrada al sistema en cualquiera de sus variantes, que formulan y difunden en los medios del sistema, porque el sistema sólo se justifica ya en sí mismo.

Cansan: el catedrático del partido que medró en la administración, escribiendo en la prensa justificando al sistema con análisis delirantes sobre la victoria de Trump muy trufado de referencias a Roma cogidas de ésta Galaxia y de otros blogs; cansan, los beneficiados por el sistema en sus estudios del clima cambiático propagando a diestro y siniestro el fin del mundo inmediatamente, si no hacemos caso a sus apesebradas doctrinas, becadas, financiadas, y en muchos casos el sostén de su vida: el desarrollo sostenible es todo aquello que sirve para desarrollar y sostener las cuentas corrientes de los que hablan del desarrollo sostenible.

El sistema ha muerto, y muere matando; en su propia entropía genera el hartazgo de la gente –que casualmente, no están apesebrados- y votan a Trump, en el hastío y aburrimiento que produce la corrección política, vómito de la bestia; y votan contra el acuerdo de las FARC que quieren imponer a toda costa, porque no quieren rendirse, quieren defenderse, y vencer; y votan la salida de la unión Europea, nido de apesebrados y únicamente repositorio de esquistos del sistema, y lugar de recepción de órdenes, consignas, y mantras de obligado cumplimiento: y más que veremos, porque lo que trasluce todo es un fondo de esencia puramente anarquista, a lo cual no harán ascos los tradicionalistas: la gente quiere a su nación, no quieren estado, en ninguna de sus formas, que todas dan de sí la sumisión al dogma de los tiempos imperante que siempre halla acomodo en la burocracia, que lo magnifica, justifica e  impone, y si algo sabe la burocracia –toda- es causar problemas, nunca solucionarlos; montar follón y desmontar todo aquello que funcione bien.

La gente quiere a su nación, no quieren estado, en ninguna de sus formas, y deplora la burocracia. En la superstición de la democracia se ha alojado toda forma de condicionamiento de la realidad a los deseos de una minoría que se saben en posesión de la verdad e imponen su primacía: se saben mejores, y todos debemos vivir conforme dictan, porque ellos saben la verdad de todo.

Pero el sistema ha muerto, muere matando, y debemos ser conscientes de ello para poder llevar adelante nuestras vidas, las de cada uno; no justificar burócratas, holgazanes, zafiedad política y vulgaridad institucional.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Asombros cotidianos.

Para Escohotado esta era empieza con Bismarck; para los católicos el horror comienza con el concilio Vaticano II (y primero de herejía) para los historiadores de izquierda es la evolución natural de la segunda revolución industrial; para los más sabihondos, de la Revolución francesa; para mí el problema se evidenció en Trento, y viene de la noche de los tiempos: lo que ahora está en juego son las mismas monedas que cobró Judas.

La parte divertida de las elecciones en USA han sido como han puesto en evidencia a todos los popes, gurús, sabios autoproclamados, y tertulianos en general, y por extensión sus seguidores: se refugian en sus endogamias para mantener sus prebendas y privilegios, siendo sumamente despectivos con el resto de gente, en todo, en absolutamente todo: la sabiduría sólo lo es si la reconozco, y si la reconozco, es porque está en mi circulo endogámico, ergo: la sabiduría soy yo.

Y los mismos que no han acertado ni una, ahora vaticinan como será la política de Trump.

Y el sistema de partidos, sindicatos, ongs y todo tipo de organizaciones funcionan de la misma manera endogámica perversa: sólo vale si es validado por los dogmas sectarios que nos definen y condicionan.

Si la realidad no coincide con mis deseos, la realidad está equivocada.

Y se actúa conforme si las cosas fuesen como se desea que fuesen, y si cuela, cuela: así llevamos desde los sesenta, que es cuando cambia la cosa, con la apertura del turismo, “progresando” en un magma ´

de números sin fondo

y ciencia sin raíces.

El que se crea algo del sistema, es porque quiere creerlo, nada más: la prensa, toda, ha demostrado ser unos buenos servidores de su amo; pero intelectualmente, vendedores de crecepelo de una caravana del oeste; excepción honrosa de Carlos Esteban, la información de verdad y el conocimiento sobre lo que pasa hoy día va por tuiter y facebook.

Los análisis siguen en la blogosfera, de donde ya ni se esconden para copiar: no citan, somos poco para ellos, se apropian de ideas y razonamientos impúdicamente, del mismo modo que hacen todo: bazofia.

Y a los que se asombran de que “alguien” haya votado a Trump, le diré que los conoce: personalmente; a poco que salga de su burbuja y mire a su alrededor: a los de la barra de las seis de la mañana, acogotados por el trabajo y con esperanzas nimias, los que lo tienen; gente de dieciséis horas diarias sin ninguna protesta sindical por ello; los que de Buñol trabajan que han de irse a otro pueblo a hacerlo, cuando pueden, que ya el trabajo escasea y mucho; los maltratados por el sistema sanitario, encima con chulería y despectividad; la empleada de supermercado con cuatro hijos y marido en paro que se calla las órdenes de “la cadena de mando” y su opinión, porque si no no volverá a trabajar; la viuda que está asustada ante su futuro, las pensiones y el horror, que también calla su opinión ante los jefes inmediatos por miedo; los empleados de la factoría de Ford, despectivizados hasta el hundimiento, y estos, son los que trabajan: el que todos los días sale a coger hongos para venderlos; los que venden la caza; los chatarreros, la gente que está en la última palabra, esos, son los que han votado a Trump: porque en las barras, nadie habla en progriz políticamente correcto, porque nadie dice que no, pero ve las tonterías que se hacen desde todas las instancias del poder y asientan la certeza de que deben ponerse a salvo de esa gente: Trump ha hablado de manera que esa gente le ha escuchado, sin prometer futuros de sociedades perfectas sino de inmediatos consecuentes, y de poder llevar vidas dignas acordes a su propia concepción de la vida, no a un esquema de como se ha de vivir que ha establecido el politburó del Nuevo Orden mundial y que sólo los pazguatos acatan.

Demasiados sabios de la nada que no saben mirar a su alrededor; y de todo tienen acertada opinión.

Y es obsesivo el uso de adjetivos en las cadenas de radio ya como mantras, que han perdido su sentido: “ultraderecha” “homofobo” “machista” “xenofobo” y todo aquello que no conviene es una fobia, de hecho pretenden legislar contra el odio: así lo han dicho. No computan su odio, sólo el que saben que generan; se consideran almas puras y sólo son albañales de impudicia: Trump ha demostrado la vacuidad de la corrección política, del discurso oficial más o menos calcado con el mismo lengüaje para todo y todos; nadie habla así, nadie piensa así, y desde los despachos de las ciudades no se ven los problemas, no ven más que a los mendigos, si los ven, no ven los problemas de los trabajos y los días de la gente, que está más que harta de ser culpabilizada y de que le prometan paraísos futuros a cambio del voto, y a cambio del hambre.

Empiezan a ser evidentes los estertores del sistema que muere, y muere matando.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La isla ensimismada

Anoche estuve en un concierto; me invitó Miguel Vallés: fué magnífico, y divertido. Son músicos de orquesta: metal, con lo cual la calidad musical va de serie; pero ellos, fuera del rigor orquestal, han montado este concierto en el cual, con una secuencia narrativa articulada sólo musicalmente, relacionan el avatar de cinco náufragos y sus cuitas. Muy bien planteado el esquema narrativo: actúan desde el escenario, para el público, con lo cual la secuencia visual es plana y bien definida, y en ello su formación clásica: actúan desde el escenario al público, y eso hace divertido el espectáculo. Hay bailes de Pastora Galván que, concebidos así, al ser filmados por diversas cámaras, desde diversos ángulos desvirtúan el baile, que está pensado para ser visto desde frente hacia el escenario: ahora todo eso ella lo va cambiando; Israel Galván baila en tres dimensiones y así lo concibe.

Frente al concierto clásico: Paco de Lucía, con su formación tocando su obra, ellos escenifican una narrativa secuencial con la música mediante la cual no convierten la música en espectáculo, sino que hacen una diversión nada orquestal de la música, es un concierto no canónico, es un concierto magnífico.

Lo he disfrutado, y haré por volver a verlo, o a verlos: la cualidad de las actuaciones en directo (y así viene sucediendo desde el jazz, y así se puede entender que no he escuchado dos versiones iguales de Entre dos aguas) es que nunca dos son iguales, y eso da riqueza y placer al espectador, enriquece la obra que crece a la vez que es mostrada al público.

Ventajas de ser de pueblo: de aquí son los mejores músicos del mundo, y muchos de ellos a veces se muestran, y me confortan con mi pueblo, tan degradado, tan alienado: pero donde hay talento no se puede esconder, y puedo gozarlo más cómodamente que otros espectáculos; pero la gente no valora la calidad si no es Broadway, Hollywood, o es magnificado por la tv y la propaganda; se percibe su diversión al ejecutar el concierto, y se disfruta con placidez sosegada: el que pueda, que vaya a verlo, ser de Buñol a veces tiene cosas buenas.

No puedo más que agradecer a Miguel el haberme invitado; no puedo sino recomendar que vayáis a verlo; desconozco si tienen grabaciones, pero me haré con ellas si las hubiere, sin duda.

La isla ensimismada.

sábado, 5 de noviembre de 2016

A fuer de modernos

El hombre domina la tierra cuando Roma organiza y ordena el paisaje: las centuriaciones, la organización del agua, los caminos; que luego desde ese orden se desarrollan autopoiéticamente dando lugar a toda la civilización: no es lo mismo orientarse respecto al oriente y occidente y la configuración del espacio, que la normalización de norte y sur: el sol sale igual para todos, pero en mi pueblo más tarde, y de otro modo, por la configuración montañosa.

Y eso configura pueblos, carácteres, los caminos, y las relaciones; la reciedumbre o la explosividad de cada lugar y marca diferencias entre los diversos lugares, y se generan sistemas de relación de cada pueblo, de cada comarca, y respecto al resto del mundo.

La ominosa industrialización que ahora tiene como epítome el Nuevo Orden Mundial, configura todo espacio como un mismo espacio: de tal modo, un piso es substancialmente igual en cualquier lugar del mundo; y se organiza de manera mecánica el sistema vital: ya nadie trabaja por libre: ya no hay placas en los portales de Médico, Arquitecto……todos pertenecen a corporaciones, y todo éxito en el trabajo depende del lugar en la corporación, del nivel alcanzado en esa pirámide de escalada: el resultado es que la sanidad mira más por estar bien en la corporación que por el enfermo, y todo así. Y mantener el nivel en la corporación exige un determinado status, consistente en determinada gama de coche, y no otra; determinada casa, adosada o exenta, pero en determinados barrios, y no en otros…determinadas actitudes sociales: la corrección política es la sublimación de la estupidez, pero fundamenta el sistema social que nos quieren imponer.

Aparentemente, porque a la tercera caña sale, siempre, el carácter, la condición y la peculiaridad de cada uno.

En las corporaciones, llegados a un nivel, son todos intercambiables: vales lo mismo para una corporación sanitaria que para una de alimentación, de telefonía o de construcción, y por tanto eres fácilmente reemplazable e intercambiable: nadie vale por sí mismo, y por tanto la mecanización de todo proceso lo que hace es despersonalizarlo todo: lo importante es “el protocolo” de actuación (Se dice procedimiento) y, sabiendo ser políticamente correcto, y cumpliendo los trámites básicos exigidos (fundamentalmente saber inglés y estar debidamente sajonizado) igual sirves para un determinado puesto, en una, u otra corporación: se acaban los individuos, son los puestos lo importante, no las personas en el desarrollo de una vida: Los tres mosqueteros hoy día serían expulsados de todo ejército; el  capitán Achab trabajaría a salario en cualquier corporación, y al final, o te conviertes en un solitario trabucaire esquivo y aislado, o debes transigir: con absolutamente todo, porque la configuración del estado no es en favor de las personas, sino en beneficio de las metacorporaciones, actuando como correa de transmisión, excusa y justificación.

Desde otra perspectiva, cita muy bien un buen escrito alrededor del tema Wanderer.

martes, 25 de octubre de 2016

Exangües, por exanguinación.

Nos caerá el invierno encima, de golpe, sin transición ni progresión alguna, de un día para otro. Inmersos en la pobreza, bordeando la miseria, en España todo son alharacas y esparajismos para entretener a la plebe: no hay ningún problema de nada en el PSOE, pero el amo dicta, se acata, y se acabó: la manera de hacerlo mediante numeritos de teatrillo, propaganda y mucha palabrería alrededor forma parte de la estrategia de la confusión, de toda confusión, del magma confuso en que nos tienen entretenidos: el PSOE hará lo que diga el amo y punto; por si acaso, seguro que hay varios partidos preparados para recoger a “los auténticos” y desde luego, el constructo de ingeniería financiera y propaganda que es Pablemos, que tanto dicen cuanto ignoran, y a nada entran a fondo ni se comprometen más allá de consignas vacuas y palabrería de charlatanes: lo único que ahora les entretiene es que el rebaño no deje de serlo, que sigan las consignas y nadie se vaya por libre: los manumitidos van en la saca, ahora, a montar numeritos para que la gente decida a que rebaño se acomoda, y nada más: el otro sector del PSOE, el PP, con aparente pulcritud y palabrería más elaborada y presumiendo de eficacia, ha caído con el mismo golpe que cae el PSOE, y en el medio, creen que no: pero es que sí, a pesar de la estrategia leninista de Rajoy, la gente de derechas se ha instalado en la insatisfacción: y todo aquel que no es del rebaño correspondiente o se ha salido de alguno, está realmente asustado ante la ignorancia, inopia, dogmatismo, incultura, descaro y sinvergonzonería que asola España: en toda Europa están reaccionando: aquí, a montar espectáculos: si no es el congreso del partido, será la gurtel, sino cualquier as sacado de la manga, pero el espectáculo es lo único constante que vamos a tener.

Y a cada día más impuestos, que ya son exacciones, cuando no robos, más trampas encubiertas en recibos y favores a la banca, más pobres todos y más miserables las vidas, más carencias, y más insatisfacción, y todo, eso si, debidamente adornado de apariencia: a los bares sólo se va a decir cosas guais y ser políticamente correcto, y nadie habla ya de nada serio, grave, hondo, personal o duro, o de un mal momento: la corrección política es la muerte social en beneficio de la plutocracia.

El sistema ha muerto, y muere matando con todo el artefacto enorme de propaganda para engañar incautos, pero los muertos sois vosotros.

sábado, 15 de octubre de 2016

LLamando a las puertas del arte

Más que por mojigatería, pienso que fue por abstracción, por inmersión en el propio trabajo, por la sensación ajena del mundo cuando estás abstraído: pero estando en París el 14 de julio de 1789, no hay ninguna referencia en la obra de Cabanilles a las algarabías tan jaleadas, tan proclamadas, tan poco conocidas en su verdad: Cabanilles iba a lo que iba, y lo demás, intentaba que no le turbara, pienso; a su trabajo iba, su trabajo hizo.
Todos en un momento dado nos elaboramos una leyenda personal en la cual somos el héroe de una película que nos creemos, porque creemos comprender la vida en su complejidad; si esta leyenda dura más allá de la adolescencia, la propia inmadurez te hace inestable, condiciona a la soberbia: cuantos vemos cada día que han llegado a ser abuelos sin haber sido jamás adultos.
He leído demasiadas tonterías sobre el premio Nobel a Bob Dylan; demasiada soberbia que esconde un epifonema: ha de darse a quien yo considere, porque me considero legitimado para decidir a quien darle o no un premio, o no: si me autodefino como escritor, sabio, historiador o naturalista, me otorgo la ejemplaridad y la certeza sobre todo ese tema: esa actitud condescendiente hacia la realidad viene de la inmadurez, porque la afición a la literatura nos hace historiadores, naturalistas o cualquier otro oficio, pero la literatura es una pasión callada, solitaria, íntima y sola: sea como lector y desde la infancia, sea como autor de textos cuyo valor nunca determinas –mi caso- hasta que ves el valor que otros le dan: y me asombra. Y no valoras los premios, ni las consideraciones ajenas; valoras la primera vez. Hay pasiones que no comparto con los animales, y “la primera vez” para mi es importante: con Marco hablábamos de cuanto nos gustaría que fuera “la primera vez” que descubrí Los tres mosqueteros, La isla del tesoro, El Poeta en Nueva York…. y va pasando el tiempo, y los premios y consideraciones públicas dejan de asombrarte, los ninguneos y desprecios a auténticos maestros te entristecen, las banderías y los halagos entre semejantes acaban diluyendo la verdad de la obra, y en estas épocas donde Twitter y Facebook son vallas publicitarias de personas, ves con tristeza que hay demasiados enrocados en su leyenda personal, en su faz pública, y entristece ver que en lugar de disfrutar del placer de todo arte más se preocupan en hacer ver su –inapelable- opinión sobre todas las cosas.
El hombre cordial es aquel que se deja llevar por el corazón, literalmente; la vida social enfatiza las relaciones personales entre las personas, y esto es lo que hace que sea posible que las personas puedan colaborar en obras regidas por la disciplina y la razón; la teoría del hombre cordial es la base del constructo historiográfico de Sergio Buarque de Holanda, y en cuanto a teoría de sistemas y estudio de la historia me resulta interesante, desde que la conocí.
Y a nadie de los que deploran un premio Nobel a Bob Dylan les he visto valorar la calidad de CHico Buarque, el hijo de Sergio, cuya obra es un paradigma en sí mismo, y de una belleza y cumplimiento estético más allá de una efímera moda: no hago demérito de Dylan, pero me asombra que todos aquellos que se han rasgado las vestiduras (en facebook, claro) no hayan llevado como referencial la obra de CHico Buarque: prodigiosa.
García Márquez declaró públicamente que gustoso renunciaría a toda su obra por haber escrito Pedro Navaja; García Lorca y Machado son, y se saben, deudores del cante popular; y bueno: los Cantares de Gesta parece que nada pintan en la literatura, a lo visto: literatura es lo que ellos definen en cada momento según su concepción adamita de la realidad: las cosas existen a partir del momento en que yo las descubro y las nombro, no asumen que existían antes que ellos.
Una gente otorga un premio: más calidad hay en los que no lo han recibido a lo largo de su historia que en los que sí lo han hecho; el que da el premio, sabe sus criterios y a ellos se atenga, sacralizar algo tan aleatorio como el máximo a alcanzar es negarse a “dar a la caza alcance” y ser mejor respecto a uno mismo a lo largo de toda tu vida; si el afán es la apariencia social, entonces perdemos toda capacidad de calidad y disfrute: al elaborarlo, al leerlo.
En el Concilio de Nicea se estableció como cuestión la pregunta sobre la substancia de Dios. A raíz de ello, hay una enorme y divertida literatura y teología. Cuando los Otomanos cercaron Constantinopla, el mayor de los mareos era discutir sobre el sexo de los ángeles: en vez de mirar su desgracia, miraban a cualquier sitio para no darse cuenta de la realidad inmediata; esto es una discusión bizantina.
Le han dado un premio Nobel a Bob Dylan; ni me gusta más ni menos que antes; la escritora más vendida de España es una que sale en tv en cosas de zafiedad y ordinariez; Se considera del “mundo de la cultura” a cualquier tontaina que sale en vida pública; cualquier ordinariez del signo de los tiempos es jaleada desde el poder como una maravilla, la sublimación de la vulgaridad.
El único organismo que tenemos para nuestra cultura y formación, la Real Academia, no hace más que defraudar, y se ha convertido más en un club social de Madrid (de toda la vida) que en un referencial de la cultura; en su momento, escribí
Paco de Lucía ha hecho su carrera, y ahora, es indiscutible: el tiempo ha ahormado una trayectoria más que una evanescencia, una moda o un momento: todos sabemos que ya es uno de los clásicos, y no suena en discotecas ni lugares de esparcimiento, ni es su medio natural, pero, es indiscutible. Y trasciende, que no es ya un tocador flamenco, ni siquiera es clasificable: ya ha ascendido en la escala hasta salirse de toda medida y mesura. Y sentada la cátedra hace años, ahora se ve el vigor del empuje y la escuela que ha creado: ha pasado Paco de Lucía, ya nada vuelve a ser lo mismo; es un genio; en España en vez de darle un puesto en la Real Academia y tratarlo como merece, seguro que se le obvia y ningunea: la ignorancia es así de magnífica, la envidia es así de soberbia, la ignorancia es la ley.
Nada del arte me resulta ajeno, y más que mirar a prestigios evanescentes me gustaría que España cuidara de los suyos, de los buenos, que son sistemáticamente ignorados.
Hay mucha teología en la obra de García Márquez, que pone en evidencia sublime El Lebrijano; el sistema narrativo de Israel Galván me tiene entusiasmado; la capacidad expresiva de Dorantes y José Quevedo “Bolita” van a dar muchas alegrías a los que en muchas cosas no compartimos pasiones con los animales; más que premios, alharacas y culto a la personalidad: fijo en la obra y su seguimiento mi placer; soy oyente de Dylan desde que le conocí, esto no me opaca otras formas de arte que me encanta gozar; el querer que los premios sean una cosa encajada, fija, lineal y sistemática es mecanizar los caminos de arte, eso, no me interesa; sea el gozo y el placer, y lo demás, todo es vanidad.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Sospecha

Los manuales de neolingüa y demás artefactos de propaganda del sistema tienen todos más o menos explícito el “no te arrepientas de nada” Corolario: si no te arrepientes, es que nada has hecho.
Todo el artefacto de propaganda del sistema, incluyendo la sistemática pesadez y repique en facebook y tuiter de dogmas y consignas varias, de machismos, fachismos, antiviolencia, animalismo y demás murgas, son, esencialmente, muestras de supremacismo.

Supremacismo.

Y esto es un verdadero peligro, porque si se fomenta tanto es con algún fin.

domingo, 11 de septiembre de 2016

La sangre ignora las puertas: ni olvido, ni perdón.

Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
y los muchachos se desmayaban en la cruz del desperezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladas montañas del oso.

El siglo XX acaba en marzo del 2001 cuando los talibanes destruyen los Budas gigantes de Bamiyan: hasta hicieron bromas sobre la dificultad de destruirlos. En otra medida, ahora se hacen bromas en mi pueblo sobre la morfología y estructura de las imágenes de Los Santos: …tan sólo un trozo de piedra, tan sólo un trozo de escayola; tan sólo una imagen…con armamento antiaéreo destruyeron los Budas gigantes: acaba así el siglo XX, y aprovecha Bin Laden para lanzar una fatua incendiada, ardorosa, ferviente, estúpida… pero que se anda cumpliendo “conquistaremos Europa con los vientres de nuestras mujeres” y se va cumpliendo, añadiéndole el éxodo de niños y ancianos, forzados por movimientos tácticos de guerras no declaradas que se amparan en la mojigata sensiblería que se quiere asociar a la compasión.

El análisis de la composición de la población de “refugiados” es más que revelador.

Por la caridad entra la peste.

No es casual nada, la plutocracia anda en sus afanes intentando justificar el sistema industrial de un mundo mecánico y mecanicista que obedece a las leyes de la física y no a la condición humana; así se anula la personalidad, la persona, el ser y su avatar, porque todos son “capital humano” y se convence a la gente de que se “realizan” trabajando, haciendo del dinero la finalidad en si misma de la vida, no un medio para una vida plena. Es importante destruir los Budas, ningunear y anular en la medida de lo posible la Fe de las personas, todo signo de identidad debe ser borrado para que la gente obedezca ciegamente los dictámenes de los guardianes del campo de concentración:  la libertad es una entelequia que de tanto nombrarla ha pasado a ser una palabra vacua, desconocen hasta el afán de su búsqueda: anhelan dinero, la libertad es la capacidad de usar cuanta más cantidad, mejor.

La medida de la vida ha de ser mecánica, estabulada y organizada según un ritmo mecanicista industrial, el tiempo es el que definen: la Semana Santa es para ir a la playa, anulemos el fervor religioso; la Navidad es para esquiar, lo otro es excusa; de la Pasión de Cristo mejor no hablar, porque no pueden argumentar, no se hable de eso mientras lo destruimos, si podemos, con armamento antiaéreo.

El tiempo. La medida de los hombres.

El siglo XXI comienza con la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York: sepáis que estamos en guerra, sepáis que nada importa la vida ni que nadie piense que se va a combatir con honor o entereza, con hombría o grandeza: guerra sucia, vil, contra todo y contra todos. Contra los trabajadores, contra la humanidad entera: mueran todos, en el nombre de mi soberbia.

No hay ningún problema en África que justifique éxodos: hay un problema de educación: allá donde España holló, hizo misiones, iglesias y universidades, y la tierra sirvió para sostener a los que en ella viven; donde las potencias coloniales hollaron, saquearon, destruyeron, y nada dejaron que a ellos sirviera, sólo el desconcierto.

Y bajo ningún concepto los sarracenos quieren mejorar la vida de su gente, su condición o sus tierras: no copiaron lo que dicen que hicieron en España: aprovecharon lo que había, lo saquearon, y cuando se les echó, no supieron replicarlo al norte de África: no quieren un mundo en el cual en su medida, su religión, y sus costumbres realizarse y vivir lo más cómodamente posible: quieren tener lo que aquí creen que tenemos, para violarlo, prostituirlo, destruirlo, y después, nada: y otra vez habrá que echarlos para que el trabajo de frutos: siempre; no se puede vivir del sudor ajeno, siempre; no se puede ser parásito, y eso es lo que anda demostrando la actitud culpabilista de ofensas fingidas y victimismo cursi que ampara la presunta compasión a los pobres.

No es una sociedad en cuya educación esté el desarrollo personal y social, es totalmente parasitaria.

Claro que hay que amparar a los refugiados, lo ordena El Evangelio.

Pero no por ello hay que dejar de ser conscientes de la trampa en la que estamos cayendo.

El siglo XXI empieza con la destrucción de las torres gemelas: ni olvido, ni perdón.

 

Nos están sacrificando, no sabemos como ni porqué pero los malos sí lo saben.

Todos suben al tren, el mismo tren,

pero Caín ya sabe su destino

y también el de Abel, que lo ignoraba.

Caín es malo y mata, eso fue todo,

y sigue siendo todo aunque Caín

con otro nombre y traje se disfrace.

Baltanás ahí ha tenido un gran acierto.

Y jamás hay que olvidar, y si bien nadie pedirá perdón, hay que buscar la verdad y no confundirla en un marasmo de intereses, burocracias, y dignidades judiciales: sea hallada la verdad, señalados los culpables y buscados en caza; sean humillados y encarcelados todos los beneficiarios de esta matanza, y sean denostados públicamente todos aquellos que escondieron su cobardía ante el miedo, que hay que levantar la cabeza y ver a la muerte venir y desafiarla, y no ser sumiso y rendirse como mierdas.

Porque son nuestros muertos, son mis muertos, y España no debe perdonar. Perdonan los hombres, si perdonan, España jamás.

Me tomas la mano, llegamos a un túnel, se apaga la luz

Acertados, primorosos y delicados "La oreja de Van gogh" como lo era Van Gogh, como lo era su sobrinieto.

 

domingo, 4 de septiembre de 2016

La mengua

Da igual.

Haya o no elecciones; elijan a quien elijan, el resultado es el mismo: un incremento elefantiásico de la burocracia, y luego a generar murgas, consignas, dictámenes y mantras para justificar el dineral que nos cuesta la burocracia: ahora están con el heteropatriarcado; cuando más activos son en tuiter es en las horas de oficina de los funcionarios; lo del clima cambiático ya lo van diluyendo: pesar de la animalada de dinero y la justificación de desmanes que nos ha deparado, sólo han conseguido aumentar el desarrollo sostenible: que es todo aquello que sirve para desarrollar y sostener sus cuentas corrientes, y nada más.

Da igual.

Los tuits arrebatados de feminismo y aniquilación de los hombres se producen en las horas de oficina de los funcionarios. Las proclamas invasivas en facebook, lo mismo, llenan todo espacio para no dejar sitio a ningún otro argumento: pelmas; muy pelmas: esto es fácil de comprobar para cualquier usuario de ordenador, pero la burocracia sólo es un ente que sirve para justificarse a sí misma, nada sale de la burocracia que no sea oneroso para las personas.

Yo soy persona, no un ciudadano.

El final es que quien manda es el sistema burocrático, que son los más vehementes defensores del sistema y de todo lo que les mandan defender sin ningún criterio ni discernimiento más que la paga a fin de mes.

Y todo es lo mismo: sublimación, y satanización de un tema al cual defenestran o subliman con la misma vehemencia que al día siguiente lo olvidan y pasan a la murga siguiente.

Esto es la modernidad.

Que no empieza cuando el siniestro F. González repartió las cartas de la baraja que había armado Suárez; esta modernidad empezó con Fraga de ministro, cuando, a la vez, en España aparece un presunto PCE clandestino y empieza a tomar poder por todas partes el Opus dei. Casual, no es; usan los mismos métodos y sistemas sectarios de organización. la muerte de Franco no es sino un paso más en el proceso, lo de atado y bien atado ahora tiene otro sonido, la verdad.

E inventan, por un lado el frente popular, que quieren llamar de modos raros; por otro, el socialismo bestial de rango burocrático y opresor aunque lo disfracen con apariencias de modernidades y juventud, y ni aun así, con todo el enorme aparato de propaganda, consiguen engañar lo que esperaban, y cada vez son más los desengañados.

Y el único que está aplicando, a rajatabla, una estrategia leninista es Rajoy.

No se enfrenta, huye toda confrontación, de todo tipo por todas partes: dota a sus enemigos de enemigos dentro de su propio sector, y los deja defenestrarse entre ellos: así lo está haciendo en Barcelona, así está actuando con su oposición, y así apuñala a los de su mismo partido.

Quien manda es la burocracia, a las ordenes y dictámenes del capital plutocrático, y cada día más, y cada día más vendidos, menos libertad y menos capacidad de acción.

No plantea nadie listas abiertas. No plantea nadie la animalada de lo que se ha hecho con la electricidad y con el agua, no se plantea ningún espacio de libertad, sea para el comercio, la industria o la creatividad: de aquí salió Pegaso y Barreiros, Ossa y Bultaco; ahora en esta época tan idónea, no nace ni un remedo de la compañía Tesla, ni hay nada original o creativo: todo va tamizado por la enorme burocracia: nada se hace, todo se destroza.

Y la objetualización de la gente es ya dogma de fe, nadie habla de personas o españoles, sino de ciudadanos: eso lo es cualquiera en cualquier parte, se diluye toda identidad, y la democracia es lo que deriva del sistema de invasión de Napoleón creando estados donde no hacían falta para controlar las naciones.

Y que me cuenten las milongas que quieran: da igual todo, el sistema sólo sirve para justificarse a sí mismo mientras somos vendidos como esclavos: sin más cambio posible que el de apariencias, los hechos, son los mismos en todos: y no hay que mirar al 31 para verlo, basta mirar los gobiernos desde que murió Franco, y con ese panorama se analice: todo en España ha sido menguado, y nada ha crecido ni en nada hemos prosperado.

Y yo lo recuerdo, y vosotros también: aquí no se hizo declaración de la renta hasta hace bien poco, y sin embargo hasta ese momento la industria española era pionera, con la literatura y la pintura, a partir de ese momento empezó la ruina que ahora padecemos.

viernes, 26 de agosto de 2016

Una chica va a la feria

LLeva los vaqueros pascueros
y sandalias descubiertas:
camisa blanca, pelo al viento,
con las amigas a la feria;
es Buñol, es por la tarde:
Suena Lady Marmelade
en los coches de choque; atruena
el altavoz por toda la feria:
No miran a los chicos,
con las amigas discretea.
Sonrisas bonitas, belleza.
Piensa en un vestido blanco:
el que pensaba trajinando en su alacena.
la había cruzado por la plaza ¡que vergüenza!
Pensábamos en vestidos blancos,
y apenas nos hablamos: y todo en cadencia,
y no diciendo, sabiendo, andando
a la Jarra, a coger renacuajos.

sábado, 20 de agosto de 2016

Canción, probablemente apócrifa, de la epistemología de la blogosfera.

domingo, 26 de marzo de 2006

 

No hay nada mas inútil que estos escritos
instalados entre nosotros y el viento;
ni nada queda más lamentable que el diario electrónico
que cada día dejamos apalabrado en la pantalla.
la palabra persiste, lo estrafalario manda;
no hay vuelta de página, ni capacidad de sueño,
aunque algunos ya nos señalen como presas del anglicismo.
Pero aquí sin embargo siempre es mejor decirlo
porque nuestra obra completa se renueva en éste momento
manteniendo solemnes las señales de alerta:
¿alguien me lee? ¿alguien comenta?
¿alguien me linka a su espacio infinito?
¿alguna mujer me sueña, en la soledad de su alcoba?
Graves problemas estos que enturbian el instinto.
Nada nos alarme: los blogs se exaltan
y vociferantes algunos piden lo que la vida les roba
proclamándolo enlutados a gritos
en la profundidad del ancho de banda.
¡Que cosas las que dicen, que cosas las que cuentan!
¡que astucia y sentimiento, que sagacidad la suya!
¿que cosas las que sienten, que cosas las que piensan!
¡que manera de afeitarse, delante del espejo!
Y ya estas en casa: la blogosfera decora
fuma un cigarro y escribe tu realidad transmutada:
que vivimos un tiempo de estirpes asesinas y princesas encantadas
y no nos aterra el logaritmo de las profanaciones:
nuestra vida está en este recodo del espacio y el tiempo;
aunque la relatividad y el caos no nos dan la supercuerda para asirnos.
Enviamos en este correo las palomas urgentes
que desnudan al César y lo muestran al mundo.
acabado el post entraremos en sospechas
meditadas que generarán el siguiente:
porque la guardia no baja; la galaxia nos necesita
Y siempre tenemos recamara para ese post ingénito
hecho de sentimiento en rincones de niebla.
Pero ahora ya es tarde; la ciudad espera
y debemos mirarla a través de la blogosfera.

 

Y así acaba Una Realidad fractal que hoy se ha empeñado en recordarme que sigue ahí.