miércoles, 15 de marzo de 2017

Se acabaron las fallas

Exactamente los mismos que el año pasado renegaban de las fallas, cosa caduca y de fachas, ahora jalean todo lo fallero siendo sus máximos figurantes.

La misma izquierda que reconocía que jamás había podido penetrar el mundo fallero para abducirlo, ahora son los más falleros del mundo: lo de declaración de patrimonio de la onu es una trampa aviesa para acabar integrando, debidamente edulcorado y adecuado al nuevo orden mundial, el mundo fallero; y pronto querrán que coincida siempre en fin de semana “por el turismo” y poco a poco las fallas no serán nada más que un negocio para unos cuantos, perdiéndose toda relación con su origen y constitución.

El PP demostrará que ellos son más del nuevo orden mundial que ninguno, por ahí no hay problema.

Sobre el tema, nada que no hubiera ya escrito.

De Una realidad fractal:

Anatomía de la destrucción.

Sobre las falllas:

Fallas.

Cabalgando sobre gusanos.

sábado, 11 de marzo de 2017

Ni olvido, ni perdón: La sangre ignora las puertas.

Todos suben al tren, el mismo tren,

pero Caín ya sabe su destino

y también el de Abel, que lo ignoraba.

Caín es malo y mata, eso fue todo,

y sigue siendo todo aunque Caín

con otro nombre y traje se disfrace.

Baltanás ahí ha tenido un gran acierto.

Y la cosa ni empezó ahí, ni está bajo control; y nadie quiere ver la realidad.

Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
y los muchachos se desmayaban en la cruz del desperezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladas montañas del oso.

 

El siglo XX acaba en marzo del 2001 cuando los talibanes destruyen los Budas gigantes de Bamiyan: hasta hicieron bromas sobre la dificultad de destruirlos. En otra medida, ahora se hacen bromas en mi pueblo sobre la morfología y estructura de las imágenes de Los Santos: …tan sólo un trozo de piedra, tan sólo un trozo de escayola; tan sólo una imagen…con armamento antiaéreo destruyeron los Budas gigantes: acaba así el siglo XX, y aprovecha Bin Laden para lanzar una fatua incendiada, ardorosa, ferviente, estúpida… pero que se anda cumpliendo “conquistaremos Europa con los vientres de nuestras mujeres” y se va cumpliendo, añadiéndole el éxodo de niños y ancianos, forzados por movimientos tácticos de guerras no declaradas que se amparan en la mojigata sensiblería que se quiere asociar a la compasión.

El análisis de la composición de la población de “refugiados” es más que revelador.

Por la caridad entra la peste.

No es casual nada, la plutocracia anda en sus afanes intentando justificar el sistema industrial de un mundo mecánico y mecanicista que obedece a las leyes de la física y no a la condición humana; así se anula la personalidad, la persona, el ser y su avatar, porque todos son “capital humano” y se convence a la gente de que se “realizan” trabajando, haciendo del dinero la finalidad en si misma de la vida, no un medio para una vida plena. Es importante destruir los Budas, ningunear y anular en la medida de lo posible la Fe de las personas, todo signo de identidad debe ser borrado para que la gente obedezca ciegamente los dictámenes de los guardianes del campo de concentración:  la libertad es una entelequia que de tanto nombrarla ha pasado a ser una palabra vacua, desconocen hasta el afán de su búsqueda: anhelan dinero, la libertad es la capacidad de usar cuanta más cantidad, mejor.

La medida de la vida ha de ser mecánica, estabulada y organizada según un ritmo mecanicista industrial, el tiempo es el que definen: la Semana Santa es para ir a la playa, anulemos el fervor religioso; la Navidad es para esquiar, lo otro es excusa; de la Pasión de Cristo mejor no hablar, porque no pueden argumentar, no se hable de eso mientras lo destruimos, si podemos, con armamento antiaéreo.

El tiempo. La medida de los hombres.

El siglo XXI comienza con la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York: sepáis que estamos en guerra, sepáis que nada importa la vida ni que nadie piense que se va a combatir con honor o entereza, con hombría o grandeza: guerra sucia, vil, contra todo y contra todos. Contra los trabajadores, contra la humanidad entera: mueran todos, en el nombre de mi soberbia.

No hay ningún problema en África que justifique éxodos: hay un problema de educación: allá donde España holló, hizo misiones, iglesias y universidades, y la tierra sirvió para sostener a los que en ella viven; donde las potencias coloniales hollaron, saquearon, destruyeron, y nada dejaron que a ellos sirviera, sólo el desconcierto.

Y bajo ningún concepto los sarracenos quieren mejorar la vida de su gente, su condición o sus tierras: no copiaron lo que dicen que hicieron en España: aprovecharon lo que había, lo saquearon, y cuando se les echó, no supieron replicarlo al norte de África: no quieren un mundo en el cual en su medida, su religión, y sus costumbres realizarse y vivir lo más cómodamente posible: quieren tener lo que aquí creen que tenemos, para violarlo, prostituirlo, destruirlo, y después, nada: y otra vez habrá que echarlos para que el trabajo de frutos: siempre; no se puede vivir del sudor ajeno, siempre; no se puede ser parásito, y eso es lo que anda demostrando la actitud culpabilista de ofensas fingidas y victimismo cursi que ampara la presunta compasión a los pobres.

No es una sociedad en cuya educación esté el desarrollo personal y social, es totalmente parasitaria.

Claro que hay que amparar a los refugiados, lo ordena El Evangelio.

Pero no por ello hay que dejar de ser conscientes de la trampa en la que estamos cayendo.

El siglo XXI empieza con la destrucción de las torres gemelas: ni olvido, ni perdón.

Y jamás hay que olvidar, y si bien nadie pedirá perdón, hay que buscar la verdad y no confundirla en un marasmo de intereses, burocracias, y dignidades judiciales: sea hallada la verdad, señalados los culpables y buscados en caza; sean humillados y encarcelados todos los beneficiarios de esta matanza, y sean denostados públicamente todos aquellos que escondieron su cobardía ante el miedo, que hay que levantar la cabeza y ver a la muerte venir y desafiarla, y no ser sumiso y rendirse como mierdas.

Porque son nuestros muertos, son mis muertos, y España no debe perdonar. Perdonan los hombres, si perdonan, España jamás.

Me tomas la mano, llegamos a un túnel, se apaga la luz

Acertados, primorosos y delicados "La oreja de Van Gogh" como lo era Van Gogh, como lo era su sobrinieto.

 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Bajo el mar; el clásico.

Las mujeres socialistas de 1910 eran unas señoroñas de postín que acompañaban a sus maridos, todos de algún rango industrial, más bien alto: puritanas, reprimidas, amargadas, restreñidas, como las puritanas que salen en las películas del oeste.

Y por éste escrito mío el “Día de la mujer trabajadora” pasó sin solución de continuidad a ser “Día de la mujer” lo cual me da rango de influencia, pompa y circunstancia y boato.

Y el sinnúmero de amenazas acumuladas, claro.

Este tipo de reacciones a escritos de la historia empiezan a hacer sentirme a veces demasiado influyente.

Quizá es que ya soy un clásico.

 

Bajo el mar

Ariel es la metáfora de la maduración, la novia perfecta que se enamora cuando cambia a mujer y lo es para siempre, mujer y enamorada; todos queremos ser el príncipe y tener una Ariel y haberla tenido de y para siempre y los peces de colores; Ariel es puro amor: lo da todo por amor, hasta la vida, esa concepción del amor como totalidad es la concepción católica del amor tal cual la transmite San Pablo. El amor es la caridad: dar todo a cambio de nada. No hay otra, porque somos hombres, y hemos inventado el amor y el Evangelio lo ha definido y ahí está Cristo a pesar de los curas y de la jerarquía católica.

La sirenita es una creación del conocido cantante de ópera Hans Christian Andersen, y en honor a tal cantante y cuento, cerca del palacio real en Copenhague se instaló una escultura, en su honor y recuerdo.

El patrimonio de la humanidad lo es por si mismo, no necesito que nadie me dé el titulo de bloguero para escribiros, no necesito que nadie me diga que las mujeres son divinas para adorarlas, deplorarlas, despreciarlas, olvidarlas, cero al coeficiente y se pasa al zorrón siguiente y vuelta a empezar que tu irás donde quieras pero la vida te va llevando y que bien vuela la falda María Rita cuando canta que es un amor; no necesito que nadie me diga que las hijas duelen ni me dan el titulo de humano, lo soy, a mi pesar: ser humano duele, profundamente. Ya no os digo si además eres español.

Pero si quiero dominaros como a un ejército de orcos borrachos (y como tal os comportáis) debo antes anular por todas las vías las certezas rotundas sobre las que asentar la vida: la primera el amor, el catolicismo ha de ser denostado: nada tiene que ver con la fe de los hombres o la condición humana, sólo con la capacidad destructiva del mal; nada os descubro que no dijera Cristo y esté marmolado en los evangelios; nada aporto, porque si Cristo no pudo acabar con el mal, bastante haré si me voy liberando de mis males hasta alcanzar la entropía en la levitación de Castroforte del Baralla, que aunque nadie lo haya declarado también es patrimonio de la humanidad: lo que tampoco reconocerán esos soberbios engolados infatuados pomposos banales y ridículos es el verdadero patrimonio de la humanidad: la humanidad.

Y ningún título ridículo de ninguna organización burocrática da o quita valor a las cosas, sólo es otra excusa para robarnos.

La sirenita se enamora y se transmuta a mujer, y todos nos enamoramos y es cuando somos hombres que nos hacen las mujeres y los hijos, nos hace el amor, nos mata el amor y el vuelo de la falda y el imposible acertijo de averigüar las piernas de las mujeres cuando bailan como posesas que al día siguiente entramos por la Puerta Santa; a la sirenita le hacen un monumento en Copenhague porque representa lo más bonito del amor de los hombres, la perfección del amor, despojado de banalidades y estupideces es la Virgen, pero no digas eso que lo importante es la carnalidad y es mi derecho mi cuerpo es mío y dos huevos duros: la sirenita estaba en Copenhague cuando dos amargadas en 1910 en la conferencia de mujeres socialistas proclaman el chocho de marzo como el día de la mujer trabajadora; lo celebran (poco) por primera vez en 1911; y el 25 de marzo de ése mismo año unas trabajadoras sucumbieron en el incendio de una fábrica en NY a manos del fuego, a manos de la maldad. Mezclar ambas desgracias buscando un beneficio sólo es producto de otra maldad, buitres plañideros.

En Copenhague se tramó la memez amargada del ocho de marzo, y el cantante de ópera tiene su homenaje con la Sirenita: cada cual elija, porque ya es tiempo de elegir entre la amargura y la alegría.

El patrimonio es la humanidad, y ahora con memeces y banalidades de inventar la realidad como adolescentes impúberes que descubren el mundo, nos están esquilmando y destrozando la vida, y la gente les jalea, como orcos borrachos en las tabernas de Sodoma (estuve anoche) y repiten como loros las mentiras, que aquí para ser catedrático de universidad hay que, al menos, haber leído las frases de cinco sobrecillos de azúcar para el café. El 8 de marzo es una conmemoración socialista: del mismo socialismo que negaba el derecho a voto a la mujer durante la república; las trabajadoras americanas murieron a manos del mal, como Sacco y Vanzetti, y a la mujer se la honra queriéndola: se la quiere, o no, y se la respeta cada día, y el arquetipo es la Virgen, y las normas del querer las da San Pablo en el evangelio, que aquí se han inventado todo cuatro indocumentados, y siguen robando, y se quedan tan orondos.

Así que a ir aclarándose, que para poder ser hombres nos han de hacer las mujeres. En todos los sentidos.

viernes, 24 de febrero de 2017

Metaeuforia

Más vehementemente proclaman sus consignas, más calladamente la gente los deja de lado: todo el enorme constructo del nuevo orden mundial ya ha caído, y el sistema ha muerto, y muere matando, y cada vez con más vehemencia: todas las argumentaciones sobre Trump, Putin, Marina Le Pen, Brexit y demás “ultraderechismos” se fundamentan sustancialmente a “en la tv han dicho…”

El gran éxito de la corrección política ha sido la inserción de la propaganda en el sistema educativo como dogma de fe; de tal modo, ni siquiera conocen los temas sobre los que son licenciados por la universidad, ni de lejos: la ortografía, deplorable cuando menos: y si les hablas de Escohotado, “les gusta mucho y ven sus videos en youtube

Para Escohotado el placer es estudiar un tema, ahondarlo y llegar al fin;  me complace que ande triunfando con su última obra; demuestra que al final, sólo los excluidos del sistema de corrección política estamos en las certezas: es el principio de incertidumbre de Heisenberg.

El sistema ha muerto, y muere matando, y la inercia arrastra a los amorrados a él a justificarlo bajo cualquier medio, mientras los amos buscan como salir de ésta impunemente.

Demasiada gente empeñada en ser chusma, cada vez menos excelencia: pero pululamos por la red desde hace tiempo, y cada vez se ve más en la gente: para los de ácratas es el metamodernismo; son atinados en su definición del posmodernismo que hemos padecido, pero que ya ha muerto, y todos sus corifeos se afanan en buscar protagonismos que ya les han sido negados por su impudicia; para la mayoría acabó el tiempo de consignas y llegamos al individuo, lejos de la masa, que busca su benefacción, a todos los niveles: y ya se ve. Y ya acabó la ficción de un orden mundial total fundamentado en la esclavitud de la persona, en demasiado poco tiempo la ideología de género, las mandangas de ecologismo y las zarandajas del buenismo puritano serán materia a esquivar en las conversaciones por aquellos que ahora las defienden vehementemente; las discusiones serán de rango de conocimiento y teología, excepto claro, los clericales, que siguen anclados en el posmodernismo de obediencia y prohibición de estudio: ni uno ha leído a Santo Tomás.

Quedaremos sólo dos clases: las personas, y la chusma, que intentarán justificar su vida en denigrando la de otros: la maledicencia y difamación, tan arraigadas en éste pueblo que se empeña en hundirse y arrastrar a todos al albañal; han caído en su lodo, y no podrán salir en generaciones, porque hace falta haber estudiado para poder hablar, y hace falta humildad para poder estudiar.

Están cambiando los modos del zeitgeist: pronto, cambiará el zeitgeist.

lunes, 9 de enero de 2017

Al beneficio por Cristo

El beneficio de Cristo” se publicó en Venecia en 1543. En la revisión de Flamino, en los capítulos V y VI se introducen pasajes de la justificación por la fe. El libro fué acusado de pelagianismo, y fué uno de los que corrían mano a mano entre los acusadores de Carranza cuando fué procesado por la inquisición.

El Índice de libros prohibidos tiene su primera edición en 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición de la iglesia Católica Romana; en 1966 se decretó una prohibición de añadir más títulos. Todo era bajo la aprobación del Papa, y fue Pablo VI el que decidió su fin.

El Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum tenía como finalidad prevenir las lecturas perniciosas por uno u otro motivo; en el momento que nos ocupa, era grave estar en el índice.

Algunos títulos referidos en el Índice:

Amar y sufrir, o su vida, de Santa Teresa de Jesús.

Ensayos de Michel de Montaigne.

Pamela o la virtud recompensada (1740) de Richardson.

El contrato social y Emilio, o De la educación de Jean-Jacques Rousseau.

Justine y Juliette del Marqués de Sade.

Los miserables; Nuestra Señora de París, de Víctor Hugo (en 1864)

Madame Bovary de Gustave Flaubert.

• Algunas obras de Alejandro Dumas, padre e hijo.

• Las novelas de Stendhal (en 1828)

• Las novelas de George Sand (en 1840)

• Las novelas de Gabriele D’Annunzio (en 1911)

Principios de economía política de John Stuart Mill (1856)

Pensées, avec les notes de Voltaire de Blaise Pascal.

Cours de philosophie positive, de Auguste Comte.

Kritik der reinen Vernunft de Immanuel Kant.

Prólogo a la Historia general de la masonería, por G. Danton, de Emilio Castelar. 

Historia de la Decadencia y Caída del Imperio Romano, de Edward Gibbon.

el 19 de febrero de 1547 Valdés es nombrado inquisidor general, y se dedica a reorganizarlo todo, como si todo empezara en él, como cualquier politicastro actual; cae en sus manos el índice de libros prohibidos: se le representa una nueva manera de acrecentar su poder, y empieza a investigar a los libreros, a los editores…hasta que da con que los libros venían del extranjero con encuadernación de otros títulos y autores. Contrabando.

El 28 de marzo de 1553 coloca un edicto en todas las iglesias aumentando las prohibiciones: todo lo quería controlar minuciosamente. Fray Alonso de Castro y Fray Luis de la Cruz dijeron a Fray Domingo de Rojas que Juan de Valdés había escrito a Carranza desde Nápoles: le pedía parecer sobre los mejores intérpretes de las Sagradas Escrituras; desconozco si hubo respuesta; sólo la existencia de esta carta fué piedra en el proceso de Carranza, arrojada por Domingo de Rojas, aprovechada por los aduladores del poder, por miedo, ambición, codicia o todas; Rojas fué relajado por la inquisición el 8 de octubre de 1559 en el segundo Auto de fe en Valladolid.

El beneficio de Cristo” era el libro manejado por todos los herejes relajados al brazo secular de la Inquisición; la clave de su herejía: la justificación por la fe.

El 13 de enero de 1547, en la VI sesión del Concilio de Trento se dicta un decreto de 33 cánones, y un cuerpo doctrinal de dieciséis capítulos acerca del tema, que fué la clave principal del concilio.

Resumo: la justificación por la fe es el libre albedrío, y que por tener fe no vas al cielo, sino que te has de esforzar para ser católico.

Todo el mundo protestante considera la predestinación y que el mero hecho de tener fe ya les garantiza que se les abran las puertas del cielo: su manifestación social y cultural es evidente en el dólar: la evolución del razonamiento lleva a que la incardinación social, la corrección política, y el triunfo económico y social te dan pues mayor grado de santidad que la pobreza; para los católicos no tiene prevalencia la corrección política ni la preminencia social, ni mucho menos la riqueza, más bien al contrario; no ahondaré aquí en cuestiones de teología dogmática; sí anotar que en el lado del catolicismo es donde se da la poesía mística, y donde por el mismo razonamiento se prohibió la tenencia y tráfico de esclavos: no así en el mundo protestante; entre otras muchas cosas.

Bergoglio:


Él era inteligente, ha hecho un paso adelante justificando porqué lo hacía, y hoy luteranos y católicos, protestantes, todos, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificación, en este punto tan importante él no se ha equivocado.

(Sobre Lutero)

Esto es herejía según el catecismo y la doctrina de la iglesia católica.

El ecumenismo no es sino una trampa para disipar la esencia de la cultura, y diluirla en el magma de la corrección política del nuevo orden mundial: el catolicismo ha prevalecido a pesar de la clerecía; en España la religión es del pueblo, pero el clericalismo imperante y la actitud abominable del clero, ejecutivos de la empresa Vaticano S.A. están engañando al pueblo quitándole sus símbolos y su esencia, su trabajo, y su condición: a los que tienen fe y religiosidad, la clerecía los está machacando.

viernes, 30 de diciembre de 2016

Ominosa Edad Media

En 1989 se empezó a hablar del enfriamiento global: entonces uno de los primeros temas que salieron fué el de los ecorrefugiados por los desastres de la naturaleza.

En geografía los estudios detectaban que quizá podríamos estar asistiendo a una pulsación de la glaciación; y ahí quedó la cosa, toda la investigación, es decir, todo el dinero, y puestos, empezaron a fluir hacia el mantra obligatorio del enfriamiento global/la capa de ozono/el fenómeno del niño/el calentamiento global/el contrario del fenómeno del niño, o sea, la niña/y como colofón el cambio climático: sólo cabía una conclusión: íbamos a morir todos.

Una universidad en América destinó un potente ordenador a calcular, y calculaba, hasta el día exacto en que se iba a acabar el oxígeno en el mundo; un departamento de matemáticas de la universidad de Castellón era correspondiente, y se seguían los cálculos al día, que invariablemente iban retrasando la fecha según nuevos datos, etc….ya han pasado todos los fines del mundo calculados.

Pero se ha demostrado una cosa: el miedo, poderosa fuerza es, y nadie se paraba a reflexionar sobre el anterior estado de alarma, simplemente se alarmaban por la última murga habiente: recordad la gripe aviar, que iba a arrasar la tierra.

Pero al estar todo trufado de cientifismo, pues parece que goza de veracidad.

Han convertido lo que dicen ciencia en trujimanes con sombrero de estrellitas y una varita mágica trufados de un sistema de palabrería determinado y determinante, y nada más; lo que denominan ciencia es lo más alejado al conocimiento que hay.

Y ya va avanzado el siglo lo suficiente como para que el terror del año mil (el año dos mil) se pase, no ha acabado el mundo, ni acabará de ninguna de las maneras que dicen; ni los grandes desastres, las bestias marinas ni la sierpe del mar nos zambullirán en el triángulo de las Bermudas, ni el fuego del infierno nos abrasará mediante bolas de fuego: las bolas de fuego son lo que azota a las zonas en guerra, no hay más.

Pero la situación de atemorización permanente es la del año mil.

Y os creéis muy modernos.

Funciona, el constante temor: en Madrid, la estupidez de cuidar la “calidad del aire” ha funcionado, y la gente acata, de grado o por la fuerza, pero acata.

Pero lo que yo veo es un sistema de supersticiones y engaños mediante el cual os cuelan toda superchería: respecto a la naturaleza, al dinero, a la política.

La clave es la constante apelación al miedo. Se fundamenta en la confusión y el embrollo, y nada más, con eso, hacen lo que les da la gana, y la propaganda hace el resto: y constantemente se pone en evidencia la superchería, y constantemente se inventa una nueva murga para disimular la anterior.

Eso si: todos os creéis más sabios que los medievales. Mientras, seguís temiendo que el cielo caiga sobre vuestras cabezas y os aplaste.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Del rigor en la impudicia

La única justificación del sistema actual es su propia existencia, sólo vale para justificarse a sí mismo, y sólo en su justificación encuentra su existencia.

Así, la corrección política es el arma letal para desactivar toda verdad que incomode al sistema en su funcionamiento: un funcionamiento sólo burocrático, en el cual sólo importa la burocracia y no el objeto al cual se dice atender: el sistema de salud sólo vale en la medida que se justifica a a sí mismo; el sistema de domesticación en lugar de enseñanza; la indefensión de las personas por la necesidad de justificación de las estructuras policiales respecto a sí mismas hacen que todo el sistema sea ineptitud e ineficacia e indefensión para las personas. El sistema judicial, desprestigiado en su propia concepción, sólo sirve como justificación burocrática de los desmanes de la burocracia.

Por eso ahora, los de la nueva política, necesitan insertar 4500 burócratas más en los resortes del sistema burocrático para poder sustentar un sistema clientelar y de presión y negociación desde dentro de la burocracia para poder usarlos como arma política: definida la política como es: extorsión, y chantaje, y nada más; no busquen a Aristóteles. No busquen que sepan quien es; la política sólo es extorsión, y chantaje, y para eso, los “salvadores de la ciudadanía” ya se han puesto de acuerdo para insertar 4500 enchufados más en la administración: y sólo en el Reino de Valencia; lo de ayuntamientos, administración nacional y el Reich europeo, ya es de traca.

De tal modo el sistema clientelar se soluciona: a base de favores, que se traducen siempre en votos cautivos para siempre; quien no va protegido por el partido no encuentra soluciones, trabajo, o atención justa a sus necesidades; los haraganes llevan con jubilaciones anticipadas desde los 30 años sin justificación aparente; la “paga” te la dan favor mediante, más o menos evidente, y supeditado a una sumisión a quien te hace el favor porque es del partido.

Toda gestión se soluciona si te ampara el sistema burocrático, que sólo ampara si algún partido ampara…… y toda la palabrería es sólo un modo de demagogia de justificación, de banalidad pomposa que nada dice nunca.

Y constantemente la emisión de murgas para justificar desmanes: heteropatriarcado, refugiados………y sigue la juerga.

Pero lo real es que esto se ha hundido, la Unión Europea sólo es el sistema socialista de la URSS pero con mucha propaganda, murga y publicidad, simplemente: y estamos ya en el Holodomor: todo aquel que se cuestione cualquier mantra es descartado con calificativos de los cuales desconocen su significado pero que repiten como zombis.

El sistema ha muerto, y muere matando: y ahora todo argumento contra el sistema es “xenofobo de ultraderecha” y ahí queda todo. Pero si el pueblo habla, caerá en serio esta vez el Muro de Berlín.

Y ya va haciendo falta.

12

Como desconocen el valor de las palabras, todo lo trufan de adjetivos: ahora la murga es “la pobreza energética” los mismos partidos que gobiernan en mi pueblo, rugen por este enorme horror tan horrible: los mismos partidos que en obediencia al caciquismo imperante me acosan, quitándome la cédula de habitabilidad, y acosándome desde la burocracia persistentemente, me mandan a la pobreza energética, pero deploran la pobreza energética: los pobres son lo que ellos deciden que son pobres, no los dramas que generan ellos; y en Buñol no soy el único acosado.

Sobre mi acoso personal supongo que os pondré al día, pero el cinismo y la impudicia son la ley: y aquí estoy yo: me hacen “pobre energéticamente” para poder justificar desmanes urbanísticos y latrocinios, y luego harán manifestaciones con muchos gritos de histérica de mercado contra la pobreza energética.

¡Pero nos queda la iglesia! que intenta averigüar, y de paso medrar, a costa de mi vida: que buenos que son, el cura y el sacristán, que buenos son: llevan a los niños de excursión. Y hacen de chivatos de los problemas de la gente para que sean extorsionados.

No dejaría a ningún niño en manos de semejantes individuos. No es una manera de hablar.

Igual os sigo contando, puede ser muy divertido.

Yo sigo en las trincheras; vosotros, antes que os deis cuenta, deberéis tiraros al monte o asumid la esclavitud.

domingo, 27 de noviembre de 2016

Adviento

Me recuerda Orlando la entrada del adviento; los lectores de La Galaxia son mejores que yo.

Témporas de adviento

En el rigor de las témporas, fragor del adviento
y todo en España da augurios siniestros:
medraron sin freno los mercaderes del templo
y todos los arúspices se alegraron por ello,
cuando no se apuntaron a los bajos deseos.
Nadie dijo nada, nadie opuso freno,
cuando no se sumaron a tan grave saqueo.
Obispos recatados, cardenales siniestros,
deanes rijosos, capellanes perversos:
clerecía abonada a salones y devaneos
ejerciendo en política, abandonando su ministerio;
olvidando su honra, negando a Cisneros,
negando de España su ser más entero:
que en increíble pericia denuncia el chalaneo.
España hundida, y todo el mareo
consiste en trucos, prestidigitaciones, jaleos
que sólo confunden mientras perdura el saqueo.
con la hez al mando ejerciendo con parsimonia
el papel que no hubiera querido la puta de Babilonia:
concupiscentes viciosos, nombran la democracia
pervirtiendo las palabras con asaz felonía
que hasta del lengüaje mudaron el rigor: la academia
se presta al juego, la saca ha de estar llena;
y todos alegres en televisiones se asean,
cuentan su podredumbre, entre ellos se jalean:
entretienen así al vulgo, la chusma, la plebe se marea
entre tanta noticia de vaginas siniestras,
políticos ladrones, periodistas de la legua
que ladran soflamas para que bien les vean
quien les paga la infamia y sus vicios alienta.
La gente aturdida, triste, enteca
atiende el rigor del adviento en certeza:
ignorando que lo hacen; no saben la secuencia
de los tiempos y mementos, de la vida, de la pena
y el adviento los pone reflexivos, serios, en vela;
pero la liturgia fué proscrita, vino condenada,
y como salvajes a gritos denuestan
lo que su propia vida les dice, su condición delicada.
Lo que aventan son odios: así, alejan certezas,
e implacables se aproximan a religiones verdaderas
de fin de semana, abrefácil y un collar de cuentas;
que en llegando nuevas modas a ellas alientan
y se sumen en rituales de memeces y bajezas.
Es el adviento el que da las medidas
de la condición humana, de esta tristeza
que el pacto con la tierra el evangelio conserva
aunque quieran negarlo, la cosa ya está hecha,
y ni políticos rijosos, ni reyes de opereta
ni clerecías infames, con tanta bajeza
pueden evitar que la gente en su fondo, sea.
Hay políticos y obispos, jueces, un rey, ralea
que anda enturbiando a la gente en su vida plena.
Hay follones y desdoro, descréditos y academias
alentando la confusión, el lío, la algarabía
para beneficiarse en corto lo que a otros beneficia,
y negando a cada paso toda la historia plena
que con rotundas certezas a todos señala
como ejecutores de tramas siniestras.
España ahora amanece, hace frío, las témporas
de adviento con su nombre lo aciertan.
La gente vive, aunque ellos no quieran
y hagan esclavos con leyes obscenas;
Roncesvalles es pequeño, apenas una aldea
y al final de la calle está la Santa Puerta
Plaza de la Quintana, por ahí se entra:
nunc dimittis, jefe, ahora, por otra senda;
que España es más grande que lo que ahora se muestra.
(18 diciembre 2010)

 

Adviento

Habiendo concluído que el universo es macizo:
y que los niveles del agua deploran a la ciencia;
habiendo olvidado el rigor de algún rizo
(manejando en certeza la propia miseria)
sabiendo que el tiempo tiene senderos largos
deducido es que el rigor, en el tiempo
mantiene fisuras: Dios siempre acecha.
La vida fluye y escapa, la razón impone riendas
y de repente todo se dió la vuelta.
Habiendo tanto vivido, no se si decirlo
o será mejor callarlo, contar
o dejar para el futuro historias sin premura.
Aunque el calendario marca con x la fecha de mi muerte
epónimo lo hicieron: lo hicieron tantas veces
que vendrá de repente, con su santa compaña
y los recuerdos serenos de suspiros. Empaña
el recuerdo bajezas: quizá vehemencias
y tránsitos ávidos de engaños al tiempo.
La fecha pregona la señal de la muerte
el frío arrecia; el mal asiente
el adviento aclama su rigor implacable
y la noche presenta soledades urgentes.
Amarrados los barcos, la flota de juerga
acabaron los momentos de dejar a las fieras
creer sus rugidos. El ciclo se cierra
y tanto inútil alrededor han hecho mella.
Liberando al mundo de tanta bajeza
habrá que hacer ver que es lo que cuenta
que es lo que hubo, que lo que hubiera.
Que faltó por hacer; que cosas bien hechas.
Que mujeres (en serio) son las que recuerdas
y cuales no fueron sino excusa siniestra.
Vienen ya los idus; el almanaque acecha
pregona a los vientos una muerte cierta
que acaba el adviento: la vida ya empieza.
Que mas da quien falte, que importa quien muera:
lo que la galaxia esconde la galaxia lo cuenta
y planta confesiones rotundas, de leyenda
en la puerta santa, se entra por la Quintana.
Tercer banco a la diestra: ite missa est
y ahí se acaba. Los marinos navegan
y una chica se peina; que mas da quien muera.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Certidumbre

La única certidumbre es el principio de incertidumbre. Heisenberg formula que para analizar un sistema, nunca se puede hacer desde dentro del mismo sistema; el único análisis válido hoy pues es de todo aquel que ande fuera del sistema: sea por voluntad, sea debajo de un puente, sea por hartazgo o por conciencia: sólo valen esos análisis.

Cansan las justificaciones acerca del fracaso del sistema por gente apesebrada al sistema en cualquiera de sus variantes, que formulan y difunden en los medios del sistema, porque el sistema sólo se justifica ya en sí mismo.

Cansan: el catedrático del partido que medró en la administración, escribiendo en la prensa justificando al sistema con análisis delirantes sobre la victoria de Trump muy trufado de referencias a Roma cogidas de ésta Galaxia y de otros blogs; cansan, los beneficiados por el sistema en sus estudios del clima cambiático propagando a diestro y siniestro el fin del mundo inmediatamente, si no hacemos caso a sus apesebradas doctrinas, becadas, financiadas, y en muchos casos el sostén de su vida: el desarrollo sostenible es todo aquello que sirve para desarrollar y sostener las cuentas corrientes de los que hablan del desarrollo sostenible.

El sistema ha muerto, y muere matando; en su propia entropía genera el hartazgo de la gente –que casualmente, no están apesebrados- y votan a Trump, en el hastío y aburrimiento que produce la corrección política, vómito de la bestia; y votan contra el acuerdo de las FARC que quieren imponer a toda costa, porque no quieren rendirse, quieren defenderse, y vencer; y votan la salida de la unión Europea, nido de apesebrados y únicamente repositorio de esquistos del sistema, y lugar de recepción de órdenes, consignas, y mantras de obligado cumplimiento: y más que veremos, porque lo que trasluce todo es un fondo de esencia puramente anarquista, a lo cual no harán ascos los tradicionalistas: la gente quiere a su nación, no quieren estado, en ninguna de sus formas, que todas dan de sí la sumisión al dogma de los tiempos imperante que siempre halla acomodo en la burocracia, que lo magnifica, justifica e  impone, y si algo sabe la burocracia –toda- es causar problemas, nunca solucionarlos; montar follón y desmontar todo aquello que funcione bien.

La gente quiere a su nación, no quieren estado, en ninguna de sus formas, y deplora la burocracia. En la superstición de la democracia se ha alojado toda forma de condicionamiento de la realidad a los deseos de una minoría que se saben en posesión de la verdad e imponen su primacía: se saben mejores, y todos debemos vivir conforme dictan, porque ellos saben la verdad de todo.

Pero el sistema ha muerto, muere matando, y debemos ser conscientes de ello para poder llevar adelante nuestras vidas, las de cada uno; no justificar burócratas, holgazanes, zafiedad política y vulgaridad institucional.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Asombros cotidianos.

Para Escohotado esta era empieza con Bismarck; para los católicos el horror comienza con el concilio Vaticano II (y primero de herejía) para los historiadores de izquierda es la evolución natural de la segunda revolución industrial; para los más sabihondos, de la Revolución francesa; para mí el problema se evidenció en Trento, y viene de la noche de los tiempos: lo que ahora está en juego son las mismas monedas que cobró Judas.

La parte divertida de las elecciones en USA han sido como han puesto en evidencia a todos los popes, gurús, sabios autoproclamados, y tertulianos en general, y por extensión sus seguidores: se refugian en sus endogamias para mantener sus prebendas y privilegios, siendo sumamente despectivos con el resto de gente, en todo, en absolutamente todo: la sabiduría sólo lo es si la reconozco, y si la reconozco, es porque está en mi circulo endogámico, ergo: la sabiduría soy yo.

Y los mismos que no han acertado ni una, ahora vaticinan como será la política de Trump.

Y el sistema de partidos, sindicatos, ongs y todo tipo de organizaciones funcionan de la misma manera endogámica perversa: sólo vale si es validado por los dogmas sectarios que nos definen y condicionan.

Si la realidad no coincide con mis deseos, la realidad está equivocada.

Y se actúa conforme si las cosas fuesen como se desea que fuesen, y si cuela, cuela: así llevamos desde los sesenta, que es cuando cambia la cosa, con la apertura del turismo, “progresando” en un magma ´

de números sin fondo

y ciencia sin raíces.

El que se crea algo del sistema, es porque quiere creerlo, nada más: la prensa, toda, ha demostrado ser unos buenos servidores de su amo; pero intelectualmente, vendedores de crecepelo de una caravana del oeste; excepción honrosa de Carlos Esteban, la información de verdad y el conocimiento sobre lo que pasa hoy día va por tuiter y facebook.

Los análisis siguen en la blogosfera, de donde ya ni se esconden para copiar: no citan, somos poco para ellos, se apropian de ideas y razonamientos impúdicamente, del mismo modo que hacen todo: bazofia.

Y a los que se asombran de que “alguien” haya votado a Trump, le diré que los conoce: personalmente; a poco que salga de su burbuja y mire a su alrededor: a los de la barra de las seis de la mañana, acogotados por el trabajo y con esperanzas nimias, los que lo tienen; gente de dieciséis horas diarias sin ninguna protesta sindical por ello; los que de Buñol trabajan que han de irse a otro pueblo a hacerlo, cuando pueden, que ya el trabajo escasea y mucho; los maltratados por el sistema sanitario, encima con chulería y despectividad; la empleada de supermercado con cuatro hijos y marido en paro que se calla las órdenes de “la cadena de mando” y su opinión, porque si no no volverá a trabajar; la viuda que está asustada ante su futuro, las pensiones y el horror, que también calla su opinión ante los jefes inmediatos por miedo; los empleados de la factoría de Ford, despectivizados hasta el hundimiento, y estos, son los que trabajan: el que todos los días sale a coger hongos para venderlos; los que venden la caza; los chatarreros, la gente que está en la última palabra, esos, son los que han votado a Trump: porque en las barras, nadie habla en progriz políticamente correcto, porque nadie dice que no, pero ve las tonterías que se hacen desde todas las instancias del poder y asientan la certeza de que deben ponerse a salvo de esa gente: Trump ha hablado de manera que esa gente le ha escuchado, sin prometer futuros de sociedades perfectas sino de inmediatos consecuentes, y de poder llevar vidas dignas acordes a su propia concepción de la vida, no a un esquema de como se ha de vivir que ha establecido el politburó del Nuevo Orden mundial y que sólo los pazguatos acatan.

Demasiados sabios de la nada que no saben mirar a su alrededor; y de todo tienen acertada opinión.

Y es obsesivo el uso de adjetivos en las cadenas de radio ya como mantras, que han perdido su sentido: “ultraderecha” “homofobo” “machista” “xenofobo” y todo aquello que no conviene es una fobia, de hecho pretenden legislar contra el odio: así lo han dicho. No computan su odio, sólo el que saben que generan; se consideran almas puras y sólo son albañales de impudicia: Trump ha demostrado la vacuidad de la corrección política, del discurso oficial más o menos calcado con el mismo lengüaje para todo y todos; nadie habla así, nadie piensa así, y desde los despachos de las ciudades no se ven los problemas, no ven más que a los mendigos, si los ven, no ven los problemas de los trabajos y los días de la gente, que está más que harta de ser culpabilizada y de que le prometan paraísos futuros a cambio del voto, y a cambio del hambre.

Empiezan a ser evidentes los estertores del sistema que muere, y muere matando.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La isla ensimismada

Anoche estuve en un concierto; me invitó Miguel Vallés: fué magnífico, y divertido. Son músicos de orquesta: metal, con lo cual la calidad musical va de serie; pero ellos, fuera del rigor orquestal, han montado este concierto en el cual, con una secuencia narrativa articulada sólo musicalmente, relacionan el avatar de cinco náufragos y sus cuitas. Muy bien planteado el esquema narrativo: actúan desde el escenario, para el público, con lo cual la secuencia visual es plana y bien definida, y en ello su formación clásica: actúan desde el escenario al público, y eso hace divertido el espectáculo. Hay bailes de Pastora Galván que, concebidos así, al ser filmados por diversas cámaras, desde diversos ángulos desvirtúan el baile, que está pensado para ser visto desde frente hacia el escenario: ahora todo eso ella lo va cambiando; Israel Galván baila en tres dimensiones y así lo concibe.

Frente al concierto clásico: Paco de Lucía, con su formación tocando su obra, ellos escenifican una narrativa secuencial con la música mediante la cual no convierten la música en espectáculo, sino que hacen una diversión nada orquestal de la música, es un concierto no canónico, es un concierto magnífico.

Lo he disfrutado, y haré por volver a verlo, o a verlos: la cualidad de las actuaciones en directo (y así viene sucediendo desde el jazz, y así se puede entender que no he escuchado dos versiones iguales de Entre dos aguas) es que nunca dos son iguales, y eso da riqueza y placer al espectador, enriquece la obra que crece a la vez que es mostrada al público.

Ventajas de ser de pueblo: de aquí son los mejores músicos del mundo, y muchos de ellos a veces se muestran, y me confortan con mi pueblo, tan degradado, tan alienado: pero donde hay talento no se puede esconder, y puedo gozarlo más cómodamente que otros espectáculos; pero la gente no valora la calidad si no es Broadway, Hollywood, o es magnificado por la tv y la propaganda; se percibe su diversión al ejecutar el concierto, y se disfruta con placidez sosegada: el que pueda, que vaya a verlo, ser de Buñol a veces tiene cosas buenas.

No puedo más que agradecer a Miguel el haberme invitado; no puedo sino recomendar que vayáis a verlo; desconozco si tienen grabaciones, pero me haré con ellas si las hubiere, sin duda.

La isla ensimismada.

sábado, 5 de noviembre de 2016

A fuer de modernos

El hombre domina la tierra cuando Roma organiza y ordena el paisaje: las centuriaciones, la organización del agua, los caminos; que luego desde ese orden se desarrollan autopoiéticamente dando lugar a toda la civilización: no es lo mismo orientarse respecto al oriente y occidente y la configuración del espacio, que la normalización de norte y sur: el sol sale igual para todos, pero en mi pueblo más tarde, y de otro modo, por la configuración montañosa.

Y eso configura pueblos, carácteres, los caminos, y las relaciones; la reciedumbre o la explosividad de cada lugar y marca diferencias entre los diversos lugares, y se generan sistemas de relación de cada pueblo, de cada comarca, y respecto al resto del mundo.

La ominosa industrialización que ahora tiene como epítome el Nuevo Orden Mundial, configura todo espacio como un mismo espacio: de tal modo, un piso es substancialmente igual en cualquier lugar del mundo; y se organiza de manera mecánica el sistema vital: ya nadie trabaja por libre: ya no hay placas en los portales de Médico, Arquitecto……todos pertenecen a corporaciones, y todo éxito en el trabajo depende del lugar en la corporación, del nivel alcanzado en esa pirámide de escalada: el resultado es que la sanidad mira más por estar bien en la corporación que por el enfermo, y todo así. Y mantener el nivel en la corporación exige un determinado status, consistente en determinada gama de coche, y no otra; determinada casa, adosada o exenta, pero en determinados barrios, y no en otros…determinadas actitudes sociales: la corrección política es la sublimación de la estupidez, pero fundamenta el sistema social que nos quieren imponer.

Aparentemente, porque a la tercera caña sale, siempre, el carácter, la condición y la peculiaridad de cada uno.

En las corporaciones, llegados a un nivel, son todos intercambiables: vales lo mismo para una corporación sanitaria que para una de alimentación, de telefonía o de construcción, y por tanto eres fácilmente reemplazable e intercambiable: nadie vale por sí mismo, y por tanto la mecanización de todo proceso lo que hace es despersonalizarlo todo: lo importante es “el protocolo” de actuación (Se dice procedimiento) y, sabiendo ser políticamente correcto, y cumpliendo los trámites básicos exigidos (fundamentalmente saber inglés y estar debidamente sajonizado) igual sirves para un determinado puesto, en una, u otra corporación: se acaban los individuos, son los puestos lo importante, no las personas en el desarrollo de una vida: Los tres mosqueteros hoy día serían expulsados de todo ejército; el  capitán Achab trabajaría a salario en cualquier corporación, y al final, o te conviertes en un solitario trabucaire esquivo y aislado, o debes transigir: con absolutamente todo, porque la configuración del estado no es en favor de las personas, sino en beneficio de las metacorporaciones, actuando como correa de transmisión, excusa y justificación.

Desde otra perspectiva, cita muy bien un buen escrito alrededor del tema Wanderer.