lunes, 17 de febrero de 2014

La ablación de D. Julián

Sólo los muertos conocen el fin de la guerra” es la cita a Platón que enmarca Black hawk down:¿El fin, o el final? es el fin, su finalidad. Mogadiscio era un hervor de intrigas y maldad con todos los países poniendo su cizaña para evitar su dignidad y cordura y empujarlos al bandolerismo, cuando supieron con certeza que ciertos juegos, no deben jugarse.
Uno de los oponentes a Barre, el dictador que es el trasfondo de toda la película, era Hirsi Magan Isse, que había estudiado en Italia y USA; persona con ciertas costumbres católicas aprendidas; en la tribu Daro, la suya, y sin que él lo supiera, y contra su voluntad, le practicaron la ablación de clítoris a su hija Ayaan.
Alrededor del follón que narra Ridley Scott, tuvieron que huir de su país: Somalia, Etiopía, Arabia saudí, Kenia: donde Ayaan se hizo de los Hermanos musulmanes; en un matrimonio pactado, debía ir a Canadá a reunirse con un marido al que desconocía: en el cambio de aviones, varió el rumbo, y solicitó en Holanda asilo político por razones humanitarias. Como no lo había hecho en Alemania, por haber aterrizado en Hamburgo, se cambió el apellido: Hirsi Ali, en vez de Hirsi Magan.
Asilada, mientras trabajaba estudió ciencias políticas, se afilió al partido socialista (partido del trabajo) y abandonó el Islam.
Y un día a Ayaan le mandaron una carta.
Entre Absenta y soledad, y apoyado por su hermano pequeño, Van Gogh pudo pintar los girasoles, despectivizado por toda la sociedad por su vida bohemia, denostado en su arte y concepción en vida, murió sin un duro; Su hermano pequeño, validó su obra, en efecto. El bisnieto del hermano, Theo, era un hombre inquieto y pensador, estudioso, vehemente y creativo; andábamos bajo el impacto del 11s y decidió afrontar el problema que constituía ya la morisma en Holanda, analizando sus orígenes y fuentes, y contó para ello con la diputada Ayaan. Rodó Sumisión: la enorme belleza de Ayaan rotunda, contundente, firma una declaración de libertad de las mujeres.
Iba Theo en bici a trabajar, cuando un moro con chilaba le disparó; remató con ocho tiros más cuando estaba en el suelo, lo apuñaló repetidamente y lo degolló. Con un cuchillo le clavó en el pecho una carta de cinco páginas “En el nombre de Alá” dirigida a Ayaan.
Desde entonces, dejada de lado por el partido y hasta por los vecinos, Ayaan vive en paradero desconocido.
Las mafias marroquíes –o asentadas ahí- hacen auténticas fortunas a cuenta de las pateras; no es ajena aquella monarquía a tal tráfico de esclavos: en lugar de afrontar el problema en su rudeza y rotundidad, hablando claro y viendo la esencia del problema, el buenismo enmascarado, la sumisión obscena a la memez, pretende que en una frontera la Guardia Civil sea como una banda de majorettes de recepción; olvidando que los guardias civiles están para defender a España, y en sus fronteras: que están ahí para separar por alguna razón.
Buenismo fingido, cursi e hipócrita: no apoyarán a la fundación Bangassou que encara el problema de raíz, ni dirán nada a la morisma: le enseñarán las tetas a algún gobernador civil pero se cuidarán muy mucho de ir a la Gran Mezquita a hacerlo: posse, salir en tv desnuda porque yo lo valgo, apariencia, y nada más.
Mientras Florinda La Cava le limpiaba la sarna, a D. Rodrigo le dieron los picores de la lascivia, y luego se negó a entregársela al padre que alertado había ido a reclamarla; con tal excusa, D.Julián abrió la puerta a los sarracenos para la anterior invasión de España: previamente habían ido viniendo en pateras, sumisamente, modositos, buen rollo paisa: luego, costó mil años quitárselos de encima: cara nos salió la roña de D. Rodrigo.
Asentado en el buenismo cursi como forma social, aceptada y excluyente, la invasión hace tiempo que comenzó, y la gente no se entera: cuando dinamitaron los budas gigantes, así lo proclamó Bin Laden, y acabó el siglo XX; se certificó con el ataque a las torres gemelas, y así empezó el siglo XXI; pero enfrascados en elaborar un sistema de saqueo del pueblo que llaman socialdemocracia liberal, y ahora con la evidencia de saqueo que era entregar la seguridad de las ciudades a empresas privadas, a sabiendas de que sería el origen de todos los males, con todo un sistema económico entregado a satisfacer a un amo voraz e insaciable y confundiéndolo todo en un lodo de leyes, fárragos y tramas de intereses que denominan unión europea, engañan a los espíritus más débiles, mientras cobran su nómina de impudicias: la invasión, mientras tanto, avanza.

Y nadie enseña a los moros a enviar las cartas con un sello, en un buzón, como hacen las personas.

6 comentarios:

Ignacio dijo...

Los enlaces a sumisión van variando conforme es precepto; aquí os la dejo:

http://youtu.be/VU7XMG_gc2c

Ignacio dijo...

Y acaban de romper ese enlace, aquí os dejo otro

http://www.youtube.com/watch?v=VU7XMG_gc2c

Alphonse Marquis de Montauran dijo...

En mi humilde opinión, no queda si no engrasar y cargar la pistola y el fusil, afilar el sable y el machete, y esperar el momento en que vender cara la propia vida al invasor.

Anónimo dijo...

Todo esto se me había escapado estos últimos 30 años, así que tuve que leer un poquito este fin de semana y ver algunos vídeos para entender el artículo un poco...

Encontré este vídeo de una ponencia de Serafión Fanjul, seguramente lo habrás visto ya, te lo pongo por si acaso, a ver qué te parece...

http://www.youtube.com/watch?v=_OhTbNT74vQ

Un saludo,
Sergio.

Ignacio dijo...

Ya no hago caso de periodistas que se documentan aquí de lo que luego repican en la prensa antigüa dándose bombo, pompa y circunstancia, pero el resto de lectores decida lo que ve.

Ignacio dijo...

Ya no hago caso de periodistas que se documentan aquí de lo que luego repican en la prensa antigüa dándose bombo, pompa y circunstancia, pero el resto de lectores decida lo que ve.