miércoles, 11 de septiembre de 2013

La aurora es Nueva York

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno

 

 

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.
La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
a veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.
Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.
La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes

como recién salidas de un naufragio de sangre.

 

3 comentarios:

Dhavar dijo...


a) Cieno de números y leyes
b) Juegos sin arte
c) Sudores sin fruto
d) Ciencia sin raíces
e) Enjambres de monedas furiosas que devoran niños ( y toda carne no marcada)

Esta es la definición totalmente precisa y exacta de nuestra civilización en este momento.No sobra ni falta nada

Ignacio dijo...

Mira Dhavar, que me tienes abandonado:

http://www.arkesis.org/2013/07/pueblo.html

Dhavar dijo...

Si, lo vi en su día.hace años colaboré con una funeraria muy conocida.Dato escalofriante:Más del 70% de los deudos no vienen nunca a por el columbario con las cenizas, lo que, por le legislación, les produce unos problemas bien gordos a las funerarias.
Sin embargo,esa total volatilización, pura abstracción del morir me parece que rima bien con unos tiempos en los que la volatilización física instantánea es posible.Y nuestro viejo cuerpo guarda el dato y nos lo susurra.