lunes, 9 de septiembre de 2013

Desprecio olímpico

Tienen un país que no puede ni pagarse sus propios gastos; de la familia real al último bedel toda la administración es un nicho de corrupción y bajeza ruin; el presidente del gobierno debe de explicar su nivel de implicación con la corrupción: con los mismos datos ya ayudamos antes a que engañaran a los españoles con la olimpiada de Barcelona; repetir el mismo favor no nos  apetece: monten los numeritos que quieran para seguir engañando a los españoles pero esta vez no cuenten con nuestra complicidad.

Esto es lo que yo veo que han dicho a la candidatura olímpica.

Si en vez de entregar todo a la propaganda, la alharaca, la publicidad y técnicas de marketing y autoayuda hubiera mas silencio y menos dispendio al menos en España se podría vivir: sin hambre, con sanidad y con vidas dignas; ahora esto no está sucediendo: que no me cuenten más estado del bienestar ni democracia ni palabrería: menos vender humo y más silencio, trabajo humildad y adelante.