viernes, 23 de agosto de 2013

De rerum mulieris

Cuando explota el coche Michael Corleone toma conciencia de su soledad. No se abandona, y sigue adelante con todo, pero sabe que en ese momento ha muerto. En la condición del hombre está la mujer, y la presencia o ausencia determina todo, lo cambia todo: te cambia a ti. La esquizobase de la realidad confirma que si todos están actuando de una manera determinada, esa es correcta; la frenopática concepción de la socialización hace que la norma sea ley, y que la gente lo crea.
Pero la conciencia existe.
Hay un grave dislate en la concepción del amor y de la persona, de manera que prima el egoísmo, el concepto monetario, económico, del amor, de la vida: mi capacidad de amar es X con estos condicionantes, a favor y en contra; si tu cumples X2, serás usufructuario de él, si cambia la situación, o cambia mi criterio, o aparece uno que me ofrezca X5 y un piso, dejarás de ser usuario para ser depositado mi capacidad medida y mensurable del amor en otro sitio. Y con tal actitud y cuatro frases de sesudos manuales de economía (búsquense en donde los libros de autoayuda) creen engañarse todos a sí mismos: y la vida va yendo.
Y de tal manera se actúa: no hay de tal modo entrega, ni pasión si no es fingida. Y si hay recepción, y exigencia, constante exigencia para recibir, pero no constante entrega para dar: todo es recepción, nada es entrega; todo es mensurable y el pasado se lava en dos días, y se vuelve a empezar: cuando es así nadie tiene sentimientos hacia otro, deposita en otro sus necesidades como quien deja su dinero en un banco. Luego vienen las expropiaciones, y las estafas.
Pero los sentimientos de verdad, que nunca son fingidos, no son migratorios. No se depositan donde quieres que estén, simplemente surgen, y para siempre permanecen: por eso ser defraudados nos duele tanto, por eso nos destroza haber defraudado.
Nadie migra sus sentimientos: son de nacimiento espontáneo, y se mueven y crecen en su medida pero son de siempre y para siempre: al tener el segundo hijo no quitas los sentimientos del primero y los depositas en el segundo; generas, nacen, crecen, nuevos, o depositas de otro modo: es muy evidente que la manera de las madres con las hijas es distinta que con los hijos. Un nuevo amigo cuando descubres la empatía genera un bienestar interminable, que no niega a los demás; un amor no quita ni sustituye a otro amor; cuando se ha roto, nada lo sustituye, nada lo renueva ni lo cambia, nada lo recompone porque si es, es único e irrepetible, personal e intransferible, único y con vocación de eternidad.
Por eso marca tanto, por eso se sufre por eso hay vidas tuertas que se fueron por sendas torces en un quiebro
¡ay!
la primera dama
el primer drama
el primer amor.

Lawrence Durrell le conocí destrozado en su vejez, Ibiza; la gente que atesora sentimientos humanos a alta presión suele destrozarse, pero la virtud es cuando para entender la propia destroza se hace la narración del estropicio, sea real o metafórica; El cuarteto de Alejandría fue importante para mí en aquella época de fin de carrera, progres envidiosos y La chica de ayer; no creo que demasiada gente lo haya leído aunque muchos declaren haberlo hecho, es de una dureza sentimental extrema, y en la pretensión de comprender la difusa personalidad y la promiscuidad da la clave sin él mismo saberlo: sólo se quiere una vez, lo demás son remedos, negocios, asuntos o comercio.
Entregar Las cuatro plumas le supuso la vida; recuperado el amor de la voluble lela, la manda a la mierda como Dios manda, aunque la película dulcifique esto: no valía la pena, porque si hay una condición, la que sea, no vale la pena, nada: es gratis: se da o no se da, y se recibe, o no se recibe, pero no hay precios ni condiciones: mejor que yo lo definió San Pablo.
Encajada en el mal, Milady de Winter ejemplifica en sí el mal, el ansia de destrozo, la ruindad cobarde de la falta de señorío y grandeza: tanto se empeña en romper como acaba por crear, y allí siguen luciendo su brillo los tres mosqueteros, sigue luciendo su desdoro Milady en forma de flor de lys. Penélope teje su eterno tapiz de doña Rosita: tan próximas en su concepción aunque parezcan tan lejanas: mujeres con claridad de ideas y conceptos sin dejar lugar a la confusión, mujeres sin ambages, como estaba arrebatada la mujer de Leónidas cuando salió hacía las Thermópilas sabiendo que iba a morir: aconsejó a su mujer que buscara un buen hombre y se volviera a casar; era un buen hombre, seguro que eran una pareja encantadora.
El sistema cultural se ha elaborado a base de siglos y modificación pausada de la cultura; de tal modo que el hombre ha marmolado su relación con la tierra modificándola en la misma medida que la tierra lo modifica a él, y el lengüaje es la configuración del cerebro y su orden y organización: así, tal hablamos como pensamos: lo cual no significa que a mayor riqueza de léxico una persona sea mejor que otra, sino al contrario: el enriquecimiento del lengüaje nos enriquece a todos, su empobrecimiento también nos salpica: no somos individuos ajenos a nada, y todos somos de la cultura: estaba antes de que viniéramos, seguirá ahí cuando nos vayamos: tan sólo transportamos cultura, en mayor o menor medida: nadie es culto ni nadie está en su vida ajeno a la vida del menos formado o que peor se expresa.
De tal modo se conforma la conciencia, la moral, el bien y el mal y de tal modo lo comprendemos porque las reglas no han sido emanadas del vacío sino que son la esencia del hombre en su misma concepción: el hacer tal resumen conlleva siglos de evolución cultural y momentos de alta fragilidad y ruptura. Establecidas las reglas, nos definen y precisan, así, mantenemos marmolados los universales, y todos los sabemos; cuando se busca complicidad para algo es porque no se tiene certeza sobre lo que se hace; cuando  se condena una actitud o la contraria es miedo, y nos escondemos de los golpes de la vida para evitar el sufrimiento, lo cual nos desdibuja y desorienta, y hay que enfrentarlo y asumirse: sólo cuando se está limpio de cuerpo y alma uno es capaz de empezar algo nuevo, que no anula lo anterior ni lo complementa, sino que es otra cosa, y aun así cuesta mucho asumir la mochila que cargas, cuando se asume, que no es en todos los casos: pero si no lo asumes acumulas, y acumular amores acaba generando la destrucción: la mental propia y el daño que se hace a la otra parte. Hay que limpiar cuerpo y alma muy a menudo, y aun así, siempre llevas en la mochila algún resto de ti que te recuerda a ti.
Y ninguna parte de ti acaba nunca de morir.
A veces se conoce a hombres que hacen cosas bonitas, vidas prodigiosas, o situaciones preciosas; a veces los ves o ellos se ven y son conscientes de que lo han hecho ellos, solos; pero lo han hecho porque ella estaba ahí, y el prodigio es lo que puede generar la capacidad de entrega de vidas bonitas, realmente milagroso, bonito. Nada hubiera sucedido de esa manera si ella no hubiera estado ahí.
Michael Corleone siempre quiso a Apollonia, e hizo su vida de viudo con esa muerte propia siempre ahí, sabiéndose solo. Los tres mosqueteros guardan el sepulcro de doña Jimena en respeto a El Cid y en sus amores a Julia, Bastida elabora un lengüaje propio para poder él entender sus sentimientos, y mientras llega la barca del Santo Cuerpo Iluminado Bastida le cuenta a Barrantes que torcalirete, turpolireta.
Mátira cóscora látura cal
Torcalirete, Turpolireta,
Lámbita múrcula séxjula ram,
Turpolireta frindela mu gay.
Porque hay cosas que si se viven no se pueden contar porque las palabras sólo contarán paisajes, escenarios, intuiciones, asertos y complicidades pero hay cosas que son tan de uno que sólo ese ha de comprenderlas: cuando una mujer sabe darte eso tu vida va bien cumplida, y Dios te ha bendito; y explica Bastida
"¿Y no le da pena que su poesía no la pueda leer nadie?"
"Eso es precisamente lo que busco."
"¿Entonces?"
Bastida hizo un esfuerzo como si fuera a confesar un crimen. "Lo que digo en mis versos es de mi exclusiva incumbencia. No le importa a nadie y encuentro ofensivo para los demás proponerles su lectura."
Porque los mejores relatos y las mejores historias jamás serán narradas, y la vida va, mientras la ciudad levita.

3 comentarios:

Dhavar dijo...

Muy cierto lo que dices del amor. Por eso, se ha escrito que

"Cuando un amor se muere, hay dos muertes.
Dos muertes e infinitos muertos.
Entonces es mejor arrancarse la lengua y colgarla en la pared.
Llegar hasta el territorio de la estatua.
No llorar vanas lágrimas de sal sobre una piel que ya es todo olvido.
Mejor hacer un cesto y romperse los ojos y repartir los cristales
a los niños ciegos que gritan y gritan en la noche.
Mejor deslizarse como un asesino,
y por la espalda, en silencio y a traición,
matarse la imagen y darla al fuego.

Y entonces, desnudo como el frío,
aguardar inmóvil en el callejón de la serpiente,
hasta ver pasar al hombre que reparte nombres grabados sobre muñones.
Esperar a que amanezca y apagar el último cigarrillo
sobre la mano abierta.
Sobre la mano entregada.
Sobre la mano abierta y entregada."

Ignacio dijo...

Es muy bueno, y no lo conocía.

Dhavar dijo...

Bueno, es un inédito, como tantos otros, de un tal Dhavar.