domingo, 5 de junio de 2011

Transposición

Lo primero que hizo F.González cuando fué aclamado como sátrapa fué irse de vacaciones en el Azor. Es el principio de transposición, que es la base del odio y de la envidia: se hincharon a decir, como ahora hacen sus vástagos, que “que malos son los otros” porque en su imaginario a toda su maldad le ponen el nombre del enemigo: en cuanto pueden, hacen lo que tanto  han denostado: se inflaban a decir que Pinochet torturaba, y fue F.González el que mandó personalmente torturar a Lasa y Zabala hasta la muerte; luego que los enterraran en cal viva: el recadero de entonces era Rub Al Kaaba, que de eso, no habla. Se soliviantaban porque los capitalistas horribles llevaban el dinero a Suiza: toda la cúpula del psoe de F. González tiene sus cuentas en paraísos fiscales, él es la secretaria del hombre más rico del mundo, íntimamente embridado con el tráfico de armas y drogas. La cúpula de los gobiernos de José Luis Rodríguez “El puma” sin embargo, alardea de tener sus posesiones todos fuera de España: pero los malos son los capitalistas horribles “que se iban a Suiza” ellos los buenos.

Siempre andan acusando de “manipular la información” a todo aquel que no les da la razón: nadie veréis pedir cuentas de memorias históricas bajo ningún concepto a F. González, ni mucho menos.

Es el principio de transposición, cargar al enemigo con las propias culpas, actos, errores, deseos y anhelos.

Ahora no sólo han destrozado todo un país entregándolo como traidores que son a capital Francés, alemán, Qatarí que te vi y chino, sino que además quieren burlarse de todos acusando a Franco, Aznar y Bush, el trio de las azores, el prestige y los malos son los otros, mi chico es el bueno pero es que sus amigos.

El problema que tiene España ahora es como se denomina a la época de Franco, y sólo eso, porque si se habla de todos se les verán las vergüenzas: no va a ser que hay seis millones de parados, dos millones de familias en la miseria, una hez sátrapa que agota todo y no permite la libertad, una hez burocrática a la que hay que pedir cuentas por la ley de Lynch, un sistemático acoso y destrozo de la burguesía y el trabajo como fundamento de la vida en base a un obrerismo que es mas cientifista, no, el problema es cómo denominamos a Franco. No que podamos llamar por su nombre a F. González y al puma, no que el pp sea una extensión nauseabunda del psoe, no que hayan entregado la nación a gentuza foránea que sólo saquea, no que huyen los españoles de aquí para poder vivir dignamente (pero ellos si les dió una beca el franquismo lo contabilizan como exilio) no que han arrasado todo y no han creado nada, de nada en absoluto: pero eso si: “LA DEMOCRACIA”  y como son más los orcos de Mordor a las ordenes de Sauron, pues se ve que tienen razón: conmigo que no cuenten, que más vale quedarse solo que andar con esta gente.

Si hubiera algo de cultura alguien habría leído el Martín Fierro, con el astuto pájaro de la pampa, que en un sitio pone los gritos, y en otro pone los huevos.

1 comentario:

Dhavar dijo...

Bien traido esto de la transposición.Me recuerda a la vieja tesis de Albiac, que decía algo así como: El Socialismo felipista, culminación y fase superior del franquismo. (Lo cual, en el fondo, era falso.Era mucho peor el felipismo, pero al menos se intentaba hacer la crítica de la izquierda por un "ex", eso sí, recurriendo a parangonarla con el monigote estereotipado del "mal absoluto" favorito de la izquierda ridícula, resentida y siempre derrotada.