lunes, 9 de mayo de 2011

El rigor del vigor

Todo el fin de semana desde que sucedió, he estado escuchando en tv que “un enfrentamiento entre cristianos y musulmanes” me puede valer en la primera noticia por la premura; a poco que averigüé, simplemente fisgando google, va y resulta que el enfrentamiento consistió en que musulmanes enfurecidos y furibundos y pérfidos sarracenos deciden rodar una mentira para tener una excusa para pegar fuego a una iglesia, cogen la excusa, que es tan simple como culpar al otro de lo que hacen ellos, van, y le pegan fuego a una iglesia con toda la gente dentro: ese es el enfrentamiento; seguramente los cristianos no “dialogaron” con el fuego o algo así y por eso están al mismo nivel en la noticia que los que van a pegarles fuego.
Y estas pequeñas memeces, pellizcos, poco a poco, calan en la gente, y extrapolan: claro, es que los cristianos “son violentos” no lo es Troitiño, ni los tribunales españoles, no lo es eta ni el tipo que le daba palizas a su mujer y dialoga: no, los violentos son los “cristianos” que han ardido, pero lentamente.
Y eso, en las mentes débiles y anóxicas de gente que encima se consideran alguien cuando no son ni personas, hace su camino y toman esos razonamientos como dogma de fe: claro, “son científicos” y con ese dato, pues van a ir a quemar iglesias con gente dentro, por la paz.
Propaganda, publicidad, manipulación: la liturgia es el lengüaje.

1 comentario:

Gonzalo dijo...

Pura lluvia fina de manual.