domingo, 20 de febrero de 2011

Y así continúa el saqueo de Grecia, de la cultura: progresamos.

El museo Ashmolean, de la Universidad de Oxford, exhibirá el fruto de las últimas décadas de excavaciones, alrededor de 500 objetos de oro, plata y bronce, hallados en los enterramientos de Filipo II y Alejandro IV, padre e hijo de Alejandro Magno respectivamente. Las piezas descubiertas ofrecen “una pintura de la forma de vida de los macedonios”

9 comentarios:

Arq. Pfunes dijo...

Al respecto de la apropiación de las piezas arqueológicas por parte de los países que financian las excavaciones existen sentimientos encontrados: por un lado está la indudable pertenencia de esos tesoros al pueblo que habita esas tierras como sus directos herederos históricos; pero por otro está la falta de medios en esos pueblos para mantener su patrimonio y el enorme riesgo de que acaben en manos privadas (y por tanto en colecciones inaccesibles).

¿Qué es mejor entonces? ¿Privar al pueblo griego de la posesión material de sus piezas pero permitir al mundo contemplarlas? ¿O que los griegos las acaben malvendiendo a cualquier coleccionista privado que lo añadirá a su gabinete de curiosidades, privando a todos de sus maravillas?

Y Grecia es sólo un ejemplo, baste recordar aquí en España ejemplos tan lamentables (y no tan lejanos) como la venta del patio del castillo de Vélez Blanco, la reja de la Catedral de Valladolid o el más reciente caso de las vigas omeyas de la Catedral de Córdoba.

Un saludo.

Ignacio dijo...

No entraré al tema de la conservación del patrimonio cultural; es demasiado extenso y no trataba de eso: Grecia empieza a pagar los desmanes del capital financiero, los politicos y los banqueros, con lo que es la riqueza de su pueblo: así los Nazis, así toda invasión; sólo que ahora ha sido con dinero en vez de con armas.
Es indecente.

Fray_Fanatic dijo...

Lo importante aquí es si Grecia está o no está en condiciones de:

1) Realizar las excavaciones por sí misma o ejercer control sobre las mismas.

2) Mantener razonablemente seguros los hallazgos arqueológicos resultantes de tales excavaciones.

Ninguna de las dos cosas es una broma: Egipto lleva años pidiendo la restitución de tesoros arqueológicos, mientras en estos días se está viendo incapaz de mantener seguros los que ya tiene, con saqueos a museos y destrucción de momias incluidas.

Muy por encima del derecho del Estado Griego a poseer su legado arqueológico está el derecho de la Humanidad a preservar realmente el patrimonio cultural grecorromano, que es mucho más que griego, absolutamente universal.

Ignacio dijo...

No entraré al trapo del patrimonio cultural; el saqueo ha empezado con la debilidad inducida financieramente; ¿o hace cinco años Grecia podia hacer lo quehoy no puede? no me gusta nada esta situación.

Arq. Pfunes dijo...

Entonces estimado Ignacio, ¿en qué trapo quiere entrar usted?

Las excavaciones de institutos y academias extranjeros en suelo griego se llevan haciendo desde antes que estallara toda esta crisis. Incluso podría decirse que Grecia lleva sufriendo un saqueo bimilenario.

España también sufrió un gran expolio artístico durante el siglo XIX desde la invasión francesa hasta los coleccionistas americanos de principios del siglo XX, pasando por la Desamortización (y por no hablar de casos lamentables como el de los barcos cazatesoros). Pero a día de hoy, y a pesar del buen estado en general de la conservación y preservación patrimonial en España, sigue habiendo numerosas instituciones extranjeras participando en excavaciones arqueológicas españolas, que a corto plazo constituyen un negocio lucrativo.

Así pues, qué hay de malo en que un país no pueda hacerse cargo de sus riquezas históricas y otro le tome el relevo para el bien de la humanidad. Recuerde que si esas instituciones no estuvieran excavando, lo harían los propios griegos que malvenderían cualquier rsto que sacaran, mutilándolos para conseguir más si fuera preciso. Y no hay que retrotraerse mucho porque Fray Fanatic nos ha recordando lo que está pasando en Egipto; y si no, baste recordar las desesperanzadas palabras de la directora del museo de Bagdag tras la intervención estadounidense.

Un saludo.

Ignacio dijo...

No me revelaré contra los procesos excavatorios o asociar patroimonio a sitiosç; eso, no me parece relevante; lo que sí me lo parece es que cuando han decidido respecto a esas en concreto que no salgan de Grecia, en cuanto hay una quiebra, empieza el saqueo: eso es lo que me repugna; antes podían haberlo hecho: no pudieron, ahora si.
No estoy con la "propiedad" del pasado en un sitio, sino viendo las señales de dominio sobre el débil, después de haberlo debilitado.

Arq. Pfunes dijo...

Realmente la noticia lo que dice es que esas piezas van a ser expuestas en Oxford, no que hayan sido trasladadas allí. Es normal que las piezas arqueológicas se expongan en otras partes del mundo, como también ocurre con los cuadros de cualquier museo.

No obstante, entiendo parcialmente su indignación ya que durante unas décadas ha parecido que los tesoros permanecerían en las tierras en que fueron descubiertos, e incluso algunos serían devueltos por parte de las "malvadas" potencias que amorosamente los desenterraron y documentaron para el conocimiento de la humanidad. Lamentablemente esto es sólo el principio.

Ignacio dijo...

A ver si lo aclaro mejor:
Las piezas arqueológicas son de la humanidad; me da igual donde estén.

PERO
Que casualidad que cuando se pusieron nacionalistas los griegos con este tema, fuí la única voz discordante, y nadie dijo nada; y ahora, la impresión que me da es que empiezan a cobrar la deuda Griega, me refiero a eso; me daría igual si hubieran vendido una isla, aunque eso es más aberrante: es una invasión, es una trampa mortal la que nos ha producido esta crisis; a la cultura, a la gente y a todos: no por el patrimonio determinado, sino porque se imponen unas estructuras de poder autoritario subsumidas en la capa de la estructura financiera.

Elena Lechuga dijo...

Lo que más rabia me da de todo ésto, es cómo noticias como ésta pasan sin pena ni gloria por una crisis de la que se parlotea a todas horas y en la que no se profundiza. Vaya a ser que nos entermos de algo.

Un abrazo