martes, 4 de enero de 2011

1º a los controladores, luego a los blogueros, luego a los fumadores….

Vuestra Majestad debe proveer ante todas cosas que el gasto del Santo Oficio no sea de las haciendas de los condenados, porque recia cosa es que si no queman, no comen.

Y la gente se extraña de lo que está pasando; y la gente se extraña de que todas estas estrategias las escribiera yo siempre al menos por adelantado de un año; si es un guión escrito: estos zangüangos copian y mal lo que ya ha sucedido, y ni siquiera saben porqué. Son el efecto perverso de su propia trampa: tanto modificar la educación con excusas varias para convertirla en domesticación les dan de resultado la repugnancia estúpida que está al frente de los partidos de la progrez. Gramsci tenía como una de las fases del asalto al poder el control de la educación y los medios de comunicación: por eso denuestan la verdad, por eso quieren cerrar algunos blogs, por eso nos machacan a unos pocos, por eso se empeñan en genocidarnos; la ley antitabaco y demás prohibiciones no tienen más fin que degradar a las personas al rango de objetos, y como tal considerarlos: y algunos dicen que es mejor para su salud, porque todos ellos al son de la propaganda creen que llevan una vida sana por su bien y son vegetarianos y demás memeces de cortos cerebrales: son esclavos encantados de serlo, lo peor de lo peor.

Y ahora a fomentar la delación en base a una “ingeniería social” de un manual que los devela ridículos y fuera de toda realidad; le llaman pensamiento progre o a saber como le llaman pero viven una realidad paranoica y jamás se satisfarán, porque es ridículo, simplemente todo lo que hacen: y no hablo del psoe, hablo de los dos, el silencio cómplice del pp tan solo revela que son exactamente lo mismo.

No esperábamos a que nos traicionaran, nos adelantábamos y los traicionábamos primero”. Dijo Molotov  revelando así la maldad intrínseca de tal actitud: ale, seguid llamándolo democracia, estado y bienestar, pero esto es lo que es y vuestra ideología de manual de autoayuda no es sino un compendio del ridículo.

Nada sublime, sólo el ridículo.

3 comentarios:

Ramón Simón dijo...

¡Ay, Dios! es un compendio de la estupidez , del ridículo, y de la intolerancia. Y ellos, los políticos , lo hacen por el bien de nuestra salud, no por el bien de su salud mental.


saludos

Orisson dijo...

Plas, plas, plas.

Un saludo

Francisco Escobar dijo...

La persecusion de los fumadores es un paso mas hacia la sociedad amaestrada que homogeneizando controla, las razones sanitarias me remontan al mundo feliz de Aldous Huxley y a la perdida de la librtad. Un articulo muy certero.