domingo, 12 de diciembre de 2010

Que del carrer soc el ama

Del mismo modo que eran execrables las drogas, hasta que empezaron a probarlas; del mismo modo que ahora denigran a la mujer y a la moral, tenían una cosa que era la “moral proletaria” frente a la moral burguesa, que era de lo más aburrido del mundo; ahora la Pajín ensalza hasta el paroxismo la moral burguesa que sus padres denigraban.

El constructo del vaginismo feminista no es mas que el miedo adolescente a que los demás no te reconozcan y ser la reina del baile pero ensalzado hasta el infinito, y nada más, y así va España: todo ha sido un fallo adolescente de gente con poca educación en una sociedad maleducada y soberbia.

Es la necesidad de controlarlo todo que tiene las personas inseguras, celosas o posesivas hasta la enfermedad: y la necesidad de la destrucción; en las relaciones personales del otro, arma que se ha entregado a las mujeres para poder destrozar a los hombres, y creen que con la propaganda va a seguir colando: la colaboración de tontos útiles no deja de hacer crecer la bola; el estallido no se lo esperan.

No importa lo que se haga mientras ellos lo controlen, es enfermizo y delirante el ansia de control social: se ve en los pueblos donde todo es disimulo y silbido; se ve en las ciudades, donde todos “tienen un informe” o han pedido informes o conocen a…. es la necesidad del control, hasta el paroxismo, llegan a intentar controlar la dirección espiritual, el alma de la gente, sus sentimientos íntimos, negando a la persona.

Si os fijáis, todo va dirigido a controlar la vida de las personas y a que se sientan culpables.

En Valencia una de las espinas más amargas del psoe es y ha sido el no controlar los locales de los falleros; nunca han podido entrar a controlar las fallas y eso no lo soportan; las denigran simplemente por eso: estultorum progressium.

Ahora, Camps facilita, en su línea, la destrucción de las fallas y de toda su fiesta; porque “por nuestro bien” en Valencia prohíben tirar petardos, lo cual es motivo de sobra para abandonar Europa y pedir la independencia de España (que en Valencia sí podemos, por derecho e historia, y somos los únicos en España, lo que pasa es que no somos tan cutres) prohíben tirar petardos y pese a todo el enorme poder mediático, no consiguen frenar la venta ilegal de petardos prohibidos, enormes, estruendosos: que aprendan y dejen de mariconadas, no tenemos que dejar los petardos porque haya una casta sátrapa de cobardes.

Siempre ha habido en Valencia mucha creatividad, creación y grandeza: Benlliure, Sorolla, Tirant Lo Blanc, Ignacio Tomás, gente de muy buena lid, y muchísima energía: en Valencia nació cifesa, la productora de cine que sin financiación pública además de asentar una industria produjo grandes películas, sin un duro del estado; Pumby y casi todos los tebeos nacieron en Valencia; la nómina de grandes dibujantes, pintores, escultores y gente de la imagen a  lo mejor algo tiene que ver con las fallas.

Desde que “ascendieron” a rango universitario la escuela de Bellas Artes en Valencia no hay ni un sólo pintor que valga la pena que haya salido de ahí, sólo escoria, lógico si se tiene en cuenta que los catedráticos universitarios que hay ahí además de la soberbia no tienen hecho ni siquiera el bachiller elemental: demostrable.

De ahí no ha salido nada que valga para nada. Ni saldrá.

El arte fallero se salva de la quema porque llevaba su propia configuración gremial: si ha funcionado bien siempre ¿para que cambiarlo? para destruirlo, y acabar con ello, porque la progrez no soporta que haya algo bien hecho que no haya sido hecho por ellos, porque solo la mueve la envidia que conlleva la destrucción que no la humildad ni la creatividad, porque son la hez de la historia, y así se evidencian, y así los retratamos, por eso siguen amenazando.

El execrable Camps da pábulo a toda la progrez vía subvenciones enormes; ahora quieren “normalizar” los estudios para ser fallero, y dar títulos de fallero; así quieren acabar con las fallas.

Atacan con soberbia e ignorancia a la esencia de nuestra cultura porque no pueden soportar la excelencia: los mediocres exigen mediocridad muera lo excelso; y no es el psoe el malo, que quien más daño ha hecho en ese tema ha sido el virreinato regional del pp, con mayor vehemencia que la Rita ha defendido todo eso, que siempre lo ha hecho, a pesar de su partido de malasombras y degenerados.

4 comentarios:

Elena Lechuga dijo...

Apoyo la moción en cuanto a la descripción vaginil y controladora de aqueste nuestro gobierno (sea quien sea el que ostente este cargo, que parece que va implícito en el "poder"). Peeeeroooo... el punto "nacionalista" no puedo sustentarlo. Me da igual la provincia, nación o conglomerado de federaciones (incluidas las galácticas de Star Treck); me parecen peligrosas. Porque desde Sevilla (y sin gustarme Las Fallas, probablemente porque no las conozco) estoy de acuerdo con tu visión sobre el tema. Y supongo que ésto es más posible desde un "hermanamiento" por semejanza de ideas que por una localización espacial, que al final siempre tiende a dividirnos y no hacer frente común para decir que aquí estamos y no nos callamos a golpe de decretazo.
Un saludo

Ignacio dijo...

"...y aquí empieza Sevilla" me dijo un amigo al cruzar el puente de los Remedios la primera noche que pasé en Sevilla. Ni imagino lo que puede ser con respecto a Córdoba, o Granada; el invento de Andalucía recoge sitios muy dispares, sólo unificados por un criterio paranoide de alguien con delirios de grandeza, como pasa con la llamada Cataluña, que jamás ha existido, siendo el Condado de Barcelona muy posterior al Reino de Valencia.
No asumir la realidad, es lo que lleva a la enfermedad mental, a la paranoia y a la destrucción: a nivel personal; si es una enfermedad mental compartida estamos ante un grave problema, y es lo que está pasando: es más facil creerse el cuento de que existe un constructo llamado cataluña falseando la historia, que enfrentar la verdad, que aunque duela purifica; es más facil pensar que mi pueblo es mejor que el otro porque yo soy de aquí y yo soy la medida de todas las cosas, y si la realidad lo niega si puedo, cambio la realidad: eso es pueril, adolesccente y ridículo: todos tenemos un momento esplendoroso en nuestras vidas, o nuestro momento, y llega un punto en que asumes que no pasa nada si no eres siempre la reina de todos los bailes: se llama madurez.
Desde los decretos de pedir que el andaliuz sea considerado un idioma, al batua que normalizan en la administracion nazi, al decreto de militarización, dime cuanta madurez ves, y cuanta paranoia delirante compartida.

Al cambiar la educación han negado el derecho a la educación de la gente, con lo cual se convierten en domésticos animales manipulables: véase el no a la guerra o el prestige, o las estupideces que oímos de los políticos.

La estrategia es esa, de otro modo lo relaté para Sevilla, y la Semana Santa, pero la estrategia es la misma: no estamos presos de las regiones o el habla o las comarcas, estamos presos de la estupidez, de la imbecilidad, de los idiotas, y son calificaciones de salud mental y longitud de onda intelectual, no insultos.

Existiendo internet, a controlarla y levantar fronteras, los mismos que dicen que las fronteras son malas; esa paradoja mental los destroza, pero esa gente muere destrozando su alrededor. Mala gente.

Embajador en el Infierno dijo...

Me parece de una humildad ejemplar por tu parte el que te hayas puesto el último en la lista de los Sorolla, Benlliure y demás. Verdaderamente encomiable. Ahora ya se que lo que tengo de grande y modesto se debe a mi cuarta parte de sangre valenciana.

Elena Lechuga dijo...

Chapó.
I agree.