jueves, 16 de diciembre de 2010

De tan evidente, aterra

Manda la ley de Ignacio que cualquier discusión en la que no haya argumentos se te acabe denigrando de todas las maneras posibles; de esas, la más utilizada es “facha

Preguntada por el significado de facha, contesta una calificadora en facebook que es una actitud, una forma de ser, y no se qué. Y dos huevos duros.

O no: es uno de los grandes logros de la progrez, y eso, debería aterrarnos: por lo que vulgariza todo. Al igual que las pijas y los pijos decían “eso ya no se lleva” o el tan socorrido “eso está pasado de moda” ante cualquier expresión, comodín o frase hecha, al final queda como metacomodín el “facha”; todos los pijos de España hoy día son tan progres y tan guais que está perdurando el “facha” como expresión, aunque se agotará de tanto usarla, aburre, profundamente: frente a eso hay una certeza: todo aquel que la usa es un aburrido, normalmente un pelma.

Facha, es, en italiano, un diminutivo/despectivo de Fascista, un grupo político que tuvo relevancia en Italia; localizado geográficamente; políticamente: era una escisión del partido socialista; y en su cronología: acaba con la liberación de Italia por el ejército americano.

¿Y su uso en castellano entonces?

Mantengo sostenida la certeza de que la progrez es el uso de la confusión por la mediocridad intelectual y los pobres de espíritu para darse pisto y justificarse en su levedad cognitiva; pero es que de tan leve, aterra: tanta simplicidad y estupidez viene de que facha se usa en Italia como arma argumentativa en un momento dado (D. Camilo y Pepone, ese momento) y luego con la introducción en España de los “manuales de marxismo” de Marta Harnecker, que en vez de adecuarlo lo copian literalmente.

La Harnecker es una chilena malhadada que de la democracia cristiana se dedicó en Europa a la teoría de la agitación y propaganda para decir que estuvo en mayo del 68 en Paris, que no estuvo, como todos los progres. Ahora es consejera de Chávez en Venezuela donde derrama su amargura mientras disfruta de ver a los pobres empobrecidos.

Lo único que hizo son unos manualitos para dar consignas, en los cuales se daba como moto continuo el asunto de que había que dejar claro que ser de izquierdas no era más allá que militancia, la gente tenga eso como “sentimiento” y a partir de ahí obedezcan las consignas del aparato.Nada de sustento ideológico o formación: eso lo que diga el partido por las consignas.

Todo esto viene de Gramsci. Elaboró su teoría marxista  en base a la educación y la crítica: la sociedad como cultura (lo que Marx llamaba superestructura) es el elemento en el cual debe realizarse la acción política, para mantener la hegemonía sobre las masas. ¿como acceder a esos puestos? mediante el “agenciamiento” y la ideología, se establece un bloque hegemónico para garantizar el poder de las clases dominantes sobre el proletariado.

La “hegemonía” cultural de las clases dominante sobre las sometidas es más eficaz que el enfrentamiento a “los aparatos represivos del estado” y como la hegemonía el poder la tiene por el control del sistema educativo, el catolicismo y los medios de comunicación, hay que ”tomar” esos centros de la hegemonía y ponerlos al servicio de la clase dominante, así el marxismo se impondrá por el control social.

Obteniendo la hegemonía,  se tiene la dirección intelectual y moral y el dominio del poder político, y así ser la clase hegemónica.

Uno de los principios de la propaganda de Goebbels es el de la simplificación y unificación del enemigo, el enemigo único: unificar todo en una sola idea para que sea mejor apercibido por las mentes más simples, y ahí orientar la propaganda. Para los comunistas italianos fué muy fácil decir los fascistas tras la guerra mundial, que anteriormente ellos habían formado el partido fascista, pues en ese momento lo demonizaron aunque fueran ellos mismos, y adelante.

Y como la progrez y la izquierda en España tiene el nulo valor intelectual que tiene, ni adaptaron la teoría al espacio, sino que adaptaron hasta las palabras italianas por su homofonía con las castellanas, y adelante: por eso el insulto es facha, algo que quizá fuera insultante para alguno de los que veían películas en el Cinema Paradiso. He utilizado las palabras mal traducidas o no traducidas por los manuales esos, y ahí tienes la explicación de cómo de una mala idea siempre se puede empeorar.

Y así tienes la explicación de la obsesión de la progrez por destrozar el sistema educativo, que lo han conseguido, por denigrar al catolicismo mediante la propaganda, que no lo han conseguido, y el intento de control social por todas partes al que estamos sometidos.

LLámame Loreta.

4 comentarios:

Interruptor dijo...

Tienes toda la razón. Pero por el camino que van, cumpliendo siempre y sin la más mínima excepción la Ley de Ignacio, están consiguiendo que cada día más gente comprenda que la palabra facha tiene un particular significado en español, que no es otro que el de persona inteligente, sensata y crítica. Como bien dices, se agotará de tanto usarla, y ya se está agotando porque está perdiendo su sentido despectivo.

Anónimo dijo...

Gracias, Sensei
;)
Meciendocunas.

Elena Lechuga dijo...

Don Ignacio; con su permiso, un enlace que me pareció interesante:
http://rodolfoserrano.blogspot.com/

Ignacio dijo...

Voy a ver