domingo, 28 de noviembre de 2010

Me gusta el olor a blog por las mañanas

En Good morning Vietnam el trepador arribista intenta vencer a Robín Williams y su programa de rock con un programa de polkas: no tiene ni gracia como Steve Urkel, y claro, se hunde, pero sigue empecinado en atender a “la mayoría silenciosa” que escucha sus polkas, pero no montan tanto follón como el rock y los soldados, que les gusta: en ese caso es que hay que educar a los soldados, que lo que pasa es que no tienen educación musical.

Era la época del diseño: todos eran diseñadores y todo el mundo sabía más que nadie de diseño y sobre todo sabían “lo que hay que hacer” como siempre; como nunca, y vía la inserción en los sistemas de burocracia empezaron a “premiar” a “los mejores” en cada campo: con ese execrable modo se acabó con la creatividad, pues nadie hace arte sino que intenta halagar al politicastro de turno; si bien los efectos perversos en la pintura, escultura y arquitectura se dan ahora a la vista, entonces se premiaba mediante los contratos en fiestas y saraos a los músicos “selectos” porque había que educar al “pueblo” que mientras tanto, pasaba de los coñazos pelmas que pretendían imponer: no pudieron imponerlos pero ahora resulta que ellos siempre fueron de los que había que ser, como  siempre. Han acabado imponiendo a los pelmas en el imaginario de la gente, vía contratos nacionales, autonómicos, locales y provinciales: como la estructura de la falange; ya sabéis, los del canon, prohibir internet, la SGAE y la ceja.

Museos llenos de basura, que se ha pagado a precio de oro y nada vale; dinero dilapidado en vividores de la murga progre que tan sólo se han constituido en gurús de sí mismos y de algunos amargados resilentes, y de sus hijos a los cuales han domesticado como progres de los setenta que van a luchar hasta la muerte contra el franquismo; pobres chavales.

¿Que consideración tienen de la creatividad? ¿a qué llaman arte? da auténtica pena, porque apenas saben redactar ni expresarse, y confunden los términos y las cosas, pero bueno, sus mamás encantadas, aunque a ellos la vida les va a resultar no dura: incomprensible, porque tienen que resetear y formatear y empezar de cero a comprender el mundo y eso, no es fácil, para nadie: lo del examen de conciencia duele.

 

El que no baila polka y le gusta el rock, facha.

3 comentarios:

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Es que somos todos unos ignorantes y necesitamos que haya alguien que nos dirija e instruya. Construyen (con perdón) un sistema educativo nefasto, estupidizan a la gente y luego intentan salvarnos por otros conductos. Y los que criticamos estas obviedades, amantes del rock, el tabaco y el vino, al paredón.
Eso nos pasa por haber estudiado.
Un abrazo.

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...
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