martes, 5 de octubre de 2010

Super flumina, per agrum

En el penal del Dueso se desarrolló el único idioma digno de ese nombre que tiene entidad junto al castellano en España; lo demás, entretenimientos: sólo en tal idioma y de ese modo se puede entender el rigor de los amores imposibles; sólo así se pudo escribir la imposible historia de amor de una tuerca del seis y un tornillo del nueve:
torcalirete, turpolireta.
Y sólo existe literatura en castellano porque así lo ha mandado la historia, que nada ha impedido nunca la creatividad ni el uso: si los escritores lo han decidido en castellano, ha sido en su albedrío y sólo es constatable la desaparición de un idioma en la península por la voluntad de las personas: el árabe desapareció de todo uso porque nadie lo quería ni ver, así de hartos acabaron; la deriva de los dialectos regionales patrios ha sido correcta hasta que se han empeñado en normalizarlo, obligarlo y estatuirlo en una estructura vertical impositiva: será la manera de que acaben con ellos y su riqueza, no se puede ordenar ningún lengüaje de arriba abajo inventando una normalización que sólo responde a un sistema frenopático de negación de la realidad y de voluntad de dominio e imposición; del mismo modo que se niega la naturaleza de la cultura e inventan un sistema referencial nuevo llamándolo memoria histórica para negar la historia y adecuar el pasado a una realidad que tienen voluntad de inventar, mor de imposible, ni la realidad se ajusta a sus deseos ni el pasado lo modifican aunque engañan a la gente: de ahí su violencia iracunda contra todo lo que configura la cultura y su avance, que nunca ha sido por oposición ni por negación; y no es casual que el mundo civilizado sea cristiano, ni que España sea católica, aunque yo no lo sea, se debe al catolicismo y tal se ha configurado el espacio y la organización, del sitio, de la sociedad, de la cultura y por eso hemos avanzado: el negar ahora al catolicismo además de ser una estupidez tan sólo frena el desarrollo cultural y niega a la persona, y así la realidad: esclavos encantados de serlo, que convocan huelgas contra unos patronos que son los de los libros de Dickens: convocan una huelga basándose en su estúpida percepción de una realidad paranoica que les justifica sus vidas, sus cargos, sus sueldos: la realidad está equivocada, porque no coincide con lo que yo digo, y es por esto que la actual ministra Bibiasna convocó un congreso de lengüaje feminista en Córdoba en el cual concluyeron que como es un idioma machista, había que hacer que el castellano no proviniera del latín: los viajes en el tiempo para modificar la realidad actual quedan muy bien en películas y comics, pero solo son eso, ficción, frontera que no han sabido delimitar en su configuración mental inmadura: dado que en la soberbia nos instalamos, sea pues la inmadurez, la mentira y la falacia ley: y van avanzando hasta más allá de la frontera del ridículo en el cual cualquier realidad imaginada vale más allá de la evidencia: no compraré botas chiruca porque se han emperrado en una campaña de publicidad por la red con un presunto conocedor del Camino de Santiago que mantiene, sostiene jura y perjura que realmente es producto de “algo anterior” claro que es algo anterior: la tierra ya estaba ahí cuando llegó la huesa a la catedral; la tierra ya estaba ahí cuando los católicos de todo el mundo civilizado echaron a andar a presentar respetos al apóstol; la tierra ya estaba ahí, y sobre esa tierra se empezaron a generar hospitales, catedrales, iglesias y ermitas, y simplemente porque la gente iba a Santiago a presentar sus respetos: ahora cuentan unas tonterías que puedes morirte de risa, pero en su ladina concepción de la “acción política” se han insertado en la estructura que había sido elaborada desde que en los 80 el cura del Cebreiro se empeñó en recuperarlo, y con los datos y vestigios, una vespa y un bote de pintura amarilla marcó el camino desde Roncesvalles: la gente volvió a echarse a peregrinar en masa, y en Navarra, Castilla y Galicia se generó un fenómeno de impacto económico cierto, y sólo eso han visto: hace 15 meses, en el albergue de Estella ya era evidente que los peregrinos eran tratados con hostilidad y se les malinformaba y maltrataba; forma parte del desdoro al catolicismo, mucha despectividad; en Logroño, el albergue pasó a ser dependiente de un organismo autonómico: hubo una plaga de chinches y muchísima gente puso denuncias sanitarias: anteriormente, nunca había sucedido; esa posibilidad no se dio hasta que los funcionarios burocratizan el camino: las salidas y accesos en las ciudades los han desdibujado y confundido para fastidiar a los peregrinos, y ahora, año santo, la caída de ingresos por peregrinos les está haciendo reaccionar: siguen emperrados en que sean peregrinos por lo civil, la gente, ya no va a esos albergues: frecuentan todas las iglesias y se enfadan si no están abiertas.
A nadie se le pide una profesión de fe para peregrinar,  pero si quieren vaciar de contenido la tierra de España, que está conformada con un riguroso estado de mezcla de tiempo, hombres, cultura y sistematizado por el catolicismo como repositorio de la esencia de la cultura, nos quedaremos sin catedrales ni peregrinos, y eso la gente no lo va a consentir, porque la esencia espiritual del hombre es la que lo lleva a peregrinar, que no a hacer deporte ni excursiones ni memeces ridículas: hasta los más fervorosos anticatólicos me han contado que algo habían pedido al santo, una vez allí. peregrinando: negar a las personas y su condición no es una buena estrategia. Y aunque crean que van ganando batallas, antes de empezar ya han perdido, y lo único que son es una molestia.
Queriendo controlar todo, van destruyendo lo elaborado, mientras llenan sus bolsillos con obsceno placer: la historia llamara a esta piara por su nombre, mientras tanto van haciendo pequeños daños y mantienen todo instalado en la confusión:´España seguirá siendo católica, y los peregrinos seguirán yendo a Santiago a ver al apóstol; los amargados y resentidos emperrados en negar lo evidente y apropiárselo como suyo, tan sólo son la hez de la sociedad que ahora domina, y que la gente acabará con eso, porque es una infamia los tiempos que nos están haciendo sufrir. Los peregrinos seguirán pasando: mientras ellos estén, habrá cada vez menos actividad económica: nadie apoya eso, que se vayan dando cuenta de que el progrecesismo no es nada más que inmadurez.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Para poder prostituir el camino de Santiago primero hay que olvidarlo, pues sino su falsificación resulta imposible.

Lo mismo acontece con los idiomas -que no dialectos regionales-. Para que los enemigos de España los puedan utilizar en contra de España, primero los gobiernos de España tuvieron que olvidarlos. Solo así, la falsificación de hoy resulta posible.

Basta estudiar un poco -sin rencor- la historia reciente de España (de 200 años para aquí) para comprobar como unos idiomas regionales ya heridos por los Borbones, la revolución liberal terminó por acuchillarlos aún no hace tanto tiempo y que el régimen del 18 de julio graciosamente apuntilló.

De hecho, el gallego siguió esa pendiente descendente hasta que solo dejó de ser mayoritario pasado ya la mitad del siglo XX.

Pero como siempre que se expulsa la naturaleza por una puerta termina volviendo por una ventana, en esta hora tan amarga de la historia de España, las cañas se vuelven lanzas, y aquellos idiomas españoles olvidados los revuelven contra España.

Basta estudiar la historia de Francia para tomar distancia de lo que ocurre en España, para aprender que la guillotina no cortó solo cabezas sino también las lenguas de Francia que pendían de aquellas cabezas. No hubo ningún deriva.

Ignacio dijo...

No entindo el último párrafo

Anónimo dijo...

Pues que Francia estaba llena de idiomas regionales porque era tan foral como España.

Pero el centralismo galicista de los Luises encerrando a la nobleza de los feudos en Versalles provocaron su prostitución con los ideales de la ilustración y con el tiempo mutó en una Revolución que laminó todos los idiomas regionales de Francia tan vigorosos (y mayoritarios) entonces como los españoles y que hoy son un triste de recuerdo.

El transfondo teológico de la aniquilación de las lenguas por la Revolución no son más que los cimientos necesarios para construir la otra Torre de Babel que ha de venir. Porque para construir la religión del hombre por el hombre, es decir alcanzar de nuevo el cielo en la Tierra, y hacerlo extensible a todo el Planeta hay que llegar a una lengua única para atrapar y atar a todos los moradores de la tierra en las tinieblas.

Ignacio dijo...

-Las lenguas y hablas peninsulares es ahora cuando están en trance de desaparición: desde que se las "protege" y se las enseña en vertical, imponiéndolas.

-Desaparecieron porque los hablantes las ningunearon, si desaparecian: nunca ningún gobierno ha acabado con un habla; fué cosa de moderneces.

-La cultura no es la naturaleza; la naturaleza es de la cultura; pero no son confundibles.

-La historia reciente de España es toda; apoyándonos sólo en un trozo podemos obviar la completitud.

-Francia, tan gabacha, no es comparable en absoluto a España: en nada; la algarabía gabacha que tu llamas revolución no es sino un alarido de brutalidad anticultural.


-No acabo de entender tu razonamiento con la torre de Babel, realmente.

Seneka dijo...

Pues yo, Ignacio, estoy ABSOLUTAMENTE de acuerdo con el amigo Anónimo, y no entiendo que es lo que tú no entiendes.

Por lo demás, no se trata de comparar Francia con España sino los procesos revolucionarios sufridos en ambos paises. Aparte de eso, Francia y España no son tan distintas.

Por último, siguiendo tu argumento, la normalización linguistica no debería ser un problema para la saludo de las lenguas peninsulares, puesto que el secreto está en la actitud de sus hablantes (el español/castellano se normaliza desde hace siglos y hasta hace poco estaba vivito y coleando).

Ignacio dijo...

Lo de la torre de Babel no lo entiendo, en serio; y quería hacerlo hablar: no me gusta que el blog sea solo mi esxpresión de las cosas; no se porque si no es radicalmente coincidente nadie dice nada, y esa explicación aporta bastante, nada mas.

Anónimo dijo...

Mire, si le doy el ejemplo de Francia es para que pueda desconectar sentimentalmente de la situación española. Porque ese sentimiento le nubla la razón al analizar la situación española.

Usted no quiere aprender. Tiene un prejuicio, es decir, un juicio previo que le lleva a decir cosas tan absurdas como que Francia no es comparable a España. Entonces, ¿qué es comparable a España? ¿Zambia, Japón o Islas Mauricio?

¿Lo entiende? Todas las cosas son comparables pues todas tienen entidad de modo que siempre se deben realizar analogías. La cuestión está en que análogas tienen que ser. Por eso decir que España no tiene relación con Francia es un auténtico disparate. Es tan disparatado que es meramente un prejuicio psicológico.

Como es un hecho verificable que antes de la revolución francesa había varios idiomas en Francia y ahora solo queda 1 usted tiene necesariamente que afirmar España no tiene nada que ver con Francia.

Aunque los ideales de aquella revolución francesa llegaran con Napoléon a España 20 años después manu militari. Fíjese bien que tan incomparable es España y Francia en sus destinos.

Yo le he dado una explicación argumentativa que empezó con los regalistas en Francia. En España empezó incluso antes ya con los Austrias aunque justo es reconocer que los Borbones que vinieron de Francia empeoraron la situación.

Usted meramente hace declaraciones pero no argumenta. Tiene que zafarse contra el argumento y no huir de él.

Porque está huyendo. Huye cuando dice obviedades como que la naturaleza no es la cultura y la cultura no es la naturaleza. Usted, si no tuviera un juicio previo, bien sabe a qué me estoy refiriendo. Y se contradice cuando dice que la historia de España es un todo pero usted elige quedarse con el periodo histórico reciente cuando se ha empezado a perseguir al castellano. Y termina diciendo cuestiones tan absurdas como que las lenguas desaparecen porque sus hablantes las ningunearon. Claro, como la religión católica. También desaparece porque los católicos la ningunearon. ¿Entiende usted lo que implica razonar? ¿ve usted la analogía?

Y no estoy siendo capcioso. Solo me toma la molestia de explicarle las cosas con el ánimo de que usted comprenda mejor el mundo que le rodea.

Yo entiendo que usted esté enfadado con los nacionalistas. Pero flaco favor se hace si usted no sustenta la crítica sobre la apariencia y no sobre la verdad.

Lo de Babel no se lo explico aunque me parece bastante claro como está expuesto. Pero no voy a perder el tiempo de discutir un argumento teológico cuando no está de acuerdo con un argumento natural. Así que aplíquese usted a este segundo si es que quiere que hablemos del primero.

Ojo, que yo no voto PP ni razono como ellos. ¿eh?

Ignacio dijo...

Yo no estoy enfadado con los nacionalistas: es más simple: con su actitud hacia las hablas y lenguas lo que hacen es destruirlas en vez de dejarlas a su albedrio que sería su auténtica preservación.

Nunca nada es por comparación ni por oposición; la dialectica y el razonamiento de opuestos nunca son válidos: las cosas si son son por sí mismas;la comparación es siempre justificación.

No sé si quiero aprender, en eso quizá tengas razón, pero no creo estar por abajo de ningun razonamiento.

La obviedad de la naturaleza de la cultura me ha llevado más de veinte años de estudio: si, quizá sea un poco simple.

A ver: el ninguneo a las hablas lo fué de los hablantes, no hubo ninguna imposición. Esa era la idea, se trataba de la pérdida de señas de identidad, y de como medran los vividores a cuenta de ello: a favor, y en contra.

No; imagino que no entiendo lo que implica razonar, la verdad, porque no sé a donde quieres llevar el escrito o tu argumentación, pero vamos, si a ti te vale, ahí queda.


Y no puedo desconectarme "sentimentalmente" de la situación española: la objetividad es un invento falaz.

Anónimo dijo...

¿Ve a qué me refiero cuando digo que usted huye?

Todavía no ha entrado a discutir por qué Francia es tan diferente de España. No quiere entrar. ¿lo entiende? Tiene que entrar usted a hacer de sofista -igual que antes- con observaciones que no vienen al cuento como "Nunca nada es por comparación ni por oposición".

Aquí se trata de conocer. Y para conocer o penetrar las cosas están las comparaciones para identificar rasgos comunes, diferentes y similares. Decir que algo no es comparable es una hejería cognoscitiva. Tiene que afinar introduciendo los límites de la comparación aunque por el pecado original sienta el llamado de la vagancia.

¿El ninguneo al catolicismo es de los católicos? ¿no ha habido ninguna imposición para que el catolicismo desaparezca? Ah, claro. Pensar analógicamente cuesta.

Razonar es fundamentalmente no huir de los argumentos. Ese es el primer paso. Mi argumentación está clara. Todavía no ha explicado por qué Francia no tiene nada que ver con España.

Y luego no me sea ingenuo. Cuando le pido que desconecte sentimentalmente a través del ejemplo de Francia es para que desconecte con respecto a España. Es decir, para que la razón domeñe a sus sentimientos españoles en la búsqueda de la verdad. No le estoy pidiendo que desconecte de la sentimentalidad en términos absolutos. Necesito sus sentimientos para que empujen a la potencia intelectiva en la búsqueda de la verdad.

Evidentemente usted es más listo de lo que escribe pero si usted no muestra una mínima empatia para discutir los temas no merece la pena seguir porque por cada sofisma en una frase que usted emplea yo tengo que escribir 5 líneas para desmontarlo. Y ya soy mayor para hacer este tipo de cosas.

Piense usted en lo que Seneka comentó. El percibió la cuestión perfectamente.

Y no me sea usted tan melodramático con aquello que le costó 20 años distinguir la naturaleza de la cultura. Seguro que si le costó 20 años los términos de la cuestión eran otros.

Ignacio dijo...

No; no huyo de nada; pero no voy a entrar a todos los trapos que pasan; sólo a los que yo tiro y según.

Me has llamado vago, lo cual es una imbecilidad, y hereje, lo cual no se si me honra.
Y una cosa me queda clara: la verdad es lo que tu dices; otra cosa es que no sé que es lo que dices. A lo mejor yo si se lo que digo en vez de andar insultando.

Y claro, tu eres quien piensa, analógicamente, digitalmente y astronómicamente, lso demás, no: yo me lo niegas; mira, lo siento pero has perdido todos los papeles ¿tenias alguno?

Anónimo dijo...

No le he llamado vago. He dicho que el pecado original es origen de la vagancia tanto intelectiva como volitiva, tanto de la tuya como de la mía porque el pecado original aplica a ambos, es decir tanto a los que hablan castellano como a los que no lo hablan.


Por eso las personas, en vez de simplificar, caen en reduccionismos cuando tratan los temas. Tu has caído en uno de ellos que es no comparar lo que es comparable en base a una obscura sofistería. Decir que España y Francia no son comparables cuando ambas son naciones es una herejía cognoscitiva. Si prefieres llámalo heterodoxia o error o como tu prefieras.

Si no te estuvieras tomando este diálogo por la tremenda sé que serías capaz de diferenciar lo que es herejía en sentido amplio y herejía en sentido estricto.

Evidentemente, yo utilicé el término herejía en sentido amplio puesto que lo acompañé de "cognoscitiva". E incluso, aunque no hubiera añadido "cognoscitiva" a herejía, todavía debería ser interpretada en sentido amplio porque es evidente que en este caso es una forma de hablar impropia por el contexto donde se articula la argumentación.

Se lo explicaré con un ejemplo. Si estamos hablando de una preposición religiosa con la que estoy en desacuerdo y le llamo hereje, le estoy catalogando como tal en sentido estricto y lo estoy expresando apropiadamente, aunque el hereje pueda serlo hasta yo y usted el que está acertado.

Si en otro contexto -que no es el religioso- le llamo hereje, se lo estoy llamando en sentido amplio (es decir, que está usted manteniendo un error) pero además lo hago en sentido impropio porque hereje se utiliza en un contexto religioso...etc.

Pero es que además añadí "cognoscitivo" para que no lo malinterpretara. Ya veo que no fue suficiente. Usted está tan susceptible que tendré siempre que hablarle en propiedad.

Así que yo ni le llamé hereje en sentido estricto ni le acusé de vago.

Y claro que huyes. Si lo sabre yo que me paso la vida huyendo.

Para pensar analógicamente o comparativamente no tienes que ser yo. Basta que seas tú y empieces a comparar las igualdades, las desigualdades, las similitudes, las verosimilitudes...etc entre Francia y España. Pero es que no quieres arrancar. Lo tuyo no es una objeción intelectiva. Es volitiva. Y no quieres arrancar porque sabes que te podría llevar por sendas que no terminaran en ese juicio previo que ya has dictado sin escuchar a este abogado defensor.

Eres muy bueno en lógica. Pero es que si a la lógica no la alimentas con datos descontaminados no te va a llevar a conclusiones correctas.

Así que nada, recojamos los papeles y volvamos a empezar. Tiene pendiente explicar por qué lo que ocurre en Francia no se parece a lo que ocurre en España. Y debería justificarlo por este orden: plano teológico, plano filosófico, plano jurídico, plano político, plano socioeconómico y plano geográfico.

Ignacio dijo...

Me da la impresión de que te has liado; yo no hago deberes ni consiento que me los pongan; si te interesa algo de loque yo hago, pues el libro con su refrencia lo tienes en la columna derecha, de momento es el último a la venta; pero yo ni paso exámenes ni los admito: pocos habrá con los que hable de tu; pro nivel, y por voluntad, que al fin y al cabo no tengo porque justificarme.

Y desde luego, creo que debes empezar a aprender a diferenciar las lecturas, me temo: aqui solo es el lado correcto de la galaxia, lo de la verdad absoluta es en otro asteroide.