jueves, 29 de abril de 2010

Necesarias reparaciones antifranquistas

La paliza debe ser reivindicada; por lo cual comienzo una campaña oficial para elevar una estatua a la señora que recibió la paliza

-en San Sebastián por decir zorionak.

-En Barcelona por decir si us plau.

-En Valencia decir grasies.

Y otras variantes en otras ciudades: en todos los casos, en que la pobre señora recibió una paliza por parte de un malvado guardia civil durante el franquismo, dada la muestra no solo de antiautonomías sino también de machismo y de un poco de manía a la pobre señora, porque en cada ciudad que la pillaba, la pobre señora saludaba educada, y el guardia civil la pateaba: razón por la cual comenzamos una colecta para elevar una estatua a la “Señora pateada por el guardia civil por decir algo en el dialecto más a mano” y así empezar a acabar con los restos del franquismo.

Del mismo modo instaremos al fiscal más a mano a que investigue si el guardia civil en cuestión no era Chuk Norris disfrazado.

Esta iniciativa solidaria de reparación de la memoria histórica la encajamos junto a nuestra colecta para la estatua a la catedrática de física de la cual tan agradecidos están, sobre todo el claustro de la universidad politécnica de Valencia.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me parece bien te se descojone usted de esa señora. Yo no.

Yo, si quiere, le presento in situ a un tío mío al que le falta un ojo, perdido a los 4 años, por decirle "Bon día" a un picoleto de los de antes, el cual, poco antes y después de la hostia bien dada a mi tío, le había repartido unas cuantas a su padre, mi abuelo, por anarquista.

Meciendocunasenplenoberserk.

Ignacio dijo...

Es que esa historia la vuelven a sacar, lo siento pero es muy topiquera; a ti te conozco, pero es muy inverposimil.

Anónimo dijo...

Es que usted no es de un pueblo donde ademas de rojos, eran extranjeros según el régimen. Buñol no es mi pueblo. Aunque alguno habla valenciano, son los menos. Imagínese un pueblo como el mío, donde el 100% hablaba valenciano, y algún viejecito, en el 40, no entendía el castellano. El picoleto más cabreado soltado al cuartelillo de turno, y de Guadalara, para más INRI, Castilla profunda.

Palizas todas las semanas (Éstas las daba él y un hijo de puta del pueblo cuyos nietos son grandes amigos míos, cosas de la memoria historica y del buen perdón/olvido afortunadamente), paseillos contínuos para acojonar, y al hijo del anarquista, hostia al canto por levantarse del suelo en plena calle y decirle "Bon día".

De todas formas, usted sabe que yo soy del perdón, y del olvido. España no merece tanto recuerdo y continuidad de actos e ideales de esa generación de descerebrados(Todos). Mi abuelo me enseñó a perdonar, y si algo tenía aquel hombre, fué que a pesar de las palizas recibidas, nunca dejo de ser anarquísta, y nunca dejo de cagarse en la puta que parió a socialistas, comunistas, falangistas, nacionalcatólicos y otros anarquístas a los cuales los hacía (Él mismo se hacía) culpables de la enésima vez que esto se iba al garete, como creo voy a pensar yo cuando volvamos a repetir la historia.

Un saludo

Meciendocunas

Ignacio dijo...

Pudo darse un caso, esporádico; pero eso de que sea un caso repetido por toda la nación suena a rumor extendido como la autoestopista de la curva.

Dhavar dijo...

Tu abuelo fue anarquista...gente que no tenía reparos en poner bombas y cargarse paseantes.Gente estupenda, vamos. Y ahora vendría una anécdota llena de colorido donde un anarquista hace una barbaridad...y luego tú cuentas otra con un falangista...lo increíble no es sólo el revival, sino el nivel del revival.Revival ha habido siempre, que lo llaman Historia y sobre la guerra civil hay publicados más de 19.000! libros.
En fin...

Anónimo dijo...

Eres tú el que me cuenta a mi que mi abuelo no tenía reparos en poner bombas, por tanto no me vengas con rollos de que si despues hablo yo de falangistas y tal. Si puso bombas, nunca me lo contó. Era anarquista y católico, ya ves. Y sus primos, falangistas, y dos primas, escondidas durante 4 meses en el cobertizo para que los comunistas no se la cargaran, monjas. Y es que la memoria hostórica no es solo malos contra buenos, rojos contra fachas y tal. Esa guerra, en mi familia, se vivió repleta de historias humanas y españolas hasta la médula.

Y no fue un caso esporádico. A mi padre le labaron la boca con jabón. A los niños, los profesores les repartían caramelos (Hostias) por el simple hecho de dirigirse a ellos en Valenciano.

Sí, fueron pocos años, porque el Frnaquismo fué poco a poco quitandose de en medio a esos tontos útiles. Todo sistema los tiene. Y si alguno quedó más allá del 60, fué muy muy muy puntual. Aún así, del 40 al 60 van veinte años de mala baba.

Tambien te puedo contar como iban los muertos de hambre colonos de castilla por las calles de pueblos donde nadie hablaba el castellano. Se sentían primero extraños, para después, por sus cojones y con la bendición del régimen, pretender obligar a todo dios en esos pueblos a hablar y dirigirse a esa gente en castellano. Ya ves, unos muertos de hambre tan rojos y represaliados como los otros, pero más cerrados de mollera y poco dispuestos a integrarse como lo son hoy los musulmanes. ¿Quieres que hablemos de ello?

Vivir en una zona tan compleja como es Valencia es lo que tiene. Hay de todo lo de todos y encima vamso de vuelta con todo lo demás.