jueves, 26 de marzo de 2009

En el vigor de la noche

Mientras hablaba con Vic Barrier (meatman) con la intención de escribir sus hazañas para la posteridad, paseábamos la noche Valenciana.Cuando se fue a sus quehaceres de superhéroe, volví a mi casa. Solo.

En los contenedores de Mercadona se agolpaba la gente sacando bolsas; al girar la esquina me paró la policía, mientras los de los contenedores miraban, continuaron sus faenas mientras yo con los bolsillos vacios, sin chaqueta, las manos apoyadas en la pared y las piernas abiertas “solo es un momento” esperaba a que acabaran: desde la otra esquina de la puerta de mercadona, los camellos habituales miraban el espectáculo; mientras tomaban algo; los bares abiertos fuera de su horario legal continuaban sirviendo copas, en zona zas, la policía nacional me tenía de piernas abiertas las manos apoyadas en la pared mientras repasaban hasta el forro de mi chaqueta.

Con apariencia de educación,de éstos que creen hablar bien porque dicen usted pero no dan para mucho mas, aunque con cierta fría cordialidad, no fueron desagradables ni molestos conmigo. Una vez investigado y cacheado, me dejaron ir. Tampoco puedo hablar mal de estos; mientras tanto pasaron y miraron coches de policía de todos los cuerpos que pululan por Valencia interesándose por el asunto.

Enfrente el bar seguía abierto, los que medraban en los contenedores de basura de mercadona seguían haciéndolo, los camellos habituales tomaban sus cosas, y yo me fui a mi casa.

La luna en el mar riela.

La que nos va a caer encima, madre mía.

8 comentarios:

Miss Perseidas dijo...

la que nos va a caer, será gorda gorda.

De verdad te cachearon? a mi nunca me paran ni ná, no es nada emocionante...

Ignacio dijo...

no te arredro las ganancias

Yoni dijo...

Yo sufrí algo parecido pero peor, hace tres años nuy cerca de la calle Montera de Madrid, al lado de la Gran Vía. Esperaba a una amiga en el coche cuando cuatro municipales me conminaron a salir, me empujaron, me sujetaron como si fuese un peligroso terrorista con las manos en el coche y las piernas abiertas, incluidos algún golpe y empujón cuando intenté zafarme e insultarles del cabreo que tenía. Todo observado atentamente y sin preocupación por los habituales de la zona, putas, chulos, traficantes de todas las razas y colores. Después de registrar el coche a fondo y de comprobar la documentación se fueron. Habían cumplido su deber, supongo. Los muchísimos delincuentes multiculturales de la zona que observaron el hecho se partieron la polla por dentro y confirmaron la sospecha de que los españoles somos idiotas y de que nos merecemos lo que nos pasa y pasará. Dos años más de crisis y esto va a parecer Johannesburgo, con la policía cipaya persiguiendo a los blancos opresores en medio del caos generalizado.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Es triste pero tan real como la vida misma.
Lo que estais comentando, la que nos va a caer será...
Un abrazo.

ZP Nunca Mais dijo...

El asunto pinta mal y yo tendre que andarme también con cuidado dadas mis circunstancias blogueras.

o s a k a dijo...

pero mal mal mal

n a c o
semequitanlasganas

Mary White dijo...

Esto son los tiempos de guardar aceite para las lámparas, en silencio.

Peggy dijo...

Vaya , mal trago nocturno .
A mi el que me tiene alucinada es Vic Barrier ,Sr de la Galaxia a ver si nos cuenta alguna de sus andanzas de heroe