lunes, 17 de noviembre de 2008

No perdemos la manía de tener esperanza

Pero es que no da para más: en una sociedad de mojigatería, cursis redomados, petimetres, corrección política y demás zarandajas para enmascarar una aberrante realidad que acaba por machacar la esencia íntima de la gente, hay una enorme confusión, hacia la sociedad de la persona, hacia la persona de sí misma, hacia un entorno que a fuer de hostil se ha vuelto el enemigo: la repugnante socialdemocracia ha conseguido que la gente sea esclava de una cosmética que constituyen en su leyenda personal, dejando la persona colgada:  en algún lado vive su leyenda personal recubierta de cosmética social, y se olvida al hombre: no hay hombres, hay productos más o menos elaborados de leyendas personales, y en cuanto hay inquietudes todos se protegen: sea la moda, sea el titulo o el colegio profesional; sea lo que sea. La religión para muchos es sólo un refugio; y muchos invocan  a Dios con verdadera osadía; no digamos ya aquellos que creen ser ungidos o que hablan en nombre de Dios. España necesita gente que por si misma se labre, curta, acierte, yerre, suba o baje, se hunda o triunfe, y sepan asumirse a sí mismos: no vale pensar en la desgracia que “será la voluntad de Dios” o  culpar a Dios, ni en los aciertos pensar que Dios me protege: Si Dios existe, él sabrá lo que hace: es una osadía pensar cual es el designio que nos es dado, y simplemente hay que vivir la vida con las cuatro reglas: pensar en “la voluntad de Dios” es creer que estamos a la suficiente altura como para poder interpretar la omnisciencia: y no, yo no doy para eso, ni creo que nadie: esconderse en la religión o en la fe como suma culpa o suma de bondades y falsas humildades es cobardía: cada hombre ha de ser por si para la humanidad, y Dios dirá, cuando haya de decir, que no soy quien para llegar tan alto, ni creo que nadie estemos en condiciones de elevar  la asunción de nuestros actos, y sobre todo asumamos que no asumimos este repugnante estado socialdemócrata que cuatro soberbios imponen y acatamos, con excusas: hay que reventar este sistema, en el nombre de nosotros mismos, las cosas de Dios él dirá si ha de decir, pero esto son cosas de hombres y esto no da para mas, no da para amar, y no podemos esperar que aparezca alguien divino.

Porque necesitamos ser libres para poder soñar: porque sueño, no soy como ellos.*

*pequeño homenaje tubular a Dhavar.

19 comentarios:

o s a k a dijo...

¡¡AHORA lo entiendo!!

estoy totalmente de acuerdo, es el momento de reventar el sistema, pero no en nombre de una revolución, sino de la verdadera evolución del individuo, como ser libre, ético y social.

n a c o
nowistherightime

Jesús T.A. dijo...

Ignacio, totalmente de acuerdo en que hay que asumir la responsabilidad, en no ocultarse tras el altar... totalmente de acuerdo en buscar lo genuino de uno mismo y evitar lo cosmético... pero lo más genuino del hombre es que somos Hijos de Dios.

Por eso, partiendo de la premisa de la libertad del hombre, un cristiano no debe olvidar que TODOS estamos llamados a conocer Su voluntad y a cumplirla, aunque sólo algunos la busquen y sólo una parte de los que la busquen, la llegue a encontrar.

Para un cristiano no hay compartimentos estancos: el hombre depende de Dios y está llamado a cumplir Su voluntad en la familia, en el trabajo, en la política... Pensar que podemos vivir con independencia de Dios sería secundar el "non serviam" de Satanás, "reencarnado" en todas esas revoluciones que enfrentaron al trabajador con la empresa, al hombre con la mujer, a los jóvenes con los mayores...

La lucha (y en la política sobre todo) empieza por servir y por vencerse a sí mismo, a veces empieza por vencer ese lado más "genuino" de sí... y otras veces precisamente por apalancarse en él, en aras del Bien Común.

Un saludo.

Ignacio dijo...

Yo no se mas que como debo actuar para no hacerlo mal; de ahí a pensar cual es la voluntad de Dios hay un paso que yo no doy: la soberbia.

Jesús T.A. dijo...

Ignacio, el que se centra en el imperativo categórico tiene más riesgo de caer en la soberbia porque el fundamento de su vida está en su capacidad para discernir y en su fuerza volitiva para ejecutar lo que ha visto.

El que busca SINCERAMENTE la Voluntad de Dios tiene "fuentes" para llegar y "medios" para ayudarle. El que asume esta opción debe humillar frecuentemente el juicio, estar a lo que debe, hablar a tiempo y a destiempo, hacer muchas cosas que no apetecen, privarse de otras que apeteciéndole no convienen y pedir ayuda para empujar una voluntad que se sabe débil. Eso no es soberbia.

Otra cosa muy distinta es "echar cargas pesadas" sobre las espaldas ajenas. Eso sería instrumentalizar la Fe y estaríamos hablando de "otra película".

Ignacio dijo...

Si:
pero es privado, de la persona, no socializable: la religión es social; su práctica y la fe íntimas.

Jesús T.A. dijo...

"Id al mundo entero y predicad el Evangelio".
Es una experiencia íntima que se debe participar socialmente.

Ignacio dijo...

a ver: yo doy por supuesto que la cultura existe y está al alcance de todos; y antes de dar a conocer la verdad la habré de conocer yo: y a la altura de San Pablo, no estoy; bastante hago cono conocer las escrituras y aprender cada día algo: debo mejorarme yo, y los demas, si puedo hacer algo, lo primero sea no equivocarlos.

Anónimo dijo...

Creo te ayudaria leer "El teologo responde" ,disiparias tus dudas .

http://www.teologoresponde.com.ar/pagpub.asp?page=7#V

Ignacio dijo...

Yo no tengo dudas. Y lo que no solvente San Pablo o el Evangelio, la verdad.......

Uno es un clásico.

Dhavar dijo...

E iré a descansar, entre dos palabras, en el valle de los avasallados.

Anónimo dijo...

de nuevo, estoy contigo, Ignacio: uno casi siempre sabe cuándo se está comportando bien y cuando está siendo un miserable

n a c o
deconciencia

Dhavar dijo...

Veo con preocupación en algunos comentarios el conocido apotegma "contra soberbia, obediencia", magnífico aparejo de cadenas con siglos de eficacia.

Ignacio dijo...

Ahí le has dado

Jesús T.A. dijo...

La ventaja de la imaginación es que uno puede pintarle cadenas hasta a un águila imperial y “manumitir” hasta los vagones del AVE. Sin embargo, las cadenas que realmente retienen y limitan, se enganchan según a quién rindas tu obediencia (sólo a tu criterio, al poder establecido o fundamentalmente a Dios); y cada uno en la vida decide libremente si obedece a la Autoridad, si obedece al Poder en todo caso o si se revela contra todo bicho viviente porque su juicio es la única ratio sobre la faz de la Tierra.

Antes de decidir, todos éramos igual de libres, después de adoptar esta decisión, no. Nos debemos:
- A la "Autoritas", verdad socialmente reconocida. El que opta por la Verdad, se alinea con su propia conveniencia, asegura su libertad y participa en la construcción del Bien Común.
- A la "Potestas", fuerza socialmente reconocida, que puede estar enfrentada con la Autoridad. Quien obedece al poder inicuo, se ata a las cadenas de la represión totalitaria, incluso en un Estado “de libertades” formales.
- Al propio juicio y voluntad, como fuentes necesarias de la verdad y del bien. Esta pleitesía sí que es la garantía del sumo desastre porque del “non serviam”, arranca un aherrojamiento interno mucho más grave aún que la sumisión al poder inicuo.

¿Siglos de eficacia? ¡Qué va! La obediencia a Dios tiene una eficacia que va mucho más allá: es para toda la Eternidad.

Dhavar dijo...

Es que tu juicio es, efectivamente,la única ratio de la que dispones para juzgar la realidad.Puedes usarlo o someterte al de otro.Y si sutituyes esas enormes abstracciones Dios,Potestas, etc.por las personas que las encarnan en realidad, la disyuntiva es la misma:O tu juicio o el de Pepito,sea Pepito El Papa,El Rey o quien sea (O Dios, aún peor, Pepito pretende que su juicio es uno con el de Dios - y aún hablan de soberbia!)

Jesús T.A. dijo...

La concreción de muchas de tus "abstracciones" se realizará en el Valle de Josafat...

¿Quién ha dicho que mi juicio es uno con el de Dios? Todo lo contrario: intento conocerlo (a veces dificil de conocer) para aceptarlo (a veces dificil de aceptar) y no siempre lo consigo...

Esta pequeña manipulación es más propia de Enric Sopena ;-)

¿SOBERBIA? = "TU JUICIO ES, EFECTIVAMENTE LA ÚNICA RATIO..."

Si eso fuera cierto no seríamos personas que escuchamos, valoramos las ideas y los consejos de los demás, matizamos nuestro parecer, rectificamos... seríamos como una radio, que comunica de forma unidireccional y siempre en la misma sintonía.

Dhavar dijo...

Tu juicio es lo único que dispones para juzgar como tus oídos lo único que tienes para oír.Que valores, matices,etc, no añade ni una coma a lo dicho.
Cómo se treve el Papa, por ejemplo , a decir que "sabe" cúal es la voluntad de Dios?Un pequeño ejemplo no ya de la soberbia sino de la astucia de Pepito.(además del clásico circulus in probando:Soy el papa porque esa es la voluntad de dios y sé cúal es la voluntad de Dios porque soy el Papa)

Jesús T.A. dijo...

Entiendo que no entiendas lo del Papa .“Lo que atéis en la Tierra quedará atado en el Cielo…”, “…tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia…” Pero aunque no lo entiendas, no es un “circulus in probando” por dos motivos: primero porque el Papa fundamentalmente conoce de la voluntad de Dios por lo que ha sido revelado (aunque no sólo por eso) y en segundo lugar porque yo no trato de “probar” nada sino de manifestar mi “creencia”.

Quien no cree, por axioma “no cree” pero para quien sí cree, va todo en paquete porque en una cuestión tan esencial no tendría sentido que la Verdad fuera aderezada de abundantes falsedades: o es mentira o es verdad.

Por cierto, que si tú acusas de impostura al Papa, eres tú quien tiene la carga de la prueba. Lo contrario se llama “probatio diabólica”, vamos que procesal y moralmente sería bastante jodido que uno tuviera que ir demostrando a todas horas que es inocente.

¿Has investigado históricamente para confirmar que existió Cristóbal Colón, Felipe II…? ¿Has llegado a comprobar todos los teoremas que has tomado por ciertos en tu etapa de colegial? ¿Crees que es cierto que ZP acaba de pasar por Washington o piensas que la prensa ha realizado un montaje con Photoshop y que los telediarios los apañan con “realidad virtual”? ¿Te has hecho la prueba de paternidad o simplemente crees que tus progenitores sean tales?, etc.

Todo este mosaico de confianza mediática, escolar, familiar, social... (más o menos merecida) no depende de “tu juicio”, ni de lo que te ha llegado “por tus sentidos”: son pequeños y grandes actos de “fe” humana.

Sin una confianza ponderada en ciertas fuentes (esa ponderación es algo MUY CONCRETO que se llama autoridad), no sabríamos más que una pequeña parte de lo que pasa en nuestra casa... …y con dificultad.

En el ámbito moral pasa lo mismo; yo (como tantos), tengo muy claro cuáles son las fuentes de mi confianza.

Ignacio dijo...

No entro en vuestra polémica , pero sólo una cosa: exista o no Dios, los patrones de comportamiento son los que son; si el referente siempre ha de estar presente es por alguna razón, que no siempre ha de per se tener que ser buena.