viernes, 24 de octubre de 2008

Dhavar

Las taxonomías siempre son engañosas; nadie clarifica nada, tan sólo nos clarificamos ante nosotros para entender de algún modo nuestro ser, la realidad y una que pasa por ahí. Nacimos en el momento idóneo para haber echado a correr pero nos faltó lucidez, y nuestros recuerdos nos condicionan porque elaboramos nuestro ser, conciencia e historia no sólo por lo aprendido sino sobre todo por la trayectoria pasada, y el impacto, que si bien es mensurable por el tamaño de la cicatriz, nunca es cuantificable: algunos fechamos nuestra vida en base a bandas sonoras y momentos musicales, algunos necesitan estabular una secuencia musical acorde a la leyenda personal que se elaboran y en base a eso deciden unas músicas u otras, según el ringo rango que quieren creerse que tienen merecen y se regodean; otros tan sólo hemos vivido y en ello nos ha venido la banda sonora: algunos hemos hecho nuestra vida mal que bien, otros sólo han sido parte de la oleada; cada cual decide: si aspira a un puesto social o a un puesto personal en uno mismo que siempre es más duro de conocer y reconocer. Cada cual elije, su propio fracaso o un fracaso disuelto en una amalgama social, con lecturas tribales, músicas tribales, ceremoniales de fin de semana y formas sociales adecuadas al rigor de la tribu elegida: no son mejores; no son como otros, tampoco son peores, pero el encorsetamiento en sociedad anquilosa a la gente, y pocos son los que sobreviven con lucidez; en fin, al cabo nadie es mejor: sólo que algunos de algunas cosas las hemos sentido más, vivido más cerca o indagado mejor: el conocimiento de la música no es lineal; nunca: es imposible. Fuimos creciendo mientras escuchábamos la banda pasar (y no tocaban canciones de amor) y oíamos en altavoces imposibles música en las ferias: Eva María se fué, buscando el sol de la playa. A saber en que asilo está, si aun vive. De ahí empezó la curiosidad: porque había que hacer bailes, y el panorama era complicado……con la edad ahora he sustanciado venganzas del pasado en mi discoteca encantadoras; a todo esto, nacía cuando empezábamos a agotar las discotecas el sonido filadelfia: la música disco debe volver por sus fueros,porque lo que se oye por ahí da auténtica pena, sic transit Gloria Gaynor.

Yo empecé a saber lo que era el jazz a raíz de que mientras en las discotecas sonaba el Born to be alive me hice con una cinta de cassette (Dios y yo sabemos el precio que tuve que pagar por todas esas cosas) con la banda sonora del último tango en Paris: mejor música que película, por todas partes, y ahí me enganché al sonido del saxofón y a Barbieri: por aquel entonces el panorama ya estaba lleno de Pink Floyd y tubular bells; los escogidos sabían de la existencia de los rollings y del made in japan: empezaba la fiesta, y el que se acuerde de todo es que no la vivió adecuadamente. El detonante en aquel marasmo que andábamos montando que era lo que se llamo los ochenta fué la publicación de un disco de Return to forever, la banda de Chik Corea, que nunca estuvo en la guerra como Keith Jarrett y otros pero que era el nuevo “jazz” que venía, ¿What game shall we play today? marcó una época: era de fácil audición y agradable: dejaban la percusión a Airto Moreira y Flora Purim, que se encajaban en el jazz desde el furor de la MPB; no lo oías como castigo, que era la impresión que muchos tenían con el jazz aunque montaban festivales por todas partes de jazz como queriendo ser la vanguardia de todo, se había muerto Franco, y creían que podían inventar la realidad. Llegó entonces el furor por estar delante, por saberlo y tenerlo y todo el mundo era declarado intelectual sabía mucho de jazz y todo eso: ni tenían ni puta idea, ni la tienen ahora. Porque una película esencialmente de jazz era Blade Runner, un tema chillante entre Miles Davis y Barbieri, con la dirección de Carla Bley y filmado por Ford Coppola, que aunque no fue así, se desquitó adecuadamente con One From the heart. Escape de Nueva York, aquellas películas eran esencialmente jazz en sí mismas.

Ibamos creciendo indagando y expectantes a todo: si un viaje, si un disco; mi colección fue enajenada en Ibiza, otra mangancia para el almario; tenía todo ECM en vinilo, tengo todo ECM en memoria flash ahora, los discos no conllevan la escucha, ni la comprensión. y a partir de ahí, sin ningún tipo de criterio todo era oído y descubierto: el jazz me hizo comprender que nada comprendería, pero me acompañó, Escuché a Pastorius en Vitoria y a Miles Davis en San Sebastián (por aquel entonces sansestabién y una adecuada cabellera roja rizada) donde coincidí con Mc Laughlin al lado escuchando a Chik Corea (de lo que pasó después, quedaron las botellas vacías en Hendaya) pero mezclo años y festivales; aquello fue decayendo, entonces había aparecido I y las cosas tomaban carices siniestros: las familias a veces son peor que la Santa Compaña, siniestros, lúgubres, amargados, deplorables. Por primera vez en mi vida escuché tocar el piano con sentido del humor: era Carla Bley.Se colocó en mi almario desde aquel momento con esa melena rubia, con esa rotundidad y sabiduria; la descubrí allí; que gran hallazgo, para mi.

Comprendí pronto un error taxonómico ineluctable: no se podía entender la historia contemporánea sin saber de jazz, no se podía saber música si la separabas de su tiempo, y lo más grave, el jazz nunca nació, ni fue inventado hasta que no fue mas que una marca comercial. Y ahora la Winehouse vuelve por los fueros; esa chica vale. Tengo la certeza presciente, y por tanto no certificable que cuando los negros sabían que alguno iba a abandonar la esclavitud por la vía de coge el camino y corre, o lo habían organizado en fugas, cantaban el When the Saints go marchin’in pero no sistematizaron su canto hasta que empezaron a hacerlo en sus ratos libres donde podían: en la iglesia, y eso condicionó formas: el Blues originario llevó al gospel, de canto y formación coral; pero el Blues ya existía: una estructura de doce compases con las blue notes: alteraciones de la tercera y séptima nota de la escala, que es la fechación primera de que algo nuevo estaba ahí. Se marca así la diferencia, eso es lo que define algo nuevo respecto a lo que ya había, simplemente la blue nota dió lugar a todo: y así hasta hoy.

Si te fijas en las películas,en todos los entierros de San Luis que siempre pasan por Bourbon Street llevan en la banda que pasa un piano, siempre: En San Luís en la década de 1870 aparece el ragtime: la mano izquierda toca un ritmo regular, y la derecha hace un ritmo sincopado usando las Blue Notes: condicionó la música de baile europea, las marchas militares…la cosa estaba claro que ya estaba en marcha, difundiéndose en rollos de pianola, y Jerry Roll Morton se proclamó inventor del Jazz. Bueno, esas proclamaciones sólo me indican que el jazz estaba ahí, y luego, siguió. El barrio se llamaba Storyville, barrio que fue clausurado,porque el jazz estaba naciendo entre putas drogas y alcohol, y al clausurar el barrio la infección se expandió: a Chicago, y a Nueva York.

Y como de imbéciles nunca hemos estado libres, algún cerebro decidió que la gente no debía beber alcohol: en los bares clandestinos se lió la que se lió, bien narrado el aspecto social en Cotton Club; se define entonces el “jazz tradicional” el sistema canónico da su mas heterodoxo representante: Luis Armstrong. Pero lo que se llevaba eran las orquestas, las grandes orquestas con mucho “armamento” donde empiezan por su natural funcionar a despuntar los solistas, Armstrong, Coleman Hawkins, la orquesta de Fletcher Henderson, y la que pasó a los anales: la orquesta de Duke Ellington. Que era la oficial del Cotton club.

Los rags estaban escritos: no cabía la improvisación: melodía sincopada, bajo armónico no sincopado, estructura de canción de 16/32 compases, y ritmo de dos por cuatro o cuatro por cuatro (dieciseis) en 1921 mientras nacía mi padre, Carolina Shout de Jhonson determina la formación y la vida de Duke Ellington y marca ya distancias con las composiciones de rollos de pianola. Art Tatum y Thelonius Monk son deudores aun de ello. Con Satin Doll Duke Ellington marca un gran éxito: esa canción es la que “tuneó” el conocido degenerado aquel de la Orquesta Mondragón contando la historia de un pederasta, aunque en los mediados ochenta nos parecía que resultaba gracioso hacer una canción del “hombre de los caramelos” ahora maldita la gracia que le vemos, y claro que era buena, es Satin Doll.

Para mi El concierto de Aranjuez siempre es la versión de Jim Hall, mi casa mis estudios, el karate y el café, el alcohol y los desmadres, la vida sigue en pie: el poeta con cara de niño nunca lo pudieron tumbar. Lo alternaba con el Köln concert, la vida iba a fluir sorprendiendo. Por aquel entonces me di cuenta de que era huérfano viendo escaparse mi vida en todas partes: los buitres, en su rama. Empece a frecuentar festivales de jazz, y alrededores.

En algún concierto de los que emite la dos está una gala de Ella Fitzgerald en Vitoria en la cual, sin salirse de la melodía dice “oiga señor; por favor” el señor era yo que con mi vieja máquina estaba haciendo fotos: dejé de hacerlo, no por la riña tan discreta, sino por la elegante presencia: eso es una señora. (nada que ver con lo que llevé al altar) y salió de una orquesta: porque en medio de la depresión del 29 además de los hermanos Marx, el jazz fué esencial para la gente: las orquestas de jazz eran ya una realidad establecida en todo USA, y apareció Count Basie, orquesta tenida en la más alta consideración, y de esas orquestas salían solistas: Gene Krupa, Coleman Hawkins, Art Tatum, Fats Waller…….Aparecen por la misma lógica los hot clubs, donde la catarsis musical es alentada en plena depresión. Ella Fitzgerald saca de recurso técnico el "scat", forma vocal basada en sílabas onomatopéyicas (ya utilizada por Louis Armstrong) (su bi du bidu….)que permite competir con la improvisación instrumental. aparecen las figuras del jazz vocal: Billlie Holiday, con un estilo más intimista y Sarah Vaughan, la cantante más emblemática del bebop, como Carmen McRae es la más olvidada.

El quinteto es la forma más usada en los hot club: en el hot club de Francia Django Reinhardt y Stephane Grapelli crean escuela y fama. Se permite el alcohol, y en las orquestas ya hay demasiados blancos: en ese momento se fecha la mainstream del jazz. Aparecen en la orquestas Billie Holiday y Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan, Carmen Mcrae….y llegó la guerra mundial: las orquestas se atomizaron, por la movilización sobre todo, aunque un fenómeno había empezado a suceder: elementos como Dizzy Gillespie llenaban el breve suyo a ritmo furioso cambiando y llenando de ideas armónicas ese lapso: Dizzy, y Charlie Parker.

Vuelven a las raíces de la blue nota para desde ahí proyectarse con una nueva creatividad; Thelonius Monk adapta el piano al bebop, Charles Mingus al contrabajo y Miles Davis con la trompeta entre otros muchos. Casi nadie.

La crisis de postguerra había acabado con las grandes orquestas. Teddy Hill en 1940 había abierto un club que abría cuando cerraban los demás; allí nacen las jam sessions, donde todos dan rienda suelta a su creatividad “después” de haber actuado, y en el Minton’s playhouse nace el bebop, invento creado entre Parker y Gillespie; temas disonantes, melodías con saltos… había nacido el bebop, y en ese momento ya había bastantes para ser estrellas: Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk, Charlie Christian, Bud Powell o Kenny Clarke..es una nómina que por difusión genética llega hasta hoy: con la parte rítmica individualizada, una falsa polirritmia, fraseo rápido e corcheas y semicorcheas, tempos rápidos, y predominan los solos individuales: estamos creando los riffs, pero no nos hemos dado cuenta.

Hay cosas curiosas, para que veas que no hemos inventado la sgae y para lo que sirve, citaré la wikipedia sin que sirva de antecedente:

El bebop jamás llegó a ser tan popular como el swing. En primer lugar porque en el momento fuerte de la revolución bebop, en 1942, el Sindicato de Músicos prohibió a los músicos grabar para protestar por la falta de ingresos por la música reproducida en la radio y en las gramolas; la consecuencia es que mucha de la mejor música del momento no fuese grabada. En segundo lugar porque no era una música fácil como el swing, sino creativa e impredecible.

Y que nadie se confunda: el swing es un baile.

A diferencia de la apariencia, no son modas pasajeras las cosas del jazz, son estilos que van naciendo, con más o menos seguidores, pero con su secuencia abierta hacia el futuro siempre: el jazz frente a lo sinfónico es más como un bucle de Bach, tiende más a la infinitud que a la obra cerrada. En el bebop aparece Chet Baker, siendo más suave y lirista, e inventa el cool jazz. Que quizá sea el jazz de la elegancia, y el saber estar, con más carga y más sensatez, con mucha más profundidad que las banalidades que se van oyendo: en los cincuenta empiezan a cerrar las emisoras de radio race, lo del racismo musical no cuela nada, se pongan como se pongan: ni cerrando puertas a los negros ni con los negros como exclusivos del jazz.

El Gospel, el blues original habían seguido su camino y seguía dando evolución: Ray Charles, Louis Jordan, Fats Domino, o Chuk Berry son jazz en estado puro al cual se referencian los más conspicuos ídolos del rock. Ahora, Lou Benett, Grant Green o trompetistas como Donald Byrd se dedican al funk, ahora ya se ha salido el agua por todas las tablas: debemos empezar a hablar de músicos y su escuela, más que de oleadas sociales: la oleada social barrió el siglo XX, pero el cambio llevó a evolución, llevo a ser la historia.

Las guerras, el black power tan artificial y retorcido, y demás zarandajas en su momento, van creando su semilla. en los sesenta además de nacer nosotros nace Tamla Motown, una discográfica dirigida por un negro; Marvin Gaye, Aretha Franklin, Sam Cooke y James Brown, apodado “Godfather of soul” (el padrino del soul), transforma el gospell en algo religioso que quieren sea místico.

Y aparecen los Rolling Stones, Eric Clapton……

Lo nuevo es el free jazz. Y el free triunfa en Europa, porque en usa los negros siguen prefiriendo lo antigüo; la cuestión del free jazz es más social y de militancia que de génesis por propio desarrollo; lo cual, no quita. Aun me siguen gustando a mi los discos del Art Ensemble of Chicago. Ornette Coleman había grabado sin improvisar sobre los acordes de base: rompía los cánones armónicos, Mingus ya lo había hecho en "Pithecantropus Erectus" y cuando Coleman graba un disco que se llama Free Jazz se inaugura una nueva vía. Empiezan a quitarse el rollo “negro” y por activa y por pasiva, su puesto está entre la historia de la música y no en la historia cotidiana de una esclavitud reciente que algunos azuzan para marear y generar conflicto; llega Coltrane, Con Ascensión. Venía de trabajar con Gillespie, con Miles Davis, con la heroína, Con A love supreme. Entró Coltrane.

En los setenta nace la fusión: Return to forever, todos,que además venían de escuelas previas y toman de otros sitios: empiezan a fijarse en Paco de Lucia, en fundir y fundirse con todas formas musicales, y por eso empiezan a tocar con rigor a los clásicos: Habían considerado a Miles Davis como un aventurero cuando menos con sus fusiones musicales; en Nueva York nace la salsa y nada de esto pasa desapercibido: el jazz, como nosotros, es una construcción autopoiética y vamos creciendo asimilando nuestro pasado y criterio y adoptando las cosas que nos son buenas o novedosas; ellos no son distintos. Charlie Haden junto a Carla Bley con la liberation music orchestra entra en la historia de la gente americana y sus incursiones, buscan su identidad personal en su identidad social: ballad of the fallen, es la señal; Aparece Weather Report, los hermanos Marsalis, que los vi en Sansestabien siendo dos críos con Miles Davis, Winton Marsalis es un hecho en la pureza del jazz, sin embargo tocó bien con Herbie Hancock, En la mili descubrí a Pat Metheny, gracias a ECM y a Jan Garbarek gracias a Keith Jarrett, ahora a lo mejor tu descubres a alguien por intermediación mía, y la vida fluye: la única diferenciación de estilos musicales que veo claramente es dos: la buena y lo que venden, las etiquetas y clasificacíones las pone muy bien el corte ingles, yo simplemente disfruto, que es de lo que se trata,porque el hombre no es un añadido, un sumatorio de química o una entidad pluricelular, el hombre es por su propia historia y sus recuerdos que constituyen su formación y su persona, y el ambiente no es esa cosa del ecologismo y demás religiones de alta infalibilidad, el ambiente es donde hemos crecido que nos ha permitido meter la pata, acertar, caernos y levantarnos, porque pertenecemos a la cultura y somos transmisores de ella, no somos los inventores ni estamos embargados por la emoción de conocernos a nosotros mismos; somos trascendentes por la esencia de nuestra cultura y eso es lo que ha hecho que hayamos oído nacer a la chica de ayer y sepamos curiosear, olfateando en direcciones que no son nunca las que marcan: ahora nos llaman fachas; si fuera por los socialdemócratas, aun estaríamos bailando el rigodón, y el vals como cosa ya de alta lujuria, pero la cultura evoluciona a pesar de tanto pelma, a pesar de tanto miedo.

20 comentarios:

Mary White dijo...

Esto da mucho más de sí.

Tengo mil comentarios que me reservo, sólo uno: "a pesar de tanto pelma, a pesar de tanto miedo"... esa combinación (pelma+miedo) también tiene su banda sonora, o sus bandas sonoras, la oficial y la extraoficial. Amy Winnehouse,la denostada, es hija de su tiempo, pero es una rebelde desde los 10 años, y ahí está, ganadora absoluta de unos Grammy que no puede ir a recoger porque le niegan el visado por drogadicta.
Eso por el lado extraoficial... la versión oficial son estos cantantes plastificados,impolutos,perfectos, que acaban tarados, que gritan,pero no interpretan.

Dhavar dijo...

Enormemente agradecido... e impresionado.Me ha interesado muchísimo lo de las "blue notes".Lo voy a probar.
Iré recorriendo despacio el post audición tras audición, y te iré comentando mis impresiones.Tu idea central de Chill Ando aquí se despliega, podría dar para un libro más que apañado.
Se lo voy a pasar a Screamo y a sus amigos de su grupo de rock, a ver si por un rato se desvían y practican blue notes.Sospecho que les va a sorprender bastante.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Un repaso musico-sentimental en el que me reconozco por momentos. Esperaba en esta abducida lectura de un brillante texto librarme de leer lo de fachas, pero no ha sido posible :)

Ignacio dijo...

No es una rebelde la Winehouse: es una hija de su tiempo, criada máscon manuales de autoayuda que con un concepto de transcendencia, y revientan así a estas pobres esta socialdemocracia repugnante: es la apoteosis de la socialdemocracia, malalla quien la inventó: El fin son los medios, y al perder transcendencia llegan al fin y se pierden ellas. De esto ya había hablado.

Mary White dijo...

Ignacio, ya he dicho que es hija de su tiempo, pero en cada "tiempo" hay rebeldes y ésta es una, desde los 10 años a contrapelo. Lo de ser criada con manuales de autoayuda forma parte de "su tiempo"... como para otros lo fue el famoso y hueco mayo del 68. Ya había leído tu post de Moss&Winehouse. Y no me parece comparable el caso de Amy y Kate, peroeso es otra cosa.

De lo que hablas es de la diferente forma en que se asume el desgarro en cada época. Los malditos lo son en cualquier caso, en cualquier época.
Que ahora se ha perdido trascendencia? De acuerdo,lo que quieras, pero la Winehouse habría sido igual en los 60, o en los 50... nadie la puede sacar de su infierno.

Ignacio dijo...

Yo no le doy por supuesto un infierno, si una imagen generada de malditismo o algo asi; habría que ver la realidad; no presupongo nada, mas que lo que es evidente

Mary White dijo...

Puedes creer que Chet Baker también tenía una imagen creada por publicistas. O que la historia de Tina Turner es una invención de la Aído. Pero la vida de esta chica habla por sí sola.
Tal vez los malditos son productos de marketing como David Bisbal.
Yo creo que no... mi humilde opinión, nada más.

Ignacio dijo...

Es que no lo se; me desconcierta; no tengo certezas sobre esta chica.

Dhavar dijo...

El maldito, desde el majadero de Byron, son "integrados 100%".Es más, es una especie de profesión con réditos garantizados, incluso si no eres famoso.Uno se libera al atribuir sus fracasos a su malditismo.Luciferinos pret a porter.Amy Whinehouse, que yo sepa, es una drogadicta y alcohólica, por un lado, como cualquier albañil, y una excelente músico, como cualquier albañil excelente.

Iojanan dijo...

David Bisbal, el que me ofende sólo con verlo, es producto de llevar toda la vida cantado en ferias de pueblos, será lateral el ejemplo, pero no es acertado, los productos de montajes no suelen tener tierra quemada bajo sus pies inmaculados. No es el caso, en la feria de mi pueblo ha actuado al menos cuatro o cinco años antes de llegar a ser primo hermano de dios. Habrá otros ejemplos,no éste.

Mary White dijo...

iojanan,de acuerdo:Hombres G, conozco el caso: cuatro colegas de un barrio bien de Madrid que no pensaron ir más allá que tocar en elpub del barrio para ligar.

Dhavar, no es incompatible con lo que digo... yo me refiero más a la actitud de los que están alrededor de los malditos. Se les mira con reprobación pero se les adora. Escandalizan pero atrae el talento.

Terzio dijo...

Terri-horrísono-horroroso!

Y un respeto, please: Ni el rigodón ni el vals ni adláteres de salón han sido nun-ca socialdemócratas.

Hmm!

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Mary White dijo...

Terzio,en su origen es cierto, no lo eran, pero si las pensiones privadas son expropiadas en Argentina,¿por qué extrañarse que lo sean el rigodón o el vals?

Ignacio dijo...

Deán, me siento fuertemente abroncado aunque no se si es por escribir mal, por escribir de jazz, por ser buen cantante o por que el escrito es execrable.

Terzio dijo...

Oh!

Mientras contabas el universo entre Louis Armstrong y Thelonius Monk, bien. Pero desde esto:

"...Y aparecen los Rolling Stones, Eric Clapton ..."

me contusionaste el yunque, el lenticular, el estribo...y los pelillos del caracol.

Comprenderásme pues. Y si no, peor.

Por eso era.

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Ignacio dijo...

Entender, entiendo, pero me temo que es "peor"

Terzio dijo...

¿Como el infierno musical de El Bosco, o algo así???

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Ignacio dijo...

No hombre no; son divertidos, y nada relativistas, es cuestión de escucharlos apropiadamente.

Cristina dijo...

Francamente, me has dado una lección. Ya jamás se me ocurrirá hacer referencia de una cantante denominadola como la mejor, ¿que te voy a contar a ti de quien es la mejor?, pero, me temo que para los cortos de mente y los ignorantes como yo, es fácil contentarnos con " cualquier cosa" que nos suene diferente a lo que socialmente suene como de moda, y es que lo que está de moda no es siempre la mejor opción, pero si la más fácil.

Sigues sorprendiéndome, y no se si esto es bueno o malo para mi. Otro día te cuento.

Ignacio dijo...

Que sepa me da conocimiento, simplemente; la mejor es la que tu decidas que es la mejor; en los gustos gracias a Dios se debe imponer el criterio de cada uno.
Gracias, en todo caso.