jueves, 30 de octubre de 2008

Certezas y reciedumbre

La cultura reconoce a sus héroes, aunque la sociedad no lo haga; aunque se intenten imponer héroes de propaganda o líderes de si mismos, líderes de contrato; líderes de tv con salario y capital, de traje y corbata para vestir informal, líderes de retrato en la columna social, son tan líderes y tan efímeros como su propio nombre indica: la nada. Intentaron hacer lideres, todos, y elevar a altares civiles a gentes y épocas, heroizar la algarabía gabacha llamada revolución, intentan hacer de un pobre criminal que no asumió que una chica lo dejara un héroe romántico llamándolo guevara, al pijo resentido; o a la momia de Castro, el Coma andante: más que lo intenten, no perdurarán.

La condición del héroe es la entrega. No se importan nada a sí mismos; lo dan todo por su gente en un momento dado. Lo dan todo: dan su vida, sin saber que lo están haciendo; entregan todo, sin consciencia de sí mismos sino por defender su tierra, la justicia, al hombre.

Es un gran epitafio el de abajo para Sacco y Vanzetti: nada que ver con el sindicalismo, sino con la condición humana: en su momento, se entregaron por el bien, no “por un bien mayor” o por “una negociación” entregaron su vida, no la de otros.

En las Thermópilas sabemos que eran trescientos: su condición heroica permanece aunque no sus nombres, y la cultura eleva a los altares a esos héroes, jamás los olvida: los epitafios son aclamadores, tanto como el olvido de los gloriosos héroes elaborados por la propaganda: nadie los recuerda, no lo merecen, sino por su infamia manifiesta; a los otros lo son por su grandeza; seguro que hubieron miserias, pero su acto no es de reparto ni un papel ni un momento: nadie olvida al Cid, a los trescientos, a Sacco y Vanzetti…¿cuales me dejo?

La impronta común es que lo dan todo por los demás en un momento dado; todo, su propia vida. Los “Lideres” autoproclamados de hoy día no dan para una sinfonía o la Balada de Sacco y Vanzetti, ni siquiera llegan a derecho a pasodoble; como mucho se les canta “La Ramona” y yendo bastante borrachos, menuda panda.

Claro, si con este criterio a uno le hacen “La Pasión según San Mateo” es que está un paso más alto de los humanos, obviamente.

4 comentarios:

ZP Nunca Mais dijo...

Te dejas a esas miles de personas que nadie reconoce, ni siquiera la propia historia, y que día a día lo dan todo por quien tienen a su lado: la madre por su hijo, los ancianos que todavía se dicen "te quiero" después de 70 u 80 años juntos, los heroes y heroinas que hipotecan su vida por cuidar y atender a un enfermo, o eses otros heroes que de forma anónima ayudan desinteresadamente a otros. Esos otros que citas están bien, pero a mi me gustan más estos otros porque están entre nosotros cada día.

SANDRA dijo...

hola muy bueno
tu blog, me pasare mas de seguido
desde la distancia te acompaño y te invito a recorrer el mio

Ignacio dijo...

Por supuesto que ahora voy; ven cuando quieras, como si estuvieras en tu galaxia.

o s a k a dijo...

la rata común lee esto y no entiende nada

n a c o
públicoentregado