miércoles, 10 de septiembre de 2008

Inquirire

Los abonos eran la defensa por parte del reo, por la cual presentaba su vida y su ortodoxia.

Las indirectas se aducen hechos escritos o palabras que indirectamente negaban los cargos.

Las Tachas eran el derecho del procesado a tachar a eventuales denunciadores por razones de envidia, odio, enemistad..; si eran admitidas, quedaba mermada la fuerza de los denunciantes.

Una tacha habitual era la parcialidad, o el apasionamiento.

No tengo tan claro que la inquisición fuera tan mala, a vista de la judicatura hoy día, estaban más protegidos los reos de la inquisición. ¿o no?

9 comentarios:

Terzio dijo...

Sería bueno que pudiéramos analizar y criticar las instituciones pretéritas de la misma forma que contemplamos un cuadro, una escultura, un edificio.

Aunque siempre adolecería de la distancia histórica, y la presunción de que los de ahora entendemos mejor lo de entonces.

'

Interruptor dijo...

La leyenda negar habla de no sé cuantos miles de muertos por causa de la Inquisición Española, cuando la realidad demostrada es que fueron alrededor de 700 en toda su historia, pero ya sabemos que “miente que algo queda”. Prácticamente todas las inquisiciones que han existido (las ha habido en muchos países y de otras religiones) fueron más mortíferas que la española.

Por otro lado, el “investigador” (lo pongo entre comillas porque alguien que actúa así no se puede calificar de investigador) que más publicó inicialmente sobre el tema y sobre cuya obra se basa toda la estupidez que se cuenta, una vez vaciada la información de los archivos de la Inquisición, los destruyó. ¿Qué puede impulsar a alguien a destruir las fuentes? Imagínatelo. (No pongo el nombre del fulano porque no lo recuerdo, pero si consigo recordarlo o lo encuentro te lo diré).

Aunque todo esto no quita que el matar a cualquiera esté mal. Peor no, la Inquisición no era tan mala como la pintan.

Ignacio dijo...

La clave

la presunción de que los de ahora entendemos mejor lo de entonces.


Eso, es el cáncer de toda la historia y los estudios académicos de esta época tan lugubre.

Ignacio dijo...

Lo de que se destruyó no es noticia que yo tenga, aclaramela y me harás un favor.

Iojanan dijo...

Interruptor, creo que te has quedado bastante, bastante corto en el tema de muertes por causa de el Santo Oficio.
Eso no implica que este tribunal fuese del todo imperfecto, de hecho, la justicia funcionaba mejor que en el resto de Europa, ahora, como tribunal religioso era desolador el desprecio que sobre el reo caía cuando no poseía dinero para su defensa, y aún con él tenemos muchos ejemplos, muchos, y se constituía en carne de cañón, algo que interesaba, y mucho, porque sus bienes eran directamente expropiados. Que hoy ocurre algo similar que hace 6 siglos nadie lo pone en duda, nada ha cambiado, los menesterosos siguen sin defensa y el estado socialista oprime de forma insultante a todo el que razona. Ya se sabe, aculturizar es garantía de pervivencia en el poder. En Andalucía somos maestros, os lo aseguro.

Fernando dijo...

Querido Ignacio:

Al menos, se reconocía explícitamente lo que ahora, en muchos juicios, sobre todo en muchos juicios de trascendencia pública, se da: que había una presunción de culpa que el reo debía romper.

Interruptor dijo...

Los datos que yo tengo dicen que entre 1540 y 1700 la Inquisición celebró 44.674 juicios de los que se condenó a muerte un 1,8%, de los que el 1,75 (de ese 1,8) no se ejecutaron porque se les condenó estando ya en paradero desconocido. Si hacemos el cálculo nos salen 790 muertos. Muy lejos de los no sé cuantos miles, incluso he llegado a oír 300.000.

El que quemó los archivos fue Juan Antonio Llorente (si no me equivoco), un sacerdote apóstata que fue secretario de la inquisición y cuya obra fue la base que utilizaron los franceses y los ingleses para crear la leyenda negra. Él mismo confesó haber quemado todos los datos que supuestamente utilizó.

Por otro lado hay que aclarar que la Inquisición no mató a nadie, ya que la función de la Inquisición era juzgar, una vez que el reo era o no declarado hereje, le correspondía al poder político imponer la pena.

Vaya por delante que los miembros de la Inquisición sabían que sus veredictos se utilizarían para matar a los hallados culpables de herejía, y que, con el número de muertes que indico, no pretendo, ni de lejos, justificar o disminuir el horror de las muertes. Simplemente se trata de que las cosas tienen una medida y es bueno conocerla para ajuiciar con mayor exactitud.

Vaya también por delante que la Iglesia Católica ha pedido perdón en más de una y más de tres ocasiones por las muertes causadas por la Inquisición. En este momento no los tengo a mano, pero puedo proporcionar varios enlaces donde se informa de ello.

Iojanan dijo...

Interruptor, los datos que dispones deben ser objetivos, según quien los escribió, lamentablemente bien sabes que la verdad suele estar escondida casi siempre y hay muchos autores que difieren de esas cifras dadas a la baja. Un especialista reconocido mundialmente es Netanyahu, hermano del que fue primer ministro israelí y hermano del único muerto, y responsable in situ, en la operación Entebbe, de reconocida eficacia, Este hombre, y otros muchos, por supuesto, proporcionan cifras escandalosamente más altas, con lo que si en verdad hacemos lo que Salomón, tendremos que irnos al centro para poder empezar a ponernos de acuerdo. Con todo, es cierto que fue un tribunal injustamente fustigado, pero no en el aspecto religioso, precisamente, y si la España de entonces no hubiese sido la potencia a batir ni los sajones los enemigos económicos otro gallo cantaría. De cualquier forma sus propias torpezas generaron estos lodos, el ataque a Antonio Pérez, un español de los que hoy no hay ni por asomo, fue algo que sólo ocasionó daños a esa España, cuando sólo se buscaban los intereses, en ese ataque, privados reales, léase muerte de Escobedo
Saludos.

Interruptor dijo...

Iojanan, no pedo corroborar los datos que tengo con más autoridad que los que dan otros porque las fuentes fueron quemadas. Creo que la única documentación que actualmente existe sobre el tema está en los archivos vaticanos y se ha permitido su consulta desde hace poco tiempo, y temo que tampoco se pueda saber con certeza lo “mortífera” que resultó la Inquisición estudiando estos archivos. Así pues creo que ese debate tampoco tiene demasiada importancia. Como muy bien apuntas, si la situación política hubiese sido diferente, si España no hubiese sido la potencia a derribar, las leyendas negras no habrían existido.

Saludos.