jueves, 28 de agosto de 2008

Honra y prez

Ser de Buñol es como llamarse Ignacio: no lo has elegido, pero tendrás que vivir con ello.Quizá fue una suerte: no recuerdo lo idílico de nada, pero el ser de pueblo es algo que llevo muy a gala: la gente no sabe tener identidad, yo la tuve gracias a mi padre; no la disfruté porque mi padre tuvo la desgracia de que yo no fuera hijo único: no pasa nada, la envidia y celos infantiles permanecen constantes, como su estupidez ingénita: Buñol no es ajeno al mundo, pero tiene sus peculiaridades: no hay mejores músicos ni mejores bandas en toda España, no hay mayor envidia y maledicencia, no hubo gente más maja, no hubo madurez menos alegre: la llegada de la socialdemocracia pervirtió un mundo real para convertirlo en un mundo suecado.
Hoy es San Luis, el patrón de mi pueblo, razón por la cual todo el mundo se ha empeñado en que sólo hay tomate: la fiesta brutal (no lo era tanto en mi infancia: llevábamos los tomates de casa) pero sólo hay tomate: la divulgación de la vulgarización no niega el asunto; el aparente desprecio no esconde falta de piedad: San Luis sigue siendo la consideración a la fiesta; el ninguneo no es más que pataletas de niños mimados.
Es fácil la historia: San Luis golpeó la piedra con su garrote y manó agua: jamás ha dejado de manar, ni en las peores épocas de sequía: ni siquiera la planificación científica de los recursos de agua ha conseguido acabar con el manantial, aunque capaces son de cerrarlo.
A cuenta de ello se iniciaron las fiestas, a cuenta de ello nació el tomate; a cuenta de ello veremos que trae el futuro; la cosa no está distinta que en España, sólo mas suecada: el problema de la transición se solventó con mucha grandeza; no así la "democracia" por mayoría y fomentando bajos instintos, los comunistas afloraron: para el resto de España, yo los conocía a todos: algunos los aprecio y me apreciaron, pero el poder "les sentó mal" tras una época de esplendor: una rica burguesia intelectualmente generaba una vida social activa; ya no se conoce burguesía existente en sociedad, sólo tristeza. La transición tuvo momentos de esplendor: tras el primer viaje de los comunistas a Rusia uno me contó las excelencias del comunismo "hasta las ruedas son más redondas" fué el momento de la huelga de Hilaturas, la carga de toda la polícia contra todo el pueblo; la manifestación posterior transcurrió sin incidentes: el que menos, llevaba unos cuantos cartuchos de dinamita a mano, a Dios gracias no pasó nada ni fueron cosas escandalosas: Buñol aún debe reconocer la deuda que tiene con la grandeza de gestión y política que tuvo con José Enrique Silla, alcalde en aquel momento, que fácil seguro no le resultó.
He dicho bien: la policía cargó contra todo el pueblo: allí no faltábamos ninguno, venían de fuera, ellos eran los malos, Eso ahora no existe.
Se ha instalado en España la falacia de que las personas pertenecen a la tierra, sea a donde nacen sea a donde se asientan: como las naranjas, o los nabos: el hombre no es un producto de la tierra, el hombre es producto de su cultura que lo constituye y configura, forma y condiciona, traumatiza y arregla, da el carácter y condiciona la forma de tus errores,pero no pertenecemos a la tierra; somos los generadores de la forma en la tierra, pertenecemos a nuestra cultura: nuestros recuerdos nos condicionan.
Buñol es un pueblo español: como todos, como ninguno: sólo Torrente Ballester comprendió y explicó esa esencia de España en La Saga/fuga de jb; sólo quien lo ha leído puede entender la pelea entre bandas de música: las únicas que saben tocar de España: el resto de las que hay por toda Valencia no son sino remedos de las de Buñol (vamos, que no tienen ni idea)
En Buñol estaban extrañados todos los elementos subversivos de la región: más cerca de Valencia no podían estar. En el bar de Caberote entendí el materialismo histórico, con los viejos anarquistas extrañados aprendí demasiado: ellos me contaron la muerte de Lorca, como fué, y yo me lo creo: Desde radio Albacete, Alberti saludó a "Ese gran poeta, que gracias a la solidaridad entre poetas pervive en casa de ese otro gran poeta y amigo nuestro aunque no abrace nuestra causa" Con lo cual denunció a Lorca, en casa de Rosales en Sevilla: apiolaron a Lorca, Rosales escapó de casualidad. El invierno pasado en Sevilla, me contaron que el guardia civil que disparó a Lorca era un hombre cuyo hijo había caído bajo la "influencia" de Lorca: también me creo eso. Hablamos de la condición humana, a veces lo olvidamos.
Por eso jamás compré un libro de Alberti: era un chivato. En eso soy implacable: chivatos, delatores, traidores y cursis han amargado mi vida: soy implacable; aunque sean la esencia del relativismo, los traidores son eso: el indio detrás de una mata siempre. Nunca el pistolero: ni siquiera el que muere, que siempre es el amigo guai.
Buñol hoy traslada al santo: lloverá. No soy creyente pero soy de Buñol, cada vez que voy a un sitio, allí llueve: en Sevilla ya es cachondeo: lo notaron ellos; llego, llueve, hago y me voy. San Luis me temo que tiene algo personal conmigo, pero llover, llueve, cada vez que voy de nuevas a algún sitio, cada vez que sacan al santo. No soy creyente, y podeis demostrar lo que querais: pero es sacar al Santo, y llueve.
Y acaba el verano con la fiesta, y empieza el invierno, va a ser duro, muy duro, España se va a resentir de toda esta infamia socialdemócrata y el frío se apoderará de la casa de mi padre como una nube que me congeló cuando murió: la gente seguirá con sus porfías, cada vez más desorientados, como los que en situación de peligro se ponen a dar vueltas en círculo sin saber a donde ir; los aprovechados fomentarán la confusión, se harán fortunas, se aumentara la infamia. No hay de que extrañarse: la humanidad se mantiene en su pecado, por verlo no deja de existir; es la condición humana, a veces lo olvidamos.
Ser de Buñol es como llamarse Ignacio: no lo has elegido, pero tendrás que vivir con ello.

17 comentarios:

María de las Godivaciones dijo...

Pues felicidades en el día del patrón. Y cuando quieras, pásate por Madriss que está el ambiente reseco.

Ignacio dijo...

Deja deja que en Madrid hay casos de peste borbónica

Terzio dijo...

Deberías especificar que es San Luis Beltrán, para que no lo confundan con el de la France que fue el otro dia.

¿A que es bonito nuestro San LuisBeltrán del Museo, brindando con la copa letal? Lo que no sé es si es del propio Zurbarán o de su taller.

¿Y por qué lo celebrais en Agosto, si hoy es San Agustín?

A propósito: ¿Eres creyente? Es que no me ha quedado claro, ¿sabes?

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amigoplantas dijo...

Hablando muy en serio, y santos aparte, no desprecies el efecto de un ritual en el que un pueblo se une para transitar por un camino con fe en conseguir agua

Joaquín dijo...

Tenia entendido que Lorca, aquel verano del 36, que llegó de Madrid a visitar a su familia en Granada (desoyendo consejos en contra), se refugió al declararse la guerra en la casa de la familia Rosales, y que lo fusilaron y enterraron (en compañía al parecer de dos banderilleros) en el barranco de Víznar, en esa provincia.

En cualquier caso, Ignacio, tienes una fuente muy segura: el poema de Antonio Machado "El crimen fue en Granada".

Las cosas como fueron, sin hacer demérito de mi querida Granada.

Ignacio dijo...

Cambíe adrede el sitio y el poeta, para saber cuantos realmente me leían; siendo tu certificas lo que me contaqron. Si s cierto que en los días que te conocí me comentaron en Sevilla lo del guardia civil y el hijo.

Graias, además de aclarar me confirmas mis "fuentes"

Ignacio dijo...

¿Donde está el desprecio a San Luis?
Eso, me molesta. Nunca he insultado a San Luis.

Ignacio dijo...

Terzio; cuentan los hechos y no las palabras.
En Buñol se celebra tal día que hoy: se traslada el santo de la iglesia a la ermita.
A seao no yo creyente, Lloverá, eso siempre ha sido asi.
El que quiere creer le sobran pruebas, para el que no quiera creer, nunca hay pruebas.
Lo dela fe y la gracia en mi es algo mas simple, o complejo, pero no soy un imío como dice el embajador, solo un descarriado o algo así.

Ignacio dijo...

impio, perdon.

Terzio dijo...

Un traviato, que se diría.

El dia menos pensado, te pasa como a Lope: "...tal prisa me dará que un hora amando / venza los años que pasé fingiendo"

O por el estilo.

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Ignacio dijo...

No es mala forma de verlo.

Mary White dijo...

San Agustín y Santa Mónica ¿no?

JC dijo...

Santa Mónica fué el día previo.Fue una gran persona y la madre de Agustín.

Ignacio dijo...

No, si a mi todo esto me parece muy bien pero se trataba de las fiestas de mi pueblo

JC dijo...

Ja,ja,ja...ya imagino, pero a mí es que el tomate entre las ingles me escuece, ja,ja,ja...

Nicholas Van Orton dijo...

Ignacio, me parece que...ahí hay tomate.
A veces me provoca acidez de estómago, pero me gusta.
Saludos.

Embajador en el Infierno dijo...

Pues para mi Buñol siempre fue la fábrica de cemento, y las colinas blancas que la rodeaban. Cuando dabas la vuelta a la curva según venías de Madrid por la antigua carretera general aquello parecía Narnia. Era el momento más esperado del viaje.

También es el fatídico día en que se jodió la junta de culata de la fregoneta de mi padre haciendo el camino de vuelta, o sea, subiendo por la general. Menudo follón se armó. Menos mal que aparecieron un par de picoletos a echar una mano. Tios majísimos que hicieron lo imposible para que el asunto se arreglara rápido.