martes, 3 de junio de 2008

Pues eso

"si quitamos el precio de los carburantes y de los alimentos básicos,la inflación no está tan alta"


ZP.


"Si quitamos el infarto, la obstrucción pulmonar, la gangrena, el cólera, la rabia y los buitres que merodean, usted está sano"

Galaxia Diagnóstica.

11 comentarios:

Dick Turpin dijo...

Un genio (se ve que las dos famosas lecciones de economía han cundido...con esto Sebastián y Solbes tranquilos).

o s a k a dijo...

y muerto el perro se acabó la rabia

brillante como siempre, zetapé!

n a c o
lógicodepuralógica

pcbcarp dijo...

Aún mejor que ZP es el presi del Banco Central Europeo, que sube los tipos de interés (ergo: el euribor) para que no suba la inflación. Este razonamiento sólo es comprensible dado que sencillamente, las hipotecas no cotizan en el IPC.

Eso es voluntarismo seforrante.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Comer es cosa de burgueses.

Ignacio dijo...

¿Qué no acabaremos declarando la lucha de clases deporte olímpico?

Mike dijo...

Muy bueno. Y eso que las frases de Zp tienen la virtud de sacarme de mis casillas.

Ignacio dijo...

gracias.

Reboot, El Diablillo Cojuelo dijo...

Es todo un pensador. ¡Qué filósofo se perdió Grecia!

Embajador en el Infierno dijo...

Y si mi abuela tuviera cipote sería mi abuelo (con perdón). Se entiende ¿no?.

Mary White dijo...

Lo siento.Esta vez no es ZP... este argumento es universal del presidente que ocupe el sillón presidencial. TODOS hacen eso: si quito esto, pongo lo otro... tararí que te ví ¿dónde está la bolita?

Lo que está podrido es el sistema, que la cesta que se usa como base para calcular la inflación sea arbitraria y que se tomen las estadísticas como se toman (lo del borracho y la farola, ver Godiva, con permiso del galáctico).

ZP Nunca Mais dijo...

Es un fenómeno. Siempre he dicho que tíos así nacen uno cada milenio y se caracterizan por su claridad, su sencillez, por lo resolutivas que son sus sentencias y por la visión que tiene de la economía. Es un crack, algo así como un fenómeno para "anormales".
Yo tengo en la mesita de noche de mi dormitorio sus memorias y no soy capaz de pegar ojo sin antes echarles un vistazo para aclarar las ideas.